La hora del silencio abruma
encubre alianzas majaderas
que rasguñan ideologías desvaídas.
El rotundo silencio se hace pozo
y allí se ahoga, se asfixia
y mutila
nuestro grito de auxilio.
El silencio de plata y cilicio
se aloja en el filo de aceros indolentes,
en la hoja de cuchillos
que empuñan modernos verdugos
de oportunos cálculos desiguales.
El escandaloso silencio aturde,
golpea los asombros consistentes
y oculta rencores de eternos resentidos.
jota jota
29-07-2020 17:04
Mi querido Rodrigo, aplicado discipulo que al pie de la letra intenta los ejercicios que la maestra dispone y logra grandes avances. Creo que ambos extrañamos la maestra, yo mantengo la esperanza de que aparecerá tan campante con su habitual entusiasmo para reconvenirnos por nuestro abandono, por eso no dejo de escribir.
Rodrigodeacevedo
29-07-2020 13:06
He encontrado inesperadamente una carpeta de archivos antiguos en la que se hallan un conjunto de poemas que he ido publicando en diferentes foros. Creo que su único valor es el de reliquia, pues algunos poemas están fechados en el año 2010 d.c. No me creía tan contumaz y perseverante aspirante a poeta.
Entre esos poemas hay uno que, creo recordar, fue un ejercicio que nos propuso en su día Doña Eratalia, docta enseñante de la arte poética y sus vericuetos. Algunos seguimos hambrientos de aprendizaje, doña.
Pues el citado poema es una jitanjáfora, cuya definición académica la da el DRAE y un mi ejemplo lo transcribo al final.
jitanjáfora
De jitanjáfora, última palabra del tercer verso de un poema repleto de voces sin significado, pero de gran sonoridad, que compuso en 1929 el poeta cubano M. Brull y de la que se valió el humanista mexicano A. Reyes, 1889-1959, para designar este tipo de enunciados. 1. f. Texto carente de sentido cuyo valor estético se basa en la sonoridad y en el poder evocador de las palabras, reales o inventadas, que lo componen.
A MODO DE JITANJÁFORA
Camarilla talismán, roto de luna,
oh caramino enquistado,
piedras, dignísimo prado,
catarata transantlántica y gatuna.
Como leche petulosa las vocales
carricorren entusiastas
-notas de la dulciflauta-
y entierran primarios caimanes veniales.
Turba tauroaborregada, no proclive,
intensamente cadáver,
graníficamente suave,
logarítmica fragancia a palmolive.
Y aquí, recién vilecida la sustancia,
lloran aguas circunflejas
las marchitas cabriovejas:
la glorífica matriz la puerta atranca.
Pues es una chorrada, pero así suelen ser los poemas surrealistas que admiten en ciertos foros.
Que disfrutéis.
Oncina
17-07-2020 19:30
Un saludo para todos. Os dejo el último soneto que he escrito.
Sobrevivir a la realidad.
¿Cómo sobrevivimos? No lo sé.
También en estas noches de calor,
que huye de la piel al interior
y agrede alma y voz, me falta fe.
En vez de un cómo, busco mi porqué:
una brisa, un detalle que impostor
me acerque nuevamente al soñador
que tanto añoro y tanto desprecié.
Para virar el rumbo junto a ti
con palabras luciérnagas, rendido
en mi vuelo al milagro de tu sueño,
y nacer luminoso, colibrí
capaz de recordar lo que no ha sido
y creerse gigante en lo pequeño
Rodrigodeacevedo
15-07-2020 12:52
Esta vez no es un relato; es un poema antiguo de cuando todavía intentaba la rima y el metro. Pido benevolencia a los puristas, pues aunque las once sílabas si se cumplen, lo de los acentos y otras exigencias tal vez se quede corto.
LÁGRIMAS
Has trazado un corazón con tu aliento
sobre el vidrio empañado de tus ojos
y a llorar ha empezado en un momento
lágrimas de cristal, flores de abrojos.
Ojos como espejos turbios de llanto
que trizan sobre el mar la ausente imagen
del que amas, dulce sueño y cruel espanto
que abruma en tí dolorido mensaje.
Más allá de la celada ventana
brilla fría luna, y abajo el mar
rompe su reflejo en luces livianas
sobre olas como alfanjes, piel mortal.
Luz deshecha que en tus ojos reunida
Construye un amor nuevo, nueva vida.
jota jota
13-07-2020 17:23
Mi querida Era, antes que nada quiero agradecer ese nuevo avatar que nos presentas. Cada avatar que nos regalas y nos sorprendes, me permite imginar en que andas y con este rostro de sorpresa me señalas, que has dado con el bicho y te ha dicho, que no te toca.
A tus abrazos gordos respondo con unos anchos de afectos y de infinitras gracias.
No hay falla en niunguno de tus textos y es una alegría leerlos y releerlos, es un gustazo siempre que apareces con esa salameria que recuerda Andalucia.
Muchos creen que la musa nos abandona, otros como yo, que se ha quedado dormida, y para despertarla, basta con colgar de nuevo, aquí en Rayuela, los textos que nos obligó a escribir cuando exaltada, nos asaltaba cuando cortabamos cebolla para la tortilla, o cuando esperabamos que engordara la masa para el pan, o en medio de una lectura nos interrumpia con una luminosa variación de lo leido.
Y tal cual como dicen por allá, en esa España nuestra, vamos tirando -con lo que tenemos-. O como decimos por aquí, echando mano a lo que encontremos en esta caja de sorpresa que somos.
Gracias Rodrigo por tus buenos oficios atendiendo las exigencias de nuestro queridisimo Adolfo, que se ha resentido con estas ausencias nuestras y luego de haber leido a Eratalia se ha puesto tan contento y quiere volver hasta sin paga.
Rodrigodeacevedo
13-07-2020 13:01
No creo, queridísima Eratalia, que a ninguno de los supervivientes que aquí sobrevivimos y hacemos sobrevivir a Rayuela, paradisíaco islote al que apenas azotan las tormentas de las urgencias, los concursos y la disciplina a que otros foros obligan (ves, amiga mía, en cuanto me alegráis me crezco y me sublimo...), decía que a ninguno de nosotros se le ocurriría pensar que la vuelta de una compañera (qué digo: de una fundadora y maestra) quede oscurecida por el tema que ella supone frívolo y banal, ese canto casi épico a la pluma estilográfica. Un canto a un instrumento que, además sigue vigente aunque sea a nivel protocolario, que todos hemos utilizado y disfrutado (a veces también sufrido cuando hacía “borrones”). Un exquisito poema, con el peculiar sello de dulzura femenina que sólo era sabe imprimir a sus poemas. Y, bien leído y con la adición del cariño que sentimos por la autora, lleno de fraternal sentimiento por ese antiguo complemento que nos ayudó a iniciarnos en la escritura. Y a firmar las letras para pagar el primer piso, todo hay que decirlo.
Y de la poesía de J.J. ¿qué se puede decir que no sean alabanzas?
muestra tu imagen disociada de tres tiempos verbales. "/El inasible presente circunstancial. /El siempre impreciso pasado . /El misterio del futuro incierto.”
Metafísica de campaña, oxímoron sublimado; esa cifra, ese día de incógnito significado, nos deja una incierta definición del devenir del autor. Detrás, siempre, el espíritu de lucha y la fe en la victoria.
Bien; solo deciros que Adolfo ha vuelto a sonreir y ha retirado su petición de aumento de sueldo. Me ha pedido que reponga las existencias de ron y orujo, pues se le ha ido la mano delante del codo .
Así que “e la nave va”, como la excelente película de Fellini. Hasta la próxima, a la que quedamos invitados de nuevo tod@s
Eratalia
13-07-2020 12:12
Jooo, qué alarde!!
De dialéctica, claro.
Con rimas y a lo loco
Rodrigodeacevedo
12-07-2020 22:13
En medio de unos días de calor sofocante (y sofodespués), de una pandemia políticamente china y de lo que científicamente podría llamarse un marasmo intelectual, es refrescante, reconfortante, reconstituyente, vigorizante, vivificante, tonificante y acomodador de teatro, este renacer de actividad literaria (sí, literaria) de productos frescos de la huerta murciana, de frutos recién cogidos de la cosecha jotajotera y el aparente despertar del Adolfo pidiendo aumento de sueldo. Qué cosas pasan, señó. Y uno con estos pelos...
Gracias, compis. En cuanti me arregle el bisoñé y me ponga las pantuflas de ir a la ópera vuelvo con vosotros y comento toda la enormidad de textos que habéis dejado.
De momento un abrazote y que me habéis vigorizado, tonificado, ilusionado, reconfortado, vivificado, refrescado y abierto el apetito. Me bajo a cenar...
Eratalia
12-07-2020 11:58
Y después de leer lo que dice Rodrigo de las estilográficas, no puedo por menos que rebuscar en mis cajones del pasado (pasadísimo) y dejaros aquí una perla(más falsa que un billete de tres euros, pero perla al fin), de las que escribí en aquellos tiempos (del cuplé, casi), es un bodrio nostágico y un poco patético, pero hijo de mis balbuceantes comienzos de poetisa (jjjj).
No sin algo de rubor os lo dejo.
A MI PLUMA
Abrí un estuche que yacía olvidado,
mientras buscaba algo en los cajones.
Ni recordaba lo que allí guardado
dejé hace tiempo por obvias razones.
Destapé la cajita con cuidado
sintiéndome feliz con mi tesoro:
descansaba en sarcófago dorado
mi bella pluma de plumín de oro.
Deslicé por su elegante lomo
una caricia tierna, enamorada.
Y le pedí perdón, sin saber cómo
había olvidado que fue mi fiel aliada.
Hoy el frío teclado sustituye
la línea de su trazo equilibrado.
Ya su sangre que era azul, no fluye;
pienso que la tristeza la ha secado.
Qué mal pago te di, mi dulce amiga,
hoy la tecnología va por delante…
¿No servirá de nada que te diga
que tu eres para mí algo importante?
Alguno de los presentes pensará que volver después de tanto tiempo para dejar esto tiene delito. Y que más me valdría permanecer callada.
Pues pensadlo, pero no me lo digáis, que mi corazoncito sufriría.