De este documento que puede ser interesante para los investigadores del tema coincidimos en parte con la mirada lùcida de Julius Evola a cargo de la introducción. En el sentido de cierta parcialidad o vaguedad de toda teoría “conspiracionista”. Por ejemplo, cargar las tintas exclusivamente contra el “judaismo” o la “Francmasoneria” puede llegar a resultar una trampa tanto ideoloògica como dialéctica. Coincidimos aquí también con Renè Guènon quien deploraba esta clase de etiquetamientos superficiales expresando que la cosa es mucho màs profunda y extensa de lo que pueda aparentarse en los medios de interpretación solamente “exotericos” o en los de las ideologías mundanas. Esperamos que los lectores imparciales puedan aprovecharse de las partes de este escrito que sì pueden llegar a interesar o sumarse a los estudios tradicionales tal como lo expresaba el propio Guenon al reseñar este mismo libro. A continuación acompañamos tal reseña aparecida
ESTUDIOS SOBRE LA FRANCMASONERÍA Y EL COMPAÑERAZGO I
RESEÑAS DE LIBROS APARECIDAS EN "LE VOILE D´ISIS" - "ETUDES TRADITIONNELLES" (1929-1940)
Julio de 1936
12.- EMMANUEL MALYNSKI y LÉON DE PONCINS. La Guerre occulte [La Guerra oculta] (Gabriel Beauchesne, París). -Aquí, como en las anteriores obras de Léon de Poncins de las que ya hemos tenido ocasión de hablar, hay, en todo lo que se refiere a la crítica del mundo moderno, muchas consideraciones muy justas; los autores, que con razón denuncian errores comunes, como el que consiste en creer que las revoluciones son "movimientos espontáneos", son de los que piensan que la desviación moderna, de la que más especialmente estudian las etapas en el curso del siglo XIX, debe responder necesariamente a un "plan" bien estructurado, consciente al menos en quienes dirigen esta "guerra oculta" contra todo lo que presenta un carácter tradicional, intelectual o socialmente. Pero, cuando se trata de investigar "responsabilidades", tenemos muchas reservas que hacer; el asunto no es por otra parte tan simple ni tan fácil, es preciso reconocerlo, ya que, por definición, aquello de lo que se trata no se muestra al exterior, y los pseudo-dirigentes aparentes no son más que instrumentos más o menos inconscientes. En todo caso, hay una tendencia a exagerar considerablemente el papel atribuido a los judíos, hasta llegar a suponer que son ellos solos los que en definitiva rigen el mundo, sin hacer a este respecto ciertas distinciones necesarias; ¿cómo no se dan cuenta de que, por ejemplo, quienes toman una parte activa en ciertos acontecimientos no son sino judíos enteramente desvinculados de su propia tradición, y que, como siempre ocurre en semejante caso, apenas han mantenido sino los defectos de su raza y los aspectos negativos de su particular mentalidad?
Hay sin embargo pasajes (especialmente las páginas 105-110) que tocan de cerca algunas verdades que conciernen a la "contra-iniciación": es exacto que no se trata aquí de "intereses" cualesquiera, que no pueden servir más que para mover vulgares instrumentos, sino de una "fe" que constituye "un misterio metafísico insondable siquiera para la inteligencia del hombre ordinario"; no es menos exacto que "hay una corriente de satanismo en la historia"… Pero esta corriente no solamente está dirigida contra el Cristianismo (y quizá esta manera demasiado restringida de considerar las cosas es causa de muchos "errores de óptica"); lo está también, al mismo título, contra toda tradición, sea de Oriente o de Occidente, sin exceptuar al Judaísmo.
En cuanto a la Masonería, extrañaríamos quizá mucho a los autores si decimos que la infiltración de las ideas modernas, en detrimento del espíritu iniciático, ha hecho de ella, no uno de los agentes de la "conspiración", sino, por el contrario, una de sus primeras víctimas; y, sin embargo, reflexionando en ciertos esfuerzos actuales de "democratización" del propio Catolicismo, que ciertamente no se les han escapado, deberían llegar, por analogía, a comprender qué es lo que entendemos con ello… ¿Osaremos añadir que una cierta voluntad de desviar las investigaciones, suscitando y manteniendo diversas "obsesiones" (poco importa que sea la de la Masonería, la de los judíos, la de los jesuitas, la del "peligro amarillo", o cualquier otra), forma también precisamente parte integrante del "plan" que se proponen denunciar, y que las "intimidades" reales de ciertos desatinos antimasónicos son particularmente instructivos a este respecto? Demasiado bien sabemos que, insistiendo en ello, -------- el riesgo de no agradar a nadie, sea del lado que sea; pero, ¿es ésta una razón suficiente para no decir la verdad? Al enlace: http://documentos.morula.com.mx/wp-content/uploads/2014/02/La-Guerra-Oculta.pdf
Me gusta la chacra dar de comer a los patos rezar el rosario y levantarme temprano