Los problemas hay que resolverlos cuando aparecen y en quirófano no se puede parar y continuar la mayor parte de las ocasiones. El consentimiento te faculta para tomar cualquier decisión in situ. El cirujano no hace de Dios, hace de cirujano, si fuera Dios no necesitaría quirófano, ni consentimiento, ni consultar con la familia.
He tenido tres visitas al comité de ética del colegio en 32 años (una por reclamación de compañero y dos por pacientes y he ganado las tres). La del compañero porque se consideró que la seguridad del paciente estaba por encima de todo y yo había actuado en defensa de su salud (precisamente por lo que dices) y en las reclamaciones de pacientes porque me daban la razón en mi actuación que se ajustaba a la ética (no eran por informes, sino por discusiones de órden en la consulta que motivaron su expulsión por mi parte de la misma. Otras cinco reclamaciones similares fueron resueltas a mi favor por el defensor del asegurado en reclamaciones a la compañía y por arbitraje de la oficina del consumidor.
He visitado dos tribunales de justicia, una por presunta falsedad en documento público, de la cual quedé exonerado (sin apoyo de abogado) tras la declaración ante el juez y la otra como parte acusadora por amenazas de muerte, insultos e intento de agresión contra mi (con condena para el agresor).
Puede haber algún caso más que no recuerde pero 100% han fallado a mi favor... 
Ah!, la única vez que se ha perdido era en una reclamación por negligencia de una paciente contra un compañero, en la que desestimaron mi declaración por no ser ginecólogo, aunque yo había descubierto el cáncer que se había comido con patatas el ginecólogo en cuestión. Se perdió en vía penal pero se ganó en civil... ERA UNA NEGLIGENCIA COMO UN CAMIÓN... ÉL NO PALPÓ LA CICATRIZ DE LA MAMA EXTIRPADA (DONDE SE HABÍA REPRODUCIDO) SE LIMITÓ A VER LA MAMOGRAFÍA DE LA SANA (SIN MIRAR NI PALPAR), AL ENTERARME LE DIJE, "¡DESCÚBRASE!" Y ME ENCONTRÉ EL PASTEL...