El hermetismo de Rabelais y el Compañerazgo
17.-J. H. Probst-Biraben, Rabelais et les Secrets de Pantagruel. En ET, abril-mayo de 1950.
En el número de junio, J.H. Probst-Biraben, en "El hermetismo de Rabelais y el Compañerazgo" alude a la cuestión tan enigmática de las relaciones de Rabelais con las herramientas y las organizaciones iniciáticas de su tiempo. Destaca el autor los numerosos pasajes de su obra que parecen contener alusiones a los ritos de la fraternidades operativas, y piensa que el mismo Rabelais debió haber estado afiliado a alguna de ellas, sin dudas en calidad de capellán, lo cual no tiene nada de inverosímil.
ESTUDIOS SOBRE LA FRANCMASONERÍA Y EL COMPAÑERAZGO I
(Cap.II)
{… Si se nos objeta, como prueba de las preocupaciones sociales de los constructores, las figuras satíricas y más o menos licenciosas que se encuentran a veces en sus obras, la respuesta es bien simple: esas figuras están sobre todo destinadas a despistar a los profanos, que se detienen en la apariencia exterior y no ven más que lo que ella disimula de más profundo. Hay algo ahí que está además lejos de ser particular de los constructores; ciertos escritores, como Boccacio, Rabelais sobre todo y muchos otros aún, han adoptado la misma máscara y usado del mismo procedimiento. Hay que creer que esta estratagema ha sido eficaz, puesto que, en nuestros días aún, y sin duda más que nunca, los profanos se enredan ahí…}
Cap. VII
{…Puede anotarse también que, por distintos que fueran todos aquellos que recorrían estos caminos, mercaderes ambulantes y mendigos incluidos, se establecía entre ellos, por motivos indudablemente difíciles de determinar, cierta solidaridad que se reflejaba por la adopción en común de un lenguaje convencional especial, el "argot de la Venera" o "habla de los peregrinos". Cosa interesante, León Daudet señaló en uno de sus últimos libros que muchas palabras y locuciones propias de esta lengua se vuelven a encontrar en los escritos de Villon y Rabelais; y, a propósito de este último, indica también –cosa que, siempre desde el mismo punto de vista, vale la pena de ser subrayada– que durante varios años, Rabelais "peregrinó a lo largo y a lo ancho de la provincia de Poitou, en aquel entonces célebre por los misterios y farsas que allí se interpretaban y también por las leyendas que corrían; en Pantagruel se encuentran las huellas de tales leyendas, de aquellas farsas, y cierto número de vocablos propios de los habitantes de Poitou".
Si hemos citado esta última frase es porque, además del hecho de que hace mención de aquellas leyendas de que hablábamos poco antes, promueve otra cuestión relacionada con lo que venimos
tratando, es decir la cuestión de los orígenes del teatro: en sus comienzos, este último fue por un lado esencialmente ambulante y, por otro, revestía un carácter religioso, al menos en cuanto a sus formas exteriores –carácter religioso comparable por otra parte al de los peregrinos y de quienes asumían sus apariencias. Lo que resalta la importancia de este hecho, es la comprobación de que el mismo no se circunscribe al ámbito de la Europa medieval; la historia del teatro en la antigua Grecia es completamente análoga y podríamos también encontrar ejemplos de este tipo en la mayor parte de los países de Oriente…} El enlace a solicitar incluye todas las obras del autor, asi com tambièn todos los Nºs. de la "Revue des études rabelaisiennes"
Me gusta la chacra dar de comer a los patos rezar el rosario y levantarme temprano