Bueno, pues... aquí dejo estos versos, con el deseo de que todos y todas, tengáis buena salud.
Comienzo el ejercicio que Eratalia propone,
lo hago esperando que la musa no me abandone;
tetrásforo monorrimo, mi mente razone
con verso fácil, sencillo, que no desentone.
Y sigo describiendo el escabroso camino,
que me lleve a encontrar semejante destino;
andando día y noche con solo pan y vino
intentando una estrofa con verso alejandrino.
Empecé este poema sin saber lo que hacía.
Exprimiendo cual limón, la pobre mente mía,
he pasado la noche, pues ya clarea el día;
no sé si he conseguido, una cuaderna vía.
Rodrigodeacevedo
16-05-2020 12:09
¡Qué tiempos, ché...! Sin fecha (lo mío debe de ser un reflejo intuitivo para que no corra el tiempo: nunca me preocupo de fechar mis escritos) he encontrado estos viejos versos publicados en Rayuela a instancias de doña Eratalia; tetrásforos, una arcaica modalidad de versar que utilizaron los poetas del mester de clerecía en los primeros tiempos del castellano. Estos que publico no son "monorrimo" (supongo que Doña Era me suspendería este ejercicio) pero lo dejo como antigualla y por si alguno se anima a continuarlos. Yo lo intentaré en otro momento.
Como hay que empezar a escribir bien desde el principio
Doña Era propone el tetrásforo de ejercicio
Unos fáciles versos poco aptos para ripios
Que usaron los monjes en antiguos municipios.
Puede que armen mejor en lenguaje paladino
aquel que llamaba al pan, pan y agua al dulce vino
y eran versos largos para acortar el camino
viniéndose mejor al marchar de los pollinos.
Recordad: Tetrásforo monorrimo; mester de clerecía; Doña Era; ¡qué tiempos aquellos...!
Por cierto, espero que tod@s sigamos bien y superando con alegría y buen humor esta pan... como tortas.
jota jota
14-05-2020 03:49
Gracias Rodrigo por tus atentos comentarios para con nosotros.
Gregorio Tienda Delgado
12-05-2020 10:22
Gracias, Rodrigo. La Rosa es así; bella, perpetua, aromática y seductora.
Un abrazo para ti.
Rodrigodeacevedo
11-05-2020 20:14
POEMAS
A una rosa. Gregorio.
Ay, querido amigo, cómo envidio la juventud que respiran tus poemas. A la tópica rosa la desnudas en tus versos y la dejas cálida y sugerente, en su más sensual esencia. Una foto espléndida sirve de pedestal a esta obra de arte. Un abrazo, amigo mío.
Regálame tu desnudez. J.J.
Delicadísimo erotismo en la segunda estrofa que ha sido previamente curtido por los felices versos de la primera: metafísica del amor que se rinde al "amor cortesano". Un acertado poema de amor, sin clichés ni edulcoramientos extraños. Otro abrazo para tí. J.J.
jota jota
11-05-2020 17:31
05112020
Regálame tu desnudez
sencilla y deslumbrante.
Olvida las líneas anteriores
que alguna vez dibujaron tu figura,
son un eco desfigurado del pasado.
Abandona las crueles medidas
que sugieren una belleza incierta,
ese es un camino de extravíos.
Regálame tu desnudez.
El universo entero de tu espalda.
El secreto que gravita en tu cintura
y te hace maravillosamente única.
El apogeo de tus caderas.
La armonía de las piernas
que te sostienen íntegramente toda.
El arco del pie descalzo, esa huella que persigo.
Se trata de unas décimas en alejandrinos y verso blanco.
Casi libre que diríamos
Viejo-niño
Existen tantos modos de añorar el pasado
como hombres que sueñan con futuros mejores,
ayeres y mañanas que emborrachan el hoy,
utopías sin luces para evadir las sombras.
Me confieso culpable, reo de la nostalgia,
soldador de recuerdos que debieron morir
bajo el manto real de lo que veo y toco,
fabulador, infante, mi propio ilusionista
y lechera del cántaro que se rompió en añicos.
Espero veredicto sin miedo a la condena
pues no hay mayor castigo que obviar el presente.
El efímero paso para el grano preciso
que entre las estrecheces se abandona y decanta
minúsculo y medroso, sin mirar hacia arriba,
a un ineludible encuentro con el tiempo.
Qué sentir de camino, a merced de la fuerza
que me arrastre hacia abajo, gravedad insolente,
y no cese en el empeño de buscarme un lugar
sobre la alfombra poso donde el resto murió.
Cayéndome al vacío, cementerio de granos
en el que aglomerarse viendo a otros vivir.
En una tumba oscura seguiré siendo yo,
errante en el paisaje de la memoria viva
o soñador de encuentros salvajes y furtivos
con alguna mujer a la que no conozco.
Quizás logre aprender a pedir libertad
con los ojos cegados por las ausencias nuevas
y el ahora me haga más falta que el ayer,
y no importen los luegos porque todos me alivien.
Pero "quizás" no es término que asegure verdades
y yo soy un cazurro, viejo-niño romántico.
Muy bueno tu romance, Rodrigo. La buena poesía pude ser inspirada por cualquier cosa; incluso por el color rojo de un pimiento. Te felicito.
Rodrigodeacevedo
25-04-2020 21:22
Creo que este romance ya lo publiqué en Rayuela, hace tiempo. Lo instigó doña Eratalia, en uno de aquellos arranques de "productividad" que nos planteaba. Lo tengo fechado en enero de 2013; así que creo que ya estará en sazón.
ROMANCE AL PIMIENTO MORRÓN
Sangre de la tierra eres
tierra oscura, rojo fruto
como labio das tus mieles
a otro labio suave y duro.
Tal que lágrima cuajada
brotas de la gran pupila
de la tierra generosa
tierra muerta que da vida.
Dulce rubí curvilíneo
vientre mínimo y rotundo
ofrenda de un amor ígneo
pequeño dios rubicundo.
De blanca flor has nacido
en fecunda primavera
estío te granó el sino
cantado ya en la mancera:
“¡Qué suerte la del pimiento
que está maduro en su mata
pero más suerte la de aquel
que se lo lleva a su lata.”!