No hay agua, ni una gota
para lavar las penas.
Corre un río de lágrimas.
No hay luz con que alumbrar
la noche que nos imponen.
Repiten la rutina de mentiras.
A paso corto, menudo,
medido a milímetro.
Se abre paso la esperanza.
Entre la pena y la mentira
avanza.
Jose Jesus Morales
03-04-2019 17:15
La palabra que sana
Yo recibo tu saludo.
Tu cálida palabra
desde las sombras y el miedo.
Desde la inquietud de los rincones
donde nos ha empujado el dictador:
que envenena los mares
y nos separa.
Oxida el aire y la sangre.
Reparte pólvora.
Oculta medicinas. Mezquino.
¡Impone la muerte!
¡Instala mentiras!
Tu saludo solidario.
tu sólida palabra
cruza las estaciones.
Logra evadir las fronteras, los uniformes
y llega preciso como el canto del gallo.
Llega a la hora de los abismos.
Tu saludo enfrenta al desencanto
y levanta la esperanza
que espanta al desaliento.
Rodrigodeacevedo
01-04-2019 20:21
Pues me han "picado" los versos de autoflagelación del querido Oncina. Yo no puedo versar como él, lo reconozco. Pero mi "pequeño yo" me pide paso y os dejo otro poema sobre amores no cuajados. Que os guste y, por favor, no comparéis.
DESDE LA SOMBRA
Desde la sombra, cerniendo claridades,
la luz como una estela que dibuja corazones
sobre los muros del silencio
la voz de tus latidos me llama y me enardece.
Como agua clamorosa tu ausencia me rodea
me circunda tras los espejos de tus ojos que no están
aislado quedo de los goces y las penas que de tí venían
y mi trémula canción queda sin ecos.
Haces blanco e indoloro
mi gran pecado de amor, oh virtuosa
y borras con tus pétalos mis pasadas travesías.
Antiguas fibras mías abandonan sus edades
y desnudo ante la vida te reclamo
fui tu sueño y en ti dormía, ave de soledades.
En la cúspide de la noche te recreo
eres oscuridad y yo tu sombra
volvamos a la luz que nos anule.
Rodrigodeacevedo
01-04-2019 14:23
Hola, don Adolfo: (Observa el tratamiento de "usted", no quiero que el personal piense que te minusvaloramos por razones de clase...) Pues yo venía precisamente a darte un poco de cháchara y a aliviar tu soledad y me encuentro el foro en otra de sus plétoras, todavía infrecuentes. Me alegro, querido amigo y colaborador necesario, que los rayueleros sigan visitando este amenísimo local, te hagan compañía (supongo que también gasto, lo que ya es mucho suponer) y dejen sus lamentaciones, alegrías y sentimientos varios para animar el cotarro.
Es verdaderamente gratificante, y aún asombroso, que este pequeño rincón que tan dignamente regentas, Adolfo, sirva de foco y atractivo a este grupito de almas que, como falenas nocturnas, acudimos a la luz, tenue pero amable, que sigue irradiando Rayuela, nacida de esa singular hoguera que es la amistad entre los seres humanos. La verdadera amistad sin egoismos ni otros intereses que la empañen.
Fíjate, mi buen Adolfo, que hasta J.J. trata de aislarse un momento de ese tremendo drama que viven su país y sus gentes para asedarse entre nosotros. Y donde mejor podría hacerlo, digo. Hoy nos deja unos versos preciosos sobre la importancia y los ecos de ciertas palabras. Algunas entre las muchas, dice él, que nuestro bello idioma puede ofrecerle. Yo suscribo y le felicito por lo acertado de su elección:"camino, hijo, esperanza"Un supremo trío de vocablos con el que poder componer los más bellos versos, tal que él ha dejado en su post. Poetas, tenéis un reto; décimas, cuartetas... Hasta un soneto épico podéis componer desde esta magnífica raíz léxica.
Y el superior verbo poético del amigo Oncina. Vaya fichaje de Doña Eratalia. Hoy nos trae un divertido lamento (?) quejándose de las apariciones en "las redes" de una cierta persona que le lleva a mal traer. Mal de amores, sin duda, los peores y más dulces. Los que alimentan el alma con los acíbares más amargos, que se transmutan, en los poetas, en versos espléndidos, en sentimientos hechos palabra.
Y la humilde majestad de Don Gregorio, con sus versos tan a nivel de hombre. A Don Gregorio,al que vi el otro día en cierta foto ejerciendo de cocinero o dispensador de una hermosa fideuá. Qué envidia, amigo mío. Precisamente yo comí una el domingo pasado que me hizo mi señora esposa y que estaba de rechupete. Cómo somos los vejetes...
Y la impagable Doña Estela, la abuela más cariñosa del foro, atendiendo a su nietecita en otra foto indiscreta (o bien discreta, yo también presumiría de una nieta así.) Hoy estoy en plan chafardero, contando cosas que tal vez sean indiscreciones; pero da tanto placer compartir cosas con y de los amigos... Ya perdonaréis.
De Doña Eratalia poco puedo contar, a penas coincido con ella en el otro foro que nos acoje. Pero su influjo se deja sentir, su palabra siempre cariñosa y con un pelín de nostalgia, llega y llena el ámbito que le corresponde en este foro. De momento no se le puede pedir más.
Así que ya ves, Adolfo, yo que pasaba por aquí sólo a saludarte y ya me han dado las tantas... Hora es de comer y hacer honor al plato, sin duda suculento, que me ha preparado mi señora. Pero volveré pronto, que a estos compañeros no se les puede dejar solos. Vienen todos juntos y te lo dejan todo perdido de poesías y otras albricias. Un abrazo, chaval; y ya me dirás cómo vas de reservas etílicas.
Jose Jesus Morales
01-04-2019 04:52
No se habían visto antes estos sucesos: Rodrigo perseguido por todos los ojos del mundo, parece encerrado en un cuadro de Dalí. Eratalia deprimida y en fuga se enfrenta al viento y dice como el colombiano León de Greiff “La llevo perdida”. Gregorio rendido a la humildad se hace presente y se luce, Estela llega en la nave del olvido para rescatar la amistad y Oncina se tropieza con un amor perdido en FB y pierde los estribos y decide ser otro. Yo no escapo a este influjo de marzo y me olvido por un momento de los conflictos del mundo y busco palabras que nos nombren.
Marzo 2019
A Mirian
Busco una palabra sencilla
a donde concurran nuestros nombres.
Y luminosa aparece:
¡Camino!
Una palabra única que nos señale
a ambos por igual, en equilibrio.
Y encuentro en la balanza:
¡Hijo!
Una palabra en fin,
que sostenga la carga de nuestras miradas.
Y sin dudarlo un momento descubro:
¡Esperanza!
Hay otras, miles de hermosas
palabras que pueden nombrarnos.
Hoy estas son perfectas:
¡Camino!
¡Hijo!
¡Esperanza!
Oncina
25-03-2019 12:22
Un poema de autoflagelación. Me alegra ver tantos ánimos nuevos.
Cuándo seré capaz de verte y sonreír,
alegrarme con lo que fue
y que mi digestión pueda con este globo
que se hincha en mi garganta cada vez que te veo
en una nueva foto de perfil del muro de tu Facebook
o cada vez que sé de ti, cuando me hablan
sobre tus peripecias y ocurrencias.
Te imagino feliz y me entristece,
y si te creo triste todavía es peor.
No se me ocurren soluciones
que no sean absurdas:
Podrías ser un poco menos guapa
o yo, menos cotilla.
El único remedio:
dejar de presumir de ser un tipo listo
y comenzar a serlo, porque soy gili-------
Tuve que poner el guion, la censura de Rayuela es implacable.
Estela
24-03-2019 23:43
El caso es que esto sucede,
ejercitar la compañía,
cuando andamos bogando siempre,
por los mares de la vida
Es así, inevitable,
se van pasando los días...
Empero lo importante
es que nuestra nave -guía,
no abandona estos mares
gallarda y con alegría.
Siempre dispuesta
a acogernos en sus brazos
aún cuando haya mucho tiempo
que no escuche nuestros pasos.
Y qué cubierta magnífica,
como así su capitán,
esta nave no se hunde,
y no se va a hundir jamás,
porque entre sus pasajeros
reina siempre la AMISTAD.
Hace tanto que los tengo abandonados que no logro recordar mi contraseña para entrar
Gregorio Tienda Delgado
24-03-2019 23:02
Eratalia me has inspirado.
Eran tres, contigo cuatro
y conmigo somos cinco;
aunque vengo, con ahínco,
no llenamos el teatro.
Porque a rayuela idolatro,
con amor y cortesía
yo le rindo pleitesía;
para animar a rayuela
aquí dejo esta espinela
con humildad y alegría.
Me gusta soñar despierto... dormido tengo pesadillas.
Eratalia
24-03-2019 22:15
Después de esto ¿quién podría abandonar?
Es un chantaje alabatorio en toda la regla.
Ahora, si no vengo, me siento culpable...
Ayyyy...
Con rimas y a lo loco
Rodrigodeacevedo
24-03-2019 21:13
Por Dios, mi señora doña Eratalia: no diga usted eso de que "el vivir no me motiva"... Viviendo en Murcia, en primavera, con Adolfo rendido a sus pies para lo que sea menester... Y escribiendo como los propios ¿ángeles? Una duda súbita me ha hecho incorporar los signos de interrogación. Nunca sabremos si los ángeles ni siquiera escriben, aunque no será por falta de plumas. Pero, pensándolo un poco, sí, deben de escribir y muy bien, tal que usted, mi señora doña Eratalia. Escriben en el cielo, sobre las nubes, aunque sean pocos -y todos poetas- los que alcancen a leer sus inmateriales y sobrehumanamente bellas escrituras.
Haga un esfuercico más, supere esta astenia primaveral que la agarrota y láncese al noble oficio de regalar versos y ocurrencias a este mundo tan necesitado de alegría.
Suyo seguro servidor.