La Gran Triada. Capítulo XXV: LA CIUDAD DE LOS SAUCES
“Hay que agregar que "I", la letra correspondiente del alfabeto latino, es también, tanto por su forma rectilínea como por su valor en las cifras romanas, símbolo de la Unidad (20); y lo que al menos es curioso es que el sonido de esta letra es el mismo que el de la palabra china "i", que, como hemos visto, también significa la unidad, bien en su sentido aritmético, bien en su transposición metafísica (21). Lo que tal vez es aún más curioso es que Dante, en la Divina Comedia, ponga en boca de Adán que el primer nombre de Dios fue I (22) (lo que corresponde además, conforme a lo que acabamos de explicar, a la “primordialidad” del simbolismo “polar”) viniendo a continuación el nombre El y que Francesco da Barberino, en su Tractatus Amoris, se hiciese representar a si mismo en actitud de adoración ante la letra I (23). Ahora es fácil comprender lo que ello significa: ya se trate del iod hebraico o del i chino, ese “primer nombre de Dios”, que con toda probabilidad era también su nombre secreto entre los Fedeli d’Amore, no es otra cosa, en definitiva, que la expresión misma de la Unidad principial (24).
20 Quizá tendremos algún día la ocasión de estudiar el simbolismo geométrico de ciertas letras del alfabeto latino y el uso que de él se ha hecho en las iniciaciones occidentales.
21 El carácter i es también un rasgo rectilíneo; no difiere de la letra latina I más que en estar colocado horizontalmente en lugar de estarlo verticalmente. En el alfabetoárabe, es la primera letra alif, que vale numéricamente la unidad, la que tiene forma de un rasgo rectilíneo vertical.
22 Paradiso, XXVI, 133-134. En un epigrama atribuido a Dante, la letra I esdenominada "la novena figura", según su rango en el alfabeto latino, bien que el iod alcual ella corresponde, sea la décima letra del alfabeto hebreo; se sabe además que el número 9 tenía para Dante una importancia simbólica muy particular, como se veespecialmente en la Vita Nuova (cf. L´Esoterisme de Dante, capítulos II y VI).
23 Véase Luigi Valli, Il Linguaggio segreto di Dante e dei "Fedeli d´Amore", vol. II, páginas 120-121, donde se encuentra la reproducción de esta figura.
24 Estas observaciones habrían podido utlizarse por los que han buscado establecersimilitudes entre la Tien-ti-houei y las iniciaciones occidentales; pero es probable que las hayan ignorado, pues no tenían sin duda apenas datos precisos sobre la Masonería
operativa, y todavía menos sobre los Fedeli d´Amore.
Apreciaciones sobre el esoterismo cristiano
De algunas Organizaciones Iniciáticas Cristianas. Parte II- V :El Lenguaje Secreto deDante y de los «Fieles de Amor»
“Por otra parte, la denominación del convento de San Giovanni la Fiore, de dondeGioacchino di Fiore toma su nombre, no aparece en ninguna parte antes que en él; ¿es él mismo el que se la dio? y ¿por qué razón escogió este nom-bre? Cosa notable, Joaquín De Fiore habla en sus obras de una «viuda» simbólica, como Francesco da Barberino y Boccacio, que pertenecían a los «Fieles de Amor»; y añadimos que, aún en nuestros
días, esta «viuda» es bien conocida en el simbolismo masónico.”
“Por otra parte, Valli subraya que, al lado del Rebis representado en Rosarium Philosophorum,se ve una especie de árbol portando seis parejas de rostros dispuestos simétricamente a cada lado del tallo y un rostro único en la cumbre, que él identifica con los personajes de la figura de Francesco da Barberino; parece tratarse efectivamente en los dos casos, de una jerarquía iniciática en siete grados, estando
caracterizado esen-cialmente el último grado por la reconstitución del Andrógino hermético, es decir, en suma, la res-tauración del «estado primordial»; y esto concuerda con lo que hemos tenido la ocasión de decir sobre el significado del término «RosaCruz», que designa la perfección del estado humano….”
Una última nota concierne al nombre secreto que los «Fieles de Amor» daban a Dios:
Francesco da Barberino, en su Tractatis Amoris,se ha hecho re-presentar en una actitud de adoración ante la letra “I”; y, en la Divina Comedia,Adán dice que el primer nombre de Dios fue “I”28, nombre que vino a ser después Él. Esta letra “I”, que Dante llama la
«novena figura», siguiendo su lugar en el alfabeto latino (y sabemos la importancia simbólica que tenía para él el número 9 29, no es evidentemente otra que la yod, aunque ésta sea la décima letra en el alfabeto hebreo; y, de hecho, la yod, además de ser la primera letra del Tetragrama, constituye un nombre divino por sí misma; ya sea aislada Autoridad espiritual y poder temporal.
28 Paraíso, XXVI: 133.
29 (N. del T.: En el original francés viene el nº 4 pero creemos que está equivocado yque en realidad se refiere al número 9).
30 ¿Es por una simple coincidencia que el corazón de Sant-Denis d’Orques, del queacabamos de hablar, lleve una herida (o algo que se le parece) en forma de yod? ¿No habría razones para suponer que las antiguas representaciones del “Sagrado Corazón” anteriores a su adopción «oficial» por la Iglesia, hayan podido tener alguna relación con doctrina de los «Fieles de Amor» y de sus continua-dores?o ya sea repetida tres veces
VII
“…Y, dado que estamos tratando lo que concierne a los pájaros, ¿no es curioso también que Francesco da Barberino, en sus Documenti d’Amore,represente al Amor con pies de halcón o de gavilán, el pájaro emblemático del Horus egipcio, cuyo simbolismo está estrechamente ligado con el del «Corazón del Mundo»? 8….”
8 El Sr. Louis Charbonneau-Lassay ha consagrado un estudio a este respecto en la revista Regnabit.
A propósito de Francesco da Barberino, el Sr. Ricolfi vuelve sobre la figura de la que ya hemos hablado 9, en la que seis personajes dispuestos simétricamente y un decimotercero personaje andrógino en el centro, representan bastante visiblemente siete grados iniciáticos; si su interpreta-ción difiere un poco de la de Luigi Valli, no es más que sobre detalles que no cambian en nada el significado esencial
9 V. “El Lenguaje Secreto de Dante y los Fieles de Amor” II. El enlace a solicitar incluye la mayoria de las obras de Barberino
Me gusta la chacra dar de comer a los patos rezar el rosario y levantarme temprano