Empujo el día con esfuerzo.
La hora es morosa
el minuto interminable
sin un respiro el segundo.
La tarde descargó pesadas nubes.
La amenaza de agua y viento
se convirtió en hecho consumado,
lágrimas dulces espesas y opacas.
Empujo la noche con recuerdos.
En silencio amarro mis manos al destino,
en la distancia abro surcos
de encuentros sin sombras.
jota jota
01-02-2021 16:57
Se inicia el mes de febrero y cada día hasta el 14 voy a publicar un poema para celebrar el amor y la amistad.
El oro de la tarde
1
Quiero la delgada línea
que dibuja tu sombra
para liberar tus pájaros cada mañana.
Quiero la honda huella
de tu pie descalzo
para entregarte un nombre y un camino.
Quiero el pálido aliento
que mancha tus espejos
para abrirle botones de rosas a tu voz.
Quiero un pensamiento tuyo
para encender en tu sangre
fogatas azules que espanten el miedo.
jota jota
26-01-2021 20:54
Calles
Recorro las calles a deshoras
hipnotizado por destellos de neón,
apresuro los pasos en aquella esquina
en donde revientan sirenas, gritos y carreras.
Esta oscura herida encierra
fugaces y desconocidas posibilidades.
Amanece y sorprende una vez más el día
con un río de piedras lavadas
¡Desbordado!
jota jota
23-01-2021 20:44
Hoy 23 de enero conmemoramos la victoria contra una dictadura. Y nos mantenemos en resistencia y combate abierto contra otro nuevo autócrata, que desde hace 20 años secuestró al país y lo convirtió en pieza de ajedrez de enfrentamientos globales.
En el 2017 publiqué este texto que repito en esta ventana abierta.
El Chino Valera Mora escribió
-Amanecí de bala-
cuarenta y seis años tarde
y con retraso escribo el negativo,
el opuesto, un contrario,
otro discurso distinto
que me rebela la palabra amanecí.
Cada derrota me condujo
a esta mañana
en la que yo, no “amanecí de bala”
y en cambio, amanecí herido
y me entrego vencido
a esconderle el desánimo a mis hijos.
Yo amanecí de silencios lastimado
rodeado de muertos y de ausencias
cercado, amenazado por los vivos.
Amanecí acuchillado de noticias
de sucesos contradictorios
de malas, de pésimas noticias,
de informes perversos.
Sin posibles ni oportunas
salidas a la vista,
gravemente herido de pesimismo,
negadas las entradas
con falsos argumentos y mentiras
de esta nueva pandilla de desalmados.
Yo soy un hombre lleno de recuerdos
y también de lágrimas
que intento apartar a manotazos.
-Las lágrimas por supuesto-
los recuerdos los mantengo intactos.
Yo amanecí con la mirada nublada
entre espejismos, sin esperanza,
con la carga enorme de la impotencia,
herido en las sombras por la distancia,
convertidos en añicos los cartílagos,
rotos los huesos, revuelta la sangre
con sospechosas injusticias.
¡He perdido todos los combates!
dentro y fuera de las fronteras
de un país en ruinas.
Entre los dedos, en estas redes
de nudos articulados retengo
los restos de mis propios desastres.
jota jota
19-01-2021 23:22
Gracias Oncina. Que mejor que lo mundano para divertirse.
Oncina
19-01-2021 15:45
No hay que asustarse por la extensión, Miguel.
Son muchas páginas porque está en formato de cuartilla A5.
La novela anterior que leíste tiene 105 páginas en ese mismo formato.
El caso es que es la mitad de tamaño de los típicos bestseller. No soy un escritor de abundancias.
JJ, te la he enviado, espero que te guste. Es bastante mundana.
Mientras reposo la novela he vuelto a la poesía. Os dejo algo.
De vuelta.
Creen que me olvidé de escribir poesía,
del juego deslumbrante y del placer
de la piel en el verbo
y de la muesca exacta en el renglón maldito.
Los fetiches caducan con la monotonía
y el velo de las vírgenes
ni frena la calima de la tinta en el sexo
ni cubre tempestades.
Me entretuve, sin más,
sin ninguna razón que justifique
el borrón de la pena
y el tiempo evaporado en las caricias.
Me erguí para otear lo que se palpa
y abracé los paisajes con el temblor extraño
de quien se sabe solo
en los muslos calientes del origen.
Hube de regresar al frío de mi roca,
decepcionado, falto de la verdad escrita,
el fármaco que palia los dolores agudos
del bienestar fingido.
Rodrigodeacevedo
19-01-2021 10:45
Querido compañero Sergio: He comenzado a leer tu novela; me ha sorprendido su extensión (creo que son 188 pgs.: un montón; para mí lo que exceda de 3 o 4 páginas ya es ilegible -es broma, chaval-) enseguida he conectado con la trama, aunque yo nunca llevé a ninguno de mis hijos a la escuela, tomados de la mano y participando confidencias. De manera que me proporcionas una perspectiva inédita de la relación con los críos. Tampoco me he movido en el ambiente del profesorado escolar, pero eso no creo que sea obstáculo para entenderlo. Ya te iré participando de mis avances y sensaciones. Desde luego la primera impresión, salvo las 188 páginas, , ha sido excelente. Abrazos.
Elegante poema nos dejas, Miguel. Yo he mandado a tu dirección de correo una nueva y pequeña novela que he escrito, demasiado larga para trasladarla a Rayuela. Por supuesto que si cualquiera de los integrantes de Rayuela desea leerla se la mando sin problemas.
Mientras estaba buscando algún poema que no bajase excesivamente el nivel.
No es fácil
No es fácil escribirte
un poema que vuele tras tu estela,
que cuente cómo eres y por qué,
o que sueñe lo mismo
que se sueña en tu cama.
Que resuelva el enigma
del brillo de tus ojos
tan de niña-mujer
y que pinte con ellos un paisaje de puerto,
un agridulce hola
que anticipa el adiós,
un granito de arena o un instante volátil,
pero eterno en papel.
No es fácil si me duermo
cuando el cansancio agrieta
la comisura de tu boca
y la noche acelera o se frena de golpe
porque sientes un mundo ajeno a mí.
Cómo desentrañar
los misterios que escondes
sin romper el silencio
con un beso robado,
sin perdonar enfados con miradas
que taladran la piel.
No es fácil sin las manos
que consuelan tristezas,
sin las sonrisas cómplices
de la felicidad.
Rodrigodeacevedo
13-01-2021 20:10
Por variadas e injusticables razones no he pasado por nuestro cálido rincón desde hace algunos días. No ha sido la gran nevada; al menos no la que se ha visto en la tele. Y como me sucede últimamente, con gran regocijo mío, me encuentro un ramillete de colaboraciones, poesías, desde la volátil rosa negra, de Sergio, hasta el desgarrado poema de Eratalia llamando a los versos liberadores de sus angustias. Todo lleno de humanidad, sinceridad y propicio para estimular ese sentimiento de amistad que, afortunadamente, no nos falta. Espero que, en ofrenda de amistad y solidaridad, sigamos visitando este que ya empieza a ser insólito foro. Creo que todos, en él, latimos con un mismo corazón.
Vuestros poemas, queridos Sergio y Eratalia; simplemente me fascinan. Desbordan sentimiento desde esos recipientes de factura perfecta.
A falta de "producción propia" quiero dejar unos versos ajenos, de un viejo amigo mío que, a veces, me presta sus palabras como faro y como guía, un tal Vicente Aleixandre
SE QUERÍAN
Se querían.
Sufrían por la luz, labios azules en la madrugada,
labios saliendo de la noche dura,
labios partidos, sangre, ¿sangre dónde?
Se querían en un lecho navío, mitad noche, mitad luz.
Se querían como las flores a las espinas hondas,
a esa amorosa gema del amarillo nuevo,
cuando los rostros giran melancólicamente,
giralunas que brillan recibiendo aquel beso.
Se querían de noche, cuando los perros hondos
laten bajo la tierra y los valles se estiran
como lomos arcaicos que se sienten repasados:
caricia, seda, mano, luna que llega y toca.
Se querían de amor entre la madrugada,
entre las duras piedras cerradas de la noche,
duras como los cuerpos helados por las horas,
duras como los besos de diente a diente sólo.
Se querían de día, playa que va creciendo,
ondas que por los pies acarician los muslos,
cuerpos que se levantan de la tierra y flotando…
se querían de día, sobre el mar, bajo el cielo.
Mediodía perfecto, se querían tan íntimos,
mar altísimo y joven, intimidad extensa,
soledad de lo vivo, horizontes remotos
ligados como cuerpos en soledad cantando.
Amando. Se querían como la luna lúcida,
como ese mar redondo que se aplica a ese rostro,
dulce eclipse de agua, mejilla oscurecida,
donde los peces rojos van y vienen sin música.
Día, noche, ponientes, madrugadas, espacios,
ondas nuevas, antiguas, fugitivas, perpetuas,
mar o tierra, navío, lecho, pluma, cristal,
metal, música, labio, silencio, vegetal,
mundo, quietud, su forma. Se querían, sabedlo.
(Extraído, sin gran esfuerzo, de la revista Zenda).
Aunque no os lo parezca es un ejemplar único de auténtio surrealismo; y yo, cuando sea mayor, quiero escribir como él.
Besibrazos a todo el mundo y munda....
Adolfo, retírate esas telarañas y sírvenos algo calentito...