Gracias, JJ. Tu poema también es muy bueno; dominas bien la palabra y la conjugación de los verbos.
Me gusta soñar despierto... dormido tengo pesadillas.
jota jota
25-04-2022 18:23
04182022
Tropiezo con los verbos
y con frecuencia
confundo el subjuntivo,
con dificultad conjugo
el pluscuanperfecto
y oculto mi ignorancia
detras de los adverbios.
Disparo comas sobre un campo
minado de expectativas.
He dejado de usar paréntesis
por creer que someto las palabras
y que ellas sufren el castigo del encierro.
Los dos puntos me detienen
y me quedo abrumado,
suspendido como ellos
sin saber que hacer.
Y también dudo ante el punto y coma,
las comillas, los guiones, el punto y seguido.
Resguardo en mis bolsillos
junto a las llaves,
para cuando hagan falta,
una provisión innumerable de adjetivos.
A medio camino,
sin terminar el oficio
urge colocar el punto final
y decisivo. Pasar la página,
la ansiedad y las prisas me arrinconan
y aún así, con todos estos detalles,
que hoy confieso:
pretendo contar historias
y me atrevo a escribir poemas, convencido,
que a fuerza de voluntad,
por puro instinto,
puedo transmitir una idea,
mostrar un sendero,
recrear una imagen.
jota jota
25-04-2022 18:23
Muy bueno Gregorio. La comparación, la aceptación del relevo y el reconocimiento de nuestro propio estancamiento.
Gregorio Tienda Delgado
25-04-2022 16:15
EL RELEVO.
El corazón herido, jadeante,
los amores y días oxidados,
ya mis escasos cabellos blanqueados,
caminaba, rendido y anhelante.
En el rincón del parque más distante,
con árboles muy grandes a los lados,
vi dos jóvenes, muy enamorados,
fundidos en un beso apasionante.
Te imaginé al instante tiernamente,
vi en la mujer tu más afín retrato,
y mi propio retrato muy presente.
Jóvenes sucesores sin recato
que siguen nuestros pasos dulcemente;
y me sentí, vetusto y timorato.
Me gusta soñar despierto... dormido tengo pesadillas.
jota jota
22-04-2022 17:34
Aquí te dejo otro texto, totalmente diferente, para que sientas, que asumo el puesto con diligencia.
Como dice Roberto: cuando llegamos a viejos somos de lágrima fácil y olvidamos por completo, aquellos tiempos de mono aullador, de primate lúdico, subido de líbido.
042222
Apenas convocada:
puntual,
la palabra
viene en nuesrtro auxilio.
Heramienta inagotable
rigurosa:
cuchillo de dientes apretados,
rosa ensangrentada
pomalaca perfumada,
amarilla verbena delicada.
La acompañamos de gestos,
la envolvemos en tonos,
la obligamos a herir a fondo.
Traemos con ella
a nuestras vidas
calamidades,
ocasionamos desastres,
terremotos
y también,
dulcificamos las aguas,
detenemos los vientos,
apartamos las tormentas
y a pesar
de emplearla
cada minuto…
la voz menuda
que hoy pronuncia
entre sueños:
-papá-
Me conmueve.
Rodrigodeacevedo
22-04-2022 13:13
Los jóvenes que marchan a las guerras, obligados o forzados, pero las guerras son siempre injustas y crueles. Flores tronchadas por los egoismos de unos y los idealismos de otros. El eterno drama del hombre.
Hermoso poema, J.J. Te felicito. Un abrazo, amigo.
jota jota
20-04-2022 16:42
El muro que cura
Para vencer el olvido,
el Estado, ese mago,
grabó sobre sobrio marmol negro,
como sencillo epitafio:
los nombres de jóvenes valientes,
y el triste momento,
el doloroso instante,
en el que fueron a dejar sus huesos
bajo lluvias eternas.
Sus sueños confunsos se enredaron
en arrozales perfumados de jazmin,
y miraron con asombro
una última vez,
un sol ajeno,
incapaz de protegerlos
de otros fuegos más letales.
Y la complice luz
de una luna extranjera
delató sus precarias posiciones.
Hoy, camino por este sendero asfaltado
que asciende sin motivo
y leo sus nombres
en estas placas luctuosas,
trazados con punta
de antiguos pedernales
por laboriosos artesanos,
o quizás, me equivoco,
y cincelaron sus nombres
con la precisión de afilados aceros,
o los tallaron, con la punta de un diamante
engastado en una máquina rigurosa,
y también es posible, porque no,
que sus inocentes nombres
los grabaran sobre este muro que cura,
con el vertiginoso
prodigio de un rayo laser.
Hoy, asciendo lentamente esta senda
bajo una lluvia más amable, pasajera,
los nombres de los muchachos
que marcharon cantando
sus canciones de guerra
es la gloria que nos queda
junto a la pena
de las derrotas.
jota jota
18-04-2022 20:49
Rodrigo:
Adolfo es un sobreviviente de otras guerras que puede dormir bajo intensos bombardeos, pero además, lo arrullas con la suave canción de un mar que se repite, y lo remites a esas caricias que no olvida, a pesar del tiempo y se duerme para recordar con mayor intensidad. Adolfo se despierta con el ruido del hielo, con las ordenes de Orujo, o con el chorro del vino llenando la copa. Es un oficio duro el de Adolfo y está acostumbrado a dormir con los ojos abiertos. Gracias por los Haikus.
Rodrigodeacevedo
18-04-2022 20:31
Que no, que no vengo a pasar lista, que estaba un poco aburrido y me dije voy a darle un poco de cháchara al Adolfo. Y ya que estaba aquí me dije: voy a dejarle a los compis unos últimos haikus; ya sabéis, esos poemas cortitos con los que los japones se pegan el chute de poesía intensa y refrescante. Vamos, como el Chanel nº 5. (Aquí, en Rayuela, al menos nadie me los critica, que si son haikus, que si son sernyus, que si hokkus... Y es un descanso)
Simplemente poéticos
Música lenta
en la calmada noche
me arrulla el mar
Tus suaves manos
acarician mi cuerpo
mientras me cantas
Bajo el farol
oscilantes las sombras
brilla la luna
Sobre la guerra
Verde esperanza
que bombas asesinas
tiñen en rojo
Bajo las bombas
busca su corazón
un pobre niño
Duermo tranquilo
mientras la guerra mata
También soy reo
(Ya se me ha dormido el Adolfo... chiiisss...)
jota jota
16-04-2022 05:18
Gracias Rodrigo, tus palabras son siempre un aliento para seguir. Y claro que seguimos en nuestros afanes, por esa razón dejo aquí, colgada, esta última impresión que busca respuestas, o mejor dicho, una respuesta tuya, de quien reconoce que en algún momento creyó y ya no cree, o a veces, no sabe, sí creer, o dejar de creer, pero siempre creer en el hombre con todos sus defectos.
04152022
Hoy, viernes santo,
he visto de soslayo,
enredado en una cruz
un sudario colorado,
quizás ensangrentado.
Y visto así,
de pronto,
de lejos,
de medio lado,
parece un fusil
que recién ha disparado
y la imagen se torna atroz,
perturbadora.
Diganme si no parece
una extraña paradoja
Traté de colocar la imagen y no lo logré, así que los convoco a imaginarla