Todavía caliente, recién salido del horno... como voy tan escaso de inspiración no quiero dejar esta ocasión para alimentar la hoguera de Rayuela. Son, nada más, que unos ejercicioss de rima en unos versos semisurreales que quieren recrear una edad dorada ue me resulta grata. Que os gusten
INVENCIONES
(Nostalgia de la edad dorada)
Desvaídos los florones
que eran un abrupto engaño
carcomidos los peldaños
la traza abatió pendones
Escaso el humo del fuego (*)
y brillantes las estrellas
que arriba en el cielo azul
querían parecer doncellas.
Y se contrajo el zodíaco
excesivo en sus porciones
aherrojando al demoníaco
signo que alumbra leones.
Tras del espejo sonoro
la doncella musiquea
versos de pasión y muerte
al galán que la corteja.
Trasiego de luz y sombras
en palaciegos pasillos
silenciados por alfombras
y entreverados visillos.
El tálamo adoselado
espera la entrega íntima
del amante asesinado
por la concurrencia plúrima.
Doncellas llorando sangre
espíritu de rubíes
de negociado palangre
fruto de taimados síes
Máscaras de doble ausencia
ocultan ojos sin vida
personajes sin presencia
en la historia presentida.
Y el espejo delator
que no encuentra su pasillo
ni su habitante fautor
tras la sangre ni su brillo.
Láureas arcaicas coronas
sin testas a celebrar
sus ausencias no traicionas
y vuelves al muladar.
(*)Corrección que debemos al celo y a la atención de nuestro compañero Oncina; que aunque vengamos aquí a solazarnos y a disfrutar de la amistad que nos brinda la página, tampoco hay que descuidar las normas y la calidad de cuanto escribamos. Gracias, Sergio.
Rodrigodeacevedo
10-03-2022 21:19
Siempre me emocionan tus poemas, querido Sergio; en una doble dimensión, por su exquisita factura y por la sensibilidad humana de tus propuestas. Además del suculento regalo que supone para estas páginas que, metafóricamente, pueden asimilarse a esa tu barca a la deriva.
También nosotros, en nuestro incierto navegar, nos dejamos mecer suavemente, alcanzamos las luciérngas que, piadosas, nos alumbran; y disfrutamos del calor que poemas como estos tuyos nos deparan con su lectura.
Siempre merecerás nuestro agradecimiento.
Un fuerte abrazo.
Oncina
10-03-2022 13:55
La barca
Mecido por el mar, seguro y reo,
a merced de los vientos y la luna
soy Calypso, Penélope, Fortuna
y rico en soledad, cuanto deseo.
El cielo me acompaña y no me creo
esta suerte de calma, la oportuna
cadencia musical bajo mi cuna,
la extrema suavidad del bamboleo.
No lucho contra nadie en el camino,
barquichuela sin quilla a la deriva,
madera sobre el agua sin destino.
No sueño y tengo estrellas al alcance,
luciérnagas que miran desde arriba
la inconsciencia infinita de mi avance.
Rodrigodeacevedo
04-03-2022 21:32
Vamos a mantener vivo el pabilo de este profano sagrario con un poema que, en otro foro, alguien ha considerado bueno y lo ha recuperado desde el año 2018, fecha de su publicación. No se si merece tal honor, pero a mi me ha emocionado.
ORACIÓN PARA ALGUNA FATÍDICA AMANTE
Suculentas las rojas orquídeas
brotan como cuentas de algún rosario blasfemo
desde las heridas palpitantes de mi axila
légamo y rubíes de tus labios y tus besos.
Antigua amante de esplendores oxidados
recorres mi humana geografía
buscando viejos rencores
en las columnas corintias
o en los vitrales donde nacen
los colores primitivos.
Escancias tus magníficos venenos
en los griales que para tí, oh amada,
labramos los antiguos caballeros
salmodiando ecos de águilas cetreras
y chillidos de vencejos.
Tiempos de añoso color de vino
o rubíes desteñidos
tiempos de la desvergüenza
ocaso de la Belleza
pero tú sigues intacta flor
o suave líquen sobre recio roble
a tu través vuelan los ángeles del pecado.
Prestas tu boca el tigre rencoroso
que impío hiere la joven carne del mártir
y redimes las horas hasta que los relojes
de las torres mendicantes
encuentren su meridiano y mi consuelo.
Furtivas avanzan las sombras
en las que anida el silencio
los cementerios inundados
exponen osamentas o sus polvos - memento, homo, quia pulvis es et in pulverem reverteris-
y abren sus puertas al canto de los goliardos beodos
en la clara madrugada.
Diosa de los ojos garzos
como puñales desprendidos de la luna
oculta tras fúnebres velos
o nieblas de los pantanos
tu lejana vibración agita
el campo de los asfodelos
y es presagio de mi muerte
que será mi vida nueva.
Rodrigodeacevedo
24-02-2022 21:43
Los mejores antivirus, Gregorio, son la fuerza de voluntad, la ilusión y la capacidad creadora. Y de eso tienes tú para llenar trenes inacabables... Ahora tenemos un virus mucho más peligroso que la covid-19: el Vladimir Putin y su megalomanía imperialista. Habrá que armarse con grandes dosis de esperanza pensando en su fracaso. Cuidate...
Gregorio Tienda Delgado
24-02-2022 12:08
Gracias, Miguel. Pues, sí. Estoy bien y con ganas de seguir adelante. Ya sabes que mi meta es vivir un siglo completo, si los virus me lo permiten. Un abrazo.
Me gusta soñar despierto... dormido tengo pesadillas.
Rodrigodeacevedo
24-02-2022 11:00
Gracias, Gregorio. Dicen (o decíamos en nuestros tiempos) que la falta de noticias son buenas noticias. Esperemos que en el caso de J.J. sea así. Están tan revueltas las cosas por aquellas tierras suyas... Te supongo en plenitud de forma, dispuesto a disfrutar de una hermosa primavera mediterránea junto a tus nietos. Un abrazo.
miguel
Gregorio Tienda Delgado
23-02-2022 16:57
Siento decir que no tengo noticias de JJ. Él dijo que diciembre y enero se los tomaba como meses sabáticos, por lo que debería haber aparecido en febrero. Esperemos que se haya tomado un mes más. Muremos la botella medio llena. Saludos a quienes seguís en el candelero.
Me gusta soñar despierto... dormido tengo pesadillas.
Rodrigodeacevedo
22-02-2022 20:14
Últimamente nuestro buen y querido compañero J.J. no responde cuando se pasa lista. Su ausencia empieza a ser preocupante.
Si alguien puede dejar alguna noticia tranquilizadora, por favor, que la deje...
Rodrigodeacevedo
22-02-2022 20:09
"En pie me reconozco /y nada más pretendo." Que bellos resumen y proyecto los que destilan estos versos de una humanidad dolorida y siempre esperanzada. Una nueva vibración, que nos emociona, del alma de ese poeta que es, "cum laudem", nuestro compañero Oncina.
Pasamos, muchas veces en silencio, por este acogedor foro que, no se porqué bendición de algún dios, sigue acogiendonos. Esa es la misión que se le ha asignado y por eso nosotros somos merecedores de ese privilegio.
Mi atonía creadora es persistente; por mi edad tal vez definitiva. Me falta esa potencia de la que hace gala nuestro querido Gregorio. Y Rayuela, ahora, para mí es como un un tónico vital, como un complejo vitamínico que me aporta ese mínimo de energías que necesito para recordar, siquiera, este íntimo rincón donde se refugia algo de la bondad del ser humano. Gracias.
Rebuscando en los viejos archivos he encontrado este antiguo poema. No se si ya lo he publicado aquí; mi memoria (y mi sentido del orden) me impiden comprobarlo. Pero es como un recambio a las flores ya ajadas de alguno de los floreros que Adolfo nos mantiene. No son flores tan hermosas como las que deja Oncina, pero flores son. Y bienintencionadas...
ESPERANZA DE LA LÁGRIMA
Qué silenciosa, qué callada claridad me arrastra
hacia el fondo infinito de la lágrima.
De la lágrima, tan esféricamente amarga,
de la lágrima, tan acerbamente humana.
Me nace ese ácido fulgor desde la roca viva del alma,
como un último rastro de rocío de la perdida inocencia.
Me aturden voces antiguas;
me remueve el temblor de las estrellas.
Busco la postrera paz, que no es la paz de los muertos,
porque el hombre que hoy habito
no se me ha de morir nunca.
Renacerá, bronco y cruel,
como bronce de cañones,
como los antiguos héroes condenados por los dioses.
Esta nueva claridad, la que hoy me llama hacia el fondo del dolor,
es mi última esperanza. La consunción última.
Es la luz que me diluye, la llama que me culmina.
Con mi acaso ser cenizas podré ser el polvo presentido.
Polvo seré y con la lágrima me haré barro.
Y del barro un nuevo dios me hará vasija o ídolo, barro al fin.
Y así será, mientras haya claridad, mientras la roca viva de mi alma
guarde el temblor primigenio de una lágrima.