En el contexto de la marcha descendente del ciclo humano, que implica un alejamiento del principio esencial, existe un punto al que se refiere René Guénon en relación a la influencia que ejerce la mentalidad de la humanidad sobre el medio cósmico, el cual nos parece un punto clave para comprender las dos fases de la acción anti tradicional de desviación y subversión, en las cuales la contra-iniciación juega un rol fundamental.
Pues bien, antes de afirmar que la mentalidad humana es capáz de influir y determinar la constitución del medio cósmico, tenemos que considerar en primer lugar que "la manifestación sutil es productiva de la manifestación grosera" Por otra parte, Guénon explica conforme a la doctrina del Vedanta, cómo el alma individual contiene los elementos o gérmenes sutiles que determinan el desarrollo de las facultades físicas del ser humano y del estado grosero. Finalmente afirma que el estado sutil es principio lógico y ontológico del estado corporal, tanto en el microcosmos como el macrocosmos. (El hombre y su devenir. Cap. VI)
Considerando que el alma individual se coloca en un estado superior al estado corporal es fácil comprender cómo ésta puede determinar en cierta medida a éste último, podemos tomar como ejemplo la voluntad con la cual se determina el desenvolvimiento del cuerpo, pero además existen otras facultades menos comunes como aumentar la temperatura corporal, la criptestecia, la telepatía, la telequinecis, etc.
Lo importante es considerar que la mente tiene un alcance efectivo sobre el medio corporal de maneras mas o menos habituales, y así queda la posibilidad de que las concepciones mentales preponderantes del conjunto de la humanidad, o de una parte importante al menos de ésta, ejerzan un influjo real, por muy sutil y gradual que éste sea en el medio cósmico. Esto es lo que afirma Guénon al decir que la concepción materialista al generalizarse en el medio humano, llega a producir un efecto real en su constitución psicofisiológica y al mismo tiempo afecta al medio cósmico según lo que ha denominado la solidificación del mundo. En otras palabras, lo que se entiende es que el medio cósmico se comporta hasta cierto punto de la manera en que es concebido, y es así como la actitud materialista y la negación de lo suprasensible trae por consecuencia un medio cósmico aparentemente cerrado a las influencias sutiles y espirituales. Hay que entender que la comprensión de la existencia como algo puramente material es un error, una falsificación y tergiversación de la realidad del ser, no obstante este error ha llegado a extenderse y a consolidarse en la mentalidad general, al menos desde el siglo XIX.
Como consecuencia de este error, además de la tergiversación de la realidad misma al reducirla exclusivamente a lo que cae bajo los sentidos, implica, como hemos dicho, una modificación real en el medio cósmico, el cual aparece como cerrado a la influencia de todo lo que rebasa el estado grosero, es decir las influencias espirituales y las del psiquismo cósmico, unas superiores y las otras inferiores.
Para tomar un ejemplo concreto, podemos considerar una enseñanza tradicional que hemos visto en el hunduismo, el cristianismo y el islam, y es que los ritos, entendidos en un modo general, confieren una bendición o influencia espiritual no solo al que lo realiza sino también a aquello que lo rodea, asi pues ciertas practicas rituales se han considerado para el bienestar de los cultivos, otras para la armonía del hogar, para la lluvia, para la progenie, etc. Todo esto confirma que existe una comunicación entre el medio humano y los estados superiores, según la cual los influjos bienhechores de estos últimos pueden beneficiar a la humanidad y al medio físico en que se desenvuelve. En un sentido contrario, existen influencias sutiles del psiquismo inferior, que en el cristianismo se representa con los angeles caidos, y en la tradicion islámica se reŕesenta como el mundo de los genios o shayatin,y en ambos casos se trata de entidades del mundo sutil cuyas intervenciones en el dominio humano son para dañarle de las peores maneras posibles, podemos tomar como ejemplo las posesiones demoniacas, pero también se incluyen enfermedades, pestes, y lo que es peor la tergiversación de la verdadera espiritualidad por parodias o contraechuras que conllevan a la destrucción del ser consciente.
Sin ir mas lejos, basta con echar un vistazo a la literatura de los pueblos de toda la historia humana, para darse cuenta de que las intervenciones de los estados superiores e inferiores en nuestro mundo han sido mucho más habituales de lo que se imagina, con la salvedad no obstante de que los centros espirituales eran aptos para proteger nuestro mundo de los ataques de las influencias inferiores siendo esa una de sus funciones. Citamos a modo de ejemplo el libro Practicas de exorcistas y ministros de Iglesia "De aqui se infiere que los Curas y Clerigos de Aldeas por aver algun nublado no necesitan de hazer luego fus conjuros sino quando tuvieffen muy suficiente razon para pensar que vienen demonios en el por las razones ya referidas (...)Y serà mejor entonces acudir à la Iglefia y abrir con mucha reverencia el Tabernaculo del Santifimo demanera que fe parezca la Cutodia ó el Ara del Corpus Christi poniendo dos velas encendidas à los dos lados y à la parte del Evangelio abierto el Misal por las imagines tocando juntamente la campana para que algunos devotos del Lugar acudan y le ayuden con fus ruegos y oraciones devotas"
Himno del Atharva Veda: La Verdad, la ley divina, el rito consagrado, la devoción, Brahma y el sacrificio sostienen la Tierra.
No son extrañas las figuras de demonios en el arte de la edad media, y aun las imágenes de demonios reducidos por la gracia de algún santo, también hay narraciones de esa índole en la historia del mundo islámico. En resumen podemos decir que en condiciones normales, los pueblos han recibido los influjos celestes a través de los centros espirituales o bien de las formulas tradicionales que existen en todos los pueblos, y que estos mismos centros espirituales se han encargado de mantener alejadas las influencias perniciosas de los estados inferiores.
Con la difusión del materialismo, difusión que ha seguido todo un proceso histórico que ha llevado progresivamente la mentalidad de la sociedad occidental de ser una mentalidad normal conforme a los principios tradicionales, a una mentalidad que es la negación de todo lo que supera o rebasa el ambito fisico, y que se ha convenido llamar materialismo, ha ocurrido que el medio cósmico mismo se ha endurecido impidiendo los influjos celestes y a su ves los influjos del bajo mundo, esto presenta una ventaja y un inconveniente: ventaja porque se mantienen alejadas las influencias perniciosas del bajo mundo, y desventaja por que la actitud materialista se cierra también al influjo de las influiencias celestes y benéficas.
El gran peligro de todo esto es que cuando la mentalidad materialista se vuelva insostenible, cosa que ya a ocurrido notoriamente, la solidificación del mundo habrá llegado a su término, y se encontrará abierta la posibilidad de los influjos ajenos, y el problema es que con el trabajo anti tradicional ya no existen centros espirituales por lo tanto lo que es de temer en tales condiciones es la facilidad con la que las influencias inferiores podrán intervenir en nuestro mundo sin ninguna defensa apropiada.
Entre los investigadores que han promovido esta apertura mental con una completa ignorancia de su trasfondo real podemos destacar la obra de Charles Richet, y un prologo bien interesante que explica las cosas desde el punto de vista moderno, según la apertura de la que hablamos.
Tratado de Metapsiquica de Charles Richet
"A lo largo de la historia los hombres han encontrado que los hechos inusuales, irregulares, imprevisibles, se han mezclado con los acontecimientos ordinarios de la vida cotidiana. Entonces, incapaces de encontrar ninguna explicación racional, supusieron la intervención de fuerzas sobrenaturales, y la acción de los Dioses y de los Demonios todopoderosos. Poco a poco, con el progreso de nuestro conocimiento, la fe en esta interferencia, divina o demoníaca, en nuestros pequeños asuntos humanos, ha perdido terreno. Ya se trate de una aurora boreal, de un eclipse, de un cometa, o simplemente de una tormenta, hoy día no vemos más aquí que un fenómeno natural del cual hemos aprendido a precisar algunas leyes. Ya se trate de epilepsia o de un ataque histérico, nosotros no hacemos comparecer ni a Hércules, ni a Satán. Sin embargo, nuestra ciencia, a pesar de su enorme progreso, no podría dar explicación a algunos fenómenos excepcionales a los que las leyes conocidas hasta ahora de la física, de la química, de la fisiología, no se pueden aplicar. Como estos acontecimientos y estas fuerzas eran inexplicables para la ciencia clásica, la ciencia clásica ha tomado una decisión muy conveniente: los ha ignorado. Sin embargo, estos hechos extraños, se les niegue o acepte, existen."
Hay que entender que cuando las personas vean claramente la insuficiencia de las teorías científicas materialistas, cosa que ya ha comenzado desde hace un tiempo, y cuando vean al mismo tiempo posibilidades que rebasan notoriamente las concepciones materialistas, como son los experimentos de la metapsiquica y del espiritismo, es decir, cuando se constaten científicamente lo que se ha convenido llamar fenómenos paranormales, la humanidad se encontrará en un estado de espíritu desequilibrado y abierto a posibilidades de cualquier orden, ahora la mentalidad general está abierta a la posibilidad de intervenciones de cualquier origen desconocido, ya sea una pretendida comunicación con los muertos, o con seres extraplanetarios, se abre la puerta en la mente humana a mundos y entidades cuya naturaleza real se ignora completamente, y en esto consiste el peligro: se facilita la intrusión de las entidades conocidas por todos los pueblos, entidades de las más perniciosas, que antaño podían ser repelidas por los centros espirituales, pero que actualmente con la desviación moderna, no encontrarán ningún obstáculo para causar estragos en la humanidad.
Hoy en dia basta que un susurro o una voz sobre natural que se presenta como un ser extraplanetario sirva para convencer a una persona de realizar casi cualquier cosa, bajo el supuesto de una superioridad tecnologica o de otra índole, la gran masa estaria dispuesta a cualquier cosa, incapáz de discernir la naturaleza real de tales intromisiones.