De nuevo un a joya deslumbrante con la que nos obsequia el compañero Oncina. Una joya poética de muchos quilates; para mí la poesía de Sergio es de auténtica calidad, profunda, con alma (porque está escrita desde el alma) que enorgullece a cualquier foro dnde se publique. Nosotros, este pequeño y "resiliente" (no me gusta nada este vocablo en la acepción actual; yo la utilicé mucho en mis tiempos de estudiante de arquitectura, en la "Resistencia de Materiales") decía que este resiliente grupito de Rayuela podemos enorgullecernos de contar c0n estas aportaciones que nos deja nuestro impagable compañero Sergio Oncina. Muchas gracias en nombre de todos, Sergio; no nos olvides.
El poema lo encuentro magistral; un nuevo acercamiento al tema de la soledad, esa compañera de viaje que nos ha acompañado a todos, en mayor o menor grado, en algún momento de nuestras vidas. ¿Qué poeta no se ha bañado en las frías aguas del canto a su soledad? Recuerdo un poema del gran Benedetti que se interroga sobre ella.
después de la alegría
después de la plenitud
después del amor
viene la soledad
conforme
pero
que vendrá después
de la soledad
Creo que en el grupo de los "grandes" podemos situar al compañero Oncina. Mi único dolor sería saber que esa soledad suya tiene un trasfondo real. Yo, que también la he vivido, pero no he sabido cantarla, se lo dolorosa que es. Abrazos, Sergio.
Oncina
28-09-2021 13:28
Te acompaño con otro soneto sobre la soledad.
No me importa partir en pedacitos
las sombras de mi ausencia e inundarte
con rocío de versos si, al alzarte,
te encuentras, soledad, con mis escritos.
Porque, en este presente sin los gritos
del lago de la calma, no mimarte
es perder cada todo en cada parte
y obviar que siempre acepto tus gambitos.
Porque fidelidad nunca reclamo
a las damas que ríen más sin amo,
pero saben cantar nubes y penas.
Y, si añoro tu abrazo, lo provoco,
desenvuelvo tu piel tan poco a poco
que me diluyo en ti aunque me atruenas.
Rodrigodeacevedo
24-09-2021 13:14
Como estamos de limpieza y espurgue de viejos textos, he encontrado uno que puede que os guste.
LOS GORRIONES
Amanece un nuevo día
que traerá más emociones
acompañan mi mañana
los gorriones
Comparto mi desayuno
galletas y mojicones
picotean alegremente
los gorriones
Vienen no se de dónde
tal vez del viejo algarrobo
me alegran con sus canciones
los gorriones
Pequeñas bolas de plumas
con alegres corazones
trozos de barro hechos vida
los gorriones
Saltando y picoteando
entre almendros y limones
son de la vida renuevo
los gorriones
Nace el sol entre las nubes
entre oscuros algodones
y en su reflejo se agrupan
los gorriones
Un hermoso renacer
entre sus cánticos locos
de esta vida que comparto con los pardos
gorriones.
Rodrigodeacevedo
14-09-2021 20:19
EL DEBE Y EL HABER. Eratalia
Creo que nuestra muy querida amiga no se ha estrujado demasiado las meninges para hacer balance. Vale que como todos encuentre el debe más rellenito; pero el haber... amiga mía, todas sus virtudes, las amistades que deja y mantiene vivas aún en su ausencia, la fuerza de su poesía, la alegría que acompaña su presencia... Vamos, señora mía, ponga si alma frente al espejo, verá como refulge.
Eratalia
14-09-2021 15:33
EL DEBE Y EL HABER
La vida es un suspiro, de soslayo
la miro como pasa, y, a la vez,
del debe y el haber hago balance.
Es poco lo que tengo:
un maletín de sueños que está roto,
ninguno guarda ya.
Escaso es el recuento de ilusiones,
de contratiempos, llena la mochila.
Cuando agarro un puñado de esperanza
se pierde entre los huecos de mis dedos.
Así que en el haber poco me apunto,
solo me queda el debe, que es la vida.
Con rimas y a lo loco
Jose Jesus Morales
07-09-2021 19:00
Gracias Oncina, cada una de las líneas nos muestra con claridad lo que hemos sentido ante la presencia de la soledad, pero en la afirmación - eres parte de mí más que un reflejo- en en donde me veo dibujado de cuerpo entero. Contar con tu presencia es una luz que alumbra algunas sombras.
Rodrigodeacevedo
06-09-2021 21:01
¡Qué magnífico regalo postpandemia, querido Sergio! Además del valor enorme de tu poema tiene, para nosotros, el valor añadido, inconmensurable, de contar de nuevo con tu presencia.
Un magistral soneto dedicado a esa compañera inexcusable que llamamos soledad. En tu caso se presenta, no se si inopinadamente, a las dos de la madrugada. Otros la tenemos continuamente a nuestro lado; ya nos es familiar y, a veces, hasta agradecemos su no-presencia.
Soledad, nuestro habitáculo, nuestro refugio, nuestra sombra luminosa.
Un fuerte abrazo, querido amigo leonés.Siempre te estaremos esperando.
Oncina
06-09-2021 13:13
A la soledad, a las dos de la mañana.
¿Eres solo una amiga cumplidora,
tú que fuiste una amante y una hermana?
Podrías reprender a quien te ignora
o mostrarte sarcástica y lejana.
Pero no te presentas a otra hora
que no sean las dos de la mañana;
regalas tu caricia cuidadora
y me calmas benévola y humana.
Cuando huí del regazo que ofrecías
no fue por no saber que me querías.
Eres parte de mí, más que un reflejo
o un poso de ilusión y desengaños
diluido por el paso de los años.
Si vuelves, yo te espero, solo y viejo.
Rodrigodeacevedo
28-08-2021 14:05
Tratando de compensar el aluvión poético que nuestro querido J.J. vierte sobre esta Rayuela en vías de extinción, me atrevo a publicar alguno de los poemas que voy dejando en el foro MP (Mundo poesía.)Sigo trabajando un pretendido surrealismo inspirandome en el, para mí, más grande poeta cubano de los últimos tiempos: José Lezama Lima. Que os guste.
AGONÍA DE LA NOCHE
“No era que ya el ritmo
del almendro fuera cítara al sonido...”
“Figuras del sueño.”
José Lezama Lima.
Nace el día desvelando sus colores
Abandonado en el sueño me sumerjo en esta realidad viscosa
Renazco desprovisto de mis queridas estatuas
las pávidas compañeras de amaneceres de olvido
cipreses son mis lanzas aguerridas
y fijan sobre mi las formas indefectibles de las nubes.
Como un ovillo de luz se aovilla en mí la luciérnaga.
La taza blanquiazul recoje la sangre vertida
que he de servir al espectro.
Serpentean los colores en su mezclarse aleatorio
pero yo no se leer su significado último.
Como diapasones dorados
los trinos más novedosos de los mirlos
anuncian las alabanzas sonoras
y sobre el mármol yo extiendo la túnica
que será tálamo y crespón en la nupcial ceremonia.
Bebamos hieles y ambrosías
mientras tejemos esas láureas coronas
que adornarán nuestros despojos
-carroña enamorada-
impropios de cenizas volanderas
los buitres no se merecen menos.
Rodantes como rocas desplazadas
asombrando con su ronquido volátil
que sin embargo no impiden
la agonía multicolor ni el renacer de la luna.
La sierra sigue ofreciendo sus perfiles de mujer.
Vítreo azul robado al mar
el cielo invierte sus ciclos
y deslíe la nieve pura para moldear las estrellas
(Las nubes o girasoles disimulan el oprobio)
El cristal que adorna a las luciérnagas
se interrumpe amenazante.
Cae la noche y se fragmenta en imponentes avenidas
cae la noche escandiendo las estrofas
que van a delimitar tus formas.
Jose Jesus Morales
24-08-2021 19:22
07042020
Desde mi ventana. Al alcance de la vista.
Entre ásperas columnas de concreto,
distingo, en un estrecho rectángulo
de la calle Meridian:
la esquina de una bandera irreverente.
Los cristales de los edificios despiden destellos de fuego,
el calor abruma y hasta el polvo duele.
El momento es de riesgos y amenazas,
el peligro niega posibles aventuras.
Entre los vapores del alcohol y el humo de cigarrillos eternos
los temerarios huyen de la hora sin enfrentarla.
El sol agobia, el vapor martiriza,
todos se han escondido, las ambulancias no asoman
y su clamor de urgencia ha quedado suspendido.
No hay puente, ni alero, ni sombra, que ampare la ausencia.
La hora es desoladora.