Mi querido Adolfo, nombre, por cierto, con concomitancuas traidorescas, tan sangrantes en estos tiempos de triación; mi querido Adolfo, pues esta vez si que estro parece que se acaba. Otros abrevaderos sacian la sed de nuestro exiguo rebaño y, como dice el cómico, "si hay que ir se va, pero ir pa ná es tontería". Es lo que hay.
Creo que tú seguirás en tu puesto una temporada más; yo te visitaré si tengo algún aviso por mail de que ha habido visitas. Pero no creo que pueda distraerte con alguna nueva bobada de las mías. Estoy seco, Adolfo. Seco y estéril. Así que prefiero retirarme de este lugar que tantas alegrías me ha dado. La vejez también impone sus reglas.
Nunca te olvidaré, querido Adolfo. Y si vuelve alguno de los antiguos "facedores de fábulas" atiendelos con tu elegancia y respeto y les recuerdos míos.
Hasta siempre, Adolfo.
Rodrigodeacevedo
25-08-2026 21:52
Poz bueno, poz fale... como vuecencia prefiera o prefiese.
Y ahora, pletórico de emoción, ahíto de quesocabra, sus ofrezco mi última y largamente esperada producción neurovesicular, una especie de parto distócico o alivio intestinal tras varios días de estreñimiento. Adolfo, no te me emociones, joé...
FIESTAS DE PUEBLO
(Amago de prosa poética inspirada en las fiestas patronales y matronales de mi pueblo extremeño)
Calles armadas con astas y golpeteo de pezuñas que hacen retemblar las banderolas de papel.
El espíritu de las antiguas tabernas se concentra en la humedad de los locales que acogen a los cuerpos indolentes y a los forasteros hambrientos de emociones pueblerinas.
Pero es el sol el que reina, el sol como drama y fuego, como creador de las efímeras sombras que no acaban de desprenderse de los corredores sudorosos.
El toro, como ídolo mancillado y protagonista destronado, corre con trágica intuición hacia un destino fatal y desconocido.
Las músicas destempladas como los chillidos de los vencejos vespertinos, azuzan a las masas vociferantes que buscan su desahogo entre las buganvillas en flor. O en las flores del hibiscus emborrachadas de rojo.
La voz cascada de las antiguas campanas rebota sobre las piedras viejas y los musgos atenúan sus ecos melancólicos. El toro avanza imparable; la sangre hierve.
Se abre el gentío de la plaza como una granada que esparce sus granos translúcidos.
En el capote azul gloria del cielo cuelgan las formas orondas de algunas nubes vagorosas. La lascivia dibuja en ellas pechos y vientres y sexos como los de aquellas diosas antiguas, las diosas de los primeros tiempos, las venus esteatopigias.
El día va devorando sus horas y camina hacia su muerte inexorable, que es la noche.
Noche de fiesta, de tumulto y sudores agrios, noche indiferente a las pasiones, que se apagan en los ribazos cuajados de juncos envidiosos de los talles de las mozas entregadas.
Noche de olores, aromas y brillos engañosos; noche de lunas inquietas que relumbran en el fondo de los pozos y en las aguas remansadas del arroyo del pueblo.
El clarín desgrana sus notas desvencijadas que celebran tristemente la muerte del toro hermoso, muerte nocturna y cruel. Ribetes últimos de una fiereza ancestral que anida irredenta en gentes que no son ya aquellas entre las que se gestó la bestia.
El canto del invisible cuclillo y el fúnebre contrapunto del búho eclesial ponen un cierre morado a esta jornada de pueblo en fiestas.
Pronto el sol, telúrica antorcha, se encenderá de nuevo sobre los campos empobrecidos.
Eratalia
15-08-2026 15:08
Yo diría que más jita que de fora.
Con rimas y a lo loco
Rodrigodeacevedo
12-08-2026 11:30
Tal que pura mezcla de rumano y galaico-portugués, amiga mìa. Una verdadra jita de fora. Saludos.
Eratalia
11-08-2026 20:28
De eso sí me acordaba, estaba por decirlo. tengo la mía por ahí...
LAS BEISANAS
Zulean almizclando las beisanas
tandis la matria clámore farora,
dormine palticá, calsando fora,
balistan mafeninas las talcanas.
Nomiste delatín tante bitanas
caliendo la mimor de la marora
bordendo el palantí con mi sotrora
espalino donada, pal dastanas.
Talfino camité cordo sinante
cuspidando las lírias palicomias
en décitas caltiras isolando.
Amentí la catara depirante
badesto que dolmaro sortinomias
albendi rocasté, pasi rabando.
Con rimas y a lo loco
Rodrigodeacevedo
11-08-2026 20:25
Y... ¿tampoco se recuerda, oh, crudelísima docente, de aquella inconcebible, pero concebida, jitanjáfora de la que dejo constancia de su perverso aliño? Gracias a un tal Vicente Huidobro, que si no...
A MODO DE JITANJÁFORA
Camarilla talismán, roto de luna,
oh caramino enquistado,
piedras, dignísimo prado,
catarata transantlántica y gatuna.
Como leche petulosa las vocales
carricorren entusiastas
-notas de la dulciflauta-
y entierran primarios caimanes veniales.
Turba tauroaborregada, no proclive,
intensamente cadáver,
graníficamente suave,
logarítmica fragancia a palmolive.
Y aquí, recién vilecida la sustancia,
lloran aguas circunflejas
las marchitas cabriovejas:
la glorífica matriz la puerta atranca.
Eratalia
11-08-2026 20:16
Mismamente.
Con rimas y a lo loco
Rodrigodeacevedo
11-08-2026 20:15
Respondiendo a su jeremíaca lamentación, Doña Era, puedo decirle que es ese lamentable desleírse en las brumas mentales de la mente esos conatos de poemas abortados antes de nacer (observese la incongruencia: si hubiesen nacido no serían abortos; tengo yo cada ocurrencia...)
A mi me pasa exactamente igual, o seas, lo mismo. Hay noches que, antes de dormir se me vienen a las mientes versos prodigiosos, auténticas obras de arte poética, que trato de retener repitiendoas una y otra vez. Claro, tampoco es cosa de abandnar el tálamo e ir a buscar papel y boli, despertando e inquietando a la sufrida esposa. A la mañana siguiente ni restos del sueño. O alguna palabra suelta y deshilvanada... O sea, doña, que lo suyo es lo habitual; non si preocupareA ver si inventan una memoria externa que solvente estas carencias. De nada...
Eratalia
11-08-2026 20:14
Acho! Pos no m'acordaba yo de haber propuesto esas locuras poéticas, válgame.