Llego tarde
al reparto de los dulces.
Paladear el salobre
en la abundancia
aloja acidez
en la sangre,
llega al corazón
y repite miserias.
jota jota
25-09-2022 14:46
Este poema tuyo me emociona, es como una canción de cuna que resume la vida, sencillo y musical. Gracias.
Rodrigodeacevedo
25-09-2022 13:26
Un pequeño poema apenas esbozo. Unas fibras de nostalgia que se vuelven versos. Pero cualquier cosa me sirve para retomar "mi" hecho poético y tener algo que ofrecer a Rayueal; y Rayuela sois vosotros.
Abruptos canchales
umbrosas encinas
amarillos trigales
sobre suaves colinas.
Un niño asombrado
se abre a la vida
subiendo calmado
hacia la alta cima.
Abajo, adormido
su pueblo encalado
allí tiene su nido
el niño asombrado.
El mundo ha corrido
ha visto paisajes
montañas, desiertos
ciudades salvajes.
Ahora en el ocaso
de esta vida viajera
busca su descanso.
Encinas quisiera...
jota jota
24-09-2022 19:12
Gracias Rodrigo: no niegues tu poesía, no te niegues y escribe, aunque no creas, tu poesía nos abre otros caminos, menos directos, con mayor conocimiento de esos rincones a los que no nos acercamos.
jota jota
24-09-2022 19:07
Rescato lo vivido
VIII
Sobre la difusa montaña,
entre sombras y neblinas
una linea naranja
ilumina el comienzo
de una triste mañana
de promesas rotas.
Un dia mas de ausencia.
Queda poco, o nada.
La vida está por delante.
Rodrigodeacevedo
23-09-2022 20:12
Queridos compañeros: Advertido por el servicio de correos de microsoft, me apresuro en pasar por la página.
Gracias J.J., por tu halagüeña y animosa referencia a mis capacidades. Pero ¿sabes qué? Envidio tu poesía, tan íntima, tan personal, tan tuya. Yo, como mucho, puedo ser un artesano de la palabra; busco con ahínco extraerla de mis profundidades, decir algo que sea verdaderamente íntimo y propio. Pero siempre me veo en la superficie; me salen versos epidérmicos, puede que tengan alguna belleza; pero sólo es belleza formal. No es la belleza que retrata la hermosura interior. Puede que sea que yo no la tenga. Pero tengo que insistir en la búsqueda; mientras, tus poemas y los del compañero Gregorio me sirven de acicate y encuentro en ellos esa densidad humana que echo en falta en los míos.
Muchas gracias por estar ahí. Sois mi espejo, en el que no veo mi imagen reflejada.
Un abrazo
jota jota
23-09-2022 14:07
Rescato lo vivido
VI
Me refugio
en estas letras mutiladas
con una historia obligada
de ausencias y despedidas.
Me reconozco:
Montaña cerrada.
Mar inquieto.
Voz ronca de piedra y sal.
Cielo roto -en pedazos-.
Llego al nivel más bajo,
a cosa minúscula,
-insignificante-
y te obligo a este abandono.
CONDENÁNDOME
jota jota
23-09-2022 14:05
Mi querido Rodrigo, tuas apariciones son luminosas, eres como el trueno de la última línea del extraordinario poema que nos dejas y que te empeñas en negar, o te excedes en minimizar su valor.
Nosotros seguimos balbuceando y esperamos que el dragón despierte, siempre hace falta su vuelo y su fuego. Gracias.
Rodrigodeacevedo
20-09-2022 18:08
Con preocupación porque compruebo que los intervalos de mis visitas a Rayuela se distancian cada vez más -y no hay razón ni disculpa- vuelvo para refrescarme en las vivificantes aguas de la amistad y la poesía que me brinda este inigualable foro.
Gracias por seguir aquí, amigos míos.
Leo y releo la hermosa poesía de J.J., su incardinación a la página y los tan humanos recuerdos con los que nos obsequia. Sus "rescates" son temblores de su alma que se nos transmite y enriquece.
Yo vuelvo con las manos vacías; al menos vacías de regalos exclusivos para Rayuela, para vosotros. Poco a poco, con mucho esfuerzo, trato de recuperar algo de aquella vena poetica que, nunca fue abundante, lo he reconocer, pero mantenía un cierto hilo estimulante con ese mundo tan enriquecedor como el de la escritura.
Algo he escrito y hoy quiero participaroslo. Un poema "sudado", exprimiendo la escasa inspiración que, a ratos, me asalta y deja hebras de lo que, trabajado, puede ser un poema. Va por vosotros.
VIGILIA
Duermo sobre la piedra encinta
grumos de niebla disimulan el torpor de mi pensamientos
me cercan gusanos enlevitados
pero ella se disipó con la luz del amanecer.
Distraídos con las canciones de paso
los ancestrales pastores arrancan peras al olmo
mientras helechos y gamuzas alimentan el deshielo
Llueve llueve con la nostalgia de los acuíferos resecos
Páginas deslustradas por las continuas lecturas
las lajas de las de pizarras condensan la eternidad
Entre ellas se escapan las sulfúreas emanaciones de algún infierno
pero he de aprender a leerlas y a contar sin usar dedos.
Vigilias expectantes contando latidos y estrellas
murmurando antiguas preces grabadas en los menhires
contemplo cómo pausadamente el caracol hace su ronda
en silencio ojo avizor babeante de lujuria
Como soles apagados de antiguas constelaciones
las rojas huellas de tus caricias esmaltan los marcos de mi historia última
aquella que ya duerme en los lóbregos sótanos del recuerdo
te fuiste revestida con la belleza que una vez fue mía.
Fue ominosa la velada del adiós con los candelabros enmohecidos
Las bóvedas lloraban sus verdes excrecencias con la congoja de un niño
y las episódicas risas de las viandas sin salamandras
amenizaban como cuartetos desvaídos.
Triste fue la vigilia como tristes eran tus ojos de gacela
Hasta el viejo dragón que te guardaba pasó sus fuegos a tus ojos
Inclinadas las torres se postraban haciendo crujir sus piedras
Y los arbóreos gallardetes emprendieron su vuelo sin retorno.
Derruídas las catedrales las salmodias temblorosas
se refugiaron en las vagorosas nubes de incienso
Todo el mundo se sumergió en el sideral silencio
esperando el trueno que anunciase el comienzo de la cena.
jota jota
14-09-2022 18:41
Rescato lo vivido
V
Estás hecha de música:
tambores en la cintura
desatan la locura.
Desde tu pecho
los violines derraman dulzura.
Pianos, organos, guitarras
-trompetas exquisitas-
suenan en vértebras,
en coyunturas,
y cada movimiento
es un compás
de pura melodía.
Te acompaña
la voz de los ángeles
y guía tus sonoros pasos.
Eres cuerpo en concierto,
música desatada
en cada movimiento
y te empeñas,
en obligarme a interrumpir
acordes perfectos,
notas y pausas,
con el trueno de mi voz.
Exiges que abra otra puerta
y silencie tu música
que nace desde la sangre.
Me niego en redondo.
La furia te domina
y los timbales abren fuego
a discreción.