Lo que yo quiero que se entienda al nombrar a los hombres mundanos con estudios o los eruditos de la mentira, es que su objetivo al aprender es el de vivir consolados en la comodidad y lograr el honor y el prestigio entre las gentes. Ellos son esclavos de hábitos malignos. El diablo es poderoso sobre la mayoría entre ellos y varias clases de pecados los confunden. Casi cada uno entre ellos está absorbido en los lujos de este mundo, sus consuelos y sus placeres. Por esta razón, la mayoría de ellos considera lo bueno como malo y lo malo como bueno. Ellos han embaucado a las gentes para que crean que no hay ninguna otra ciencia que la del fiqh (jurisprudencia)*1 o los munazara (debates). El Profeta (la paz y las bendiciones de Alàh sobre él) los ha nombrado como los más malvados entre las personas. Tengan entonces cuidadode ser engañados por las ambigüedades de estos maestros de la mentira.
Su mala influencia sobre la religión es mayor que la del Saytán, porque mediante su ayuda él hace que llegue a sacarse la religión de los corazones de los hombres. El Profeta (la paz y las bendiciones de Alàh sobre él) dijo: "al final de los tiempos habrá devotos ignorantes y hombres de estudios corruptos". (Hakim).
Usted los puede identificar por muchos de sus rasgos, entre ellos:
Uno de sus rasgos es que crean un ambiente de fanatismo hacia la verdad y consideran despreciables y desdeñables a todos los inconformistas. Esto lo hacen por el placer de la gloria y la fama. Por que el prestigio requiere seguidores y nada atrae mejor a un seguidor que la intolerancia, la maledicción y el vilipendio a los adversarios. Ellos han adoptado el fanatismo como su regla de conducta y también como su método de enfoque. Ellos llaman a esta intolerancia, defensa de la religión y una protección para los musulmanes, mientras que de hecho tiene como resultado nada más que la destrucción de todas las personas y el firme establecimiento de la innovación en sus mentes.
Uno de sus signos es que ellos se implican a sí mismos en polémicas y reyertas para ganar fama y prestigio. Ellos fingen que se esfuerzan por los principios de la religión sin hacer el más leve esfuerzo hacia la ciencia de la religión.
El hombre con estudios malvados es como una piedra que ha caído en la fuente de una corriente. Ni absorbe agua él mismo, ni permite que fluya fuera y alcance a las plantas. El estudioso malvado es también como tubos que salen de un jardín impregnado de un olor hediondo como si contuviera tumbas de hombres muertos. Su parte exterior es cultivada pero su parte interior está repleta de huesos de muertos. Usted no necesita temer al Diablo si no tener cuidado con los hombres que han aliviado al Diablo de la tarea de tentar y engañar a las personas. Ellos tienen una reputación de Alim entre los legos ya que estos no podrían distinguir el conocimiento verdadero del que es falso. Esto es a causa de su desconocimiento de los actos de los Sahabi.
Encontrará sus lenguas más dulces que la miel pero sus corazones son más oscuros que la noche.
Ellos instarán a las gentes a abjurar [rechazar o abandonar] este mundo mientras ellos para sí mismos no renuncian a él; ellos colocan el temor de Aláh en los corazones de los hombres mientras ellos mismos no Le temen; ellos prohíben a los hombres buscar el favor de aquellos que ostentan la autoridad mientras ellos se granjean para sí mismos sus favores. El Profeta (la paz y las bendiciones de Aláh sobre él) dijo: "Los peores eruditos frecuentan la casa de los gobernantes mientras los mejores gobernantes frecuentan las casas de los eruditos.", (Ibn Maja). Saeed Ibn ul Musayyab (rahmatullah aleihi) dijo: "Si usted ve a un hombre de estudios frecuentar las casas de los gobernantes, tenga cuidado con él, porque es un ladrón".
Sufyan Thauri (rahmatullah aleihi) dijo: "Si usted ve a un erudito que tiene a muchos amigos usted puede estar seguro de que es un charlatán y un impostor, porque si él hablara la verdad, esos amigos le odiarían".
Ellos se comprometen a aprender Kalam y Munazara para lograr la fama y la gloria y abandonar aquello por lo que Alàh ha mandado a los Profetas. Un sabio dijo, "he visto a eruditos que sólo se enseñaban el uno al otro la piedad".
Ellos prefieren este mundo a la Otra Vida. Umar (rad¹ia Allahu tala anhu)dijo: "Si usted ve al erudito acariciando este mundo, entonces no confíe su religión en sus manos porque cada uno es cautivado por aquello que ama".