Leyendo tu magnifico poema, CASIDA DE LA MUCHACHA DE ESPALDAS, Rodrigo, en cuyo primer verso se nombra la guitarra, he recordado el que sigue, que lo escribí en homenaje a Paco de Lucía cuando murió.
SEIS ESPADAS.
Cual gemido que desgarra,
suena tenue, sofocado,
ese lamento escapado
del vientre de tu guitarra.
¡Cómo llora, tu Guitarra!
¡Qué nostalgia me recuerdas,
cuando acaricias sus cuerdas;
hasta el alma me desgarra!
Guitarra hueca y encorvada,
cuando suenan tus arpegios,
te conceden privilegios
en la negra madrugada.
Al escuchar tus lamentos
herida por seis espadas,
te lloran las madrugadas
guitarra, con sentimientos.
Canta, que clarea el día;
que se vaya con el viento
el dolor y el sufrimiento
que padece Andalucía.
¡Cómo escapa de su aljibe
la esencia de sus entrañas,
y cómo escala montañas
y más acá se percibe!
Canta su gran melodía;
cántasela al mundo entero;
que se conozca el salero
que posee Andalucía.
Canta a la noche y al día,
para mitigar la pena;
deja correr por su vena
la gracia de Andalucía.
He encontrado un viejo poema que me atreví en su día a titular "Casida", como hiciera el gran Federico con sus "casidas" y "gacelas". Como pienso que los utópicos lectores de este foro se decantan más por el verso rimado y medido, aquí lo dejo. Y si alguno lo disfruta, pues que me alegro.
CASIDA DE LA MUCHACHA DE ESPALDAS
La silenciosa guitarra
puro ataúd desollado
es un corazón que calla
esperando ser llamado.
Misterio de amor, misterio
de desiertos de ecos claros
de vientos de lejanas quejas
cabellos al aire atados.
Sentadita en la ventana
espera al potro desbocado
esa muchacha, sultana
de harenes deshabitados.
Ruedan aires de silencio
por las calles sin pecado
y traen las montañas añiles
aromas de cantueso y sándalo.
Cinco puñales de sol
cinco cuerdas esperando
a la luz del mediodía
que quiere tañer su canto.
La muchacha espera y llora,
clara lluvia rezumando
esos sus ojos de nube
que están amores clamando.
jota jota
04-03-2020 02:34
Con ese estilo propio que caracteriza los textos de Rodrigo hoy nos trae la primavera y sus colores y s alegría, pero no todos los corazones pueden disfrutar este despertar del invierno, porque los hombres que dirigen y controlan nuestras vidas se han empeñado en llevarnos por un duro camino de piedras que a ellos les traerá como siempre beneficios y a nosotros desgracias. Pero una leve señal, una esperanza se mantiene en esos colores de la primavera que nos anuncia la llegada de un posible cambio de rumbo. Y bien dice Rodrigo, al anunciar ese futuro de maquina inteligente esperemos ese nuevo algoritmo.
No importa lo duro que sea el momento, la esperanza nos mantiene alertas, vivos.
Logras algunas imágenes que para mí son memorables.
Rodrigodeacevedo
03-03-2020 21:23
UN AÑO MÁS. LA MAÑANA.- J.J.
Dos nuevos (?) poemas en la línea de la protesta íntima que no cesa de brotar de la pluma y el alma de nuestro querido compañero. Protesta trufada de esperanzas por el advenimiento de ese mañana que tanto se hace esperar. Y espera que se alivia con el desahogo del poema, con poder compartirlo en un ámbito amigo, receptivo y sedante como es nuestro pequeño bar de Rayuela. Aquí seguimos.
Rodrigodeacevedo
03-03-2020 21:18
Verdaderamente enternecedor, Gregorio, este poema tuyo que nos dejar para saborearlo con la nostalgia de aquello tiempos en los que todos, unos más otros menos, construímos castillos en la arena. Castillos que el agua, el viento y el tiempo deshizo sin gran esfuerzo. Aunque se olvidó de destruir la insistencia del recuerdo. Gracias, querido amigo.
Rodrigodeacevedo
03-03-2020 21:07
Por seguir ofreciendo flores al altar de Rayuela (o animando el cotarro, en expresión más castiza) dejo un poema no muy antiguo, que se refiere, aunque de manera sesgada, a las tribulaciones que sufre el mundo por ser mundo.
NOCIONES DE GEOPOLÍTICA (Canto a una Primavera impasible.)
Por las ventanas desquiciadas
entran los vientos alisios
arrastrando las páginas de incunables
devoradas por el ocio.
Entra también el rugido de la calle
en la que abarloan las gabarras
esperando ser cargadas con las catedrales inutilizadas.
Pero todavía llueven las cenizas
que salen de los últimos crematorios.
Los generales, en sus últimos espasmos,
reparten los nuevos mapas y las credenciales
para alquilar dromedarios en júbilo.
Se están repartiendo el mundo
y sus pompas y sus honras
según determinan las normas rigurosas
de los antiguos libros de culto.
¿Quien ha encontrado las mariposas monarca
en su vuelo desviado por las huelgas?
¿Quienes beben el agua sanguinolenta
de las fuentes saturadas de cadáveres?
Pero el ciclo de las noches y los días
continúa imperturbable en primavera,
salvo algún calofrío debido a las altas fiebres.
Hemos de hacer una enorme hoguera con los antiguos mapas
y adornarla con los globos terráqueos escolares.
Hemos de desmontar las fronteras viejas
y darlas como alimento a los pingüinos polares.
Hemos de ordenar a los azules tuaregs
(ustedes tienen los relojes, nosotros tenemos el tiempo)
que detengan el paso de los molestos icebergs
si se atreven a cruzar el paralelo de los sueños.
¡Qué hermosa bruma azulada la que cubre la tierra y el mar!
Disueltas ya las arcaicas estructuras de los obsoletos mercantes
inválidas ya las brújulas y florecidos los sextantes
corramos hacia las ruinas gloriosas de las fábricas.
Allí anidará la paz expulsada de los bares de la noche,
allí se refugiarán con nosotros las últimas notas
de los saxofones en flor.
Allí, en perpetua orgía, recibiremos al nuevo Algoritmo.
jota jota
03-03-2020 16:28
032020
-Un año más-
Me acerco al límite,
a la frontera
de espinas y maderas.
A la larga despedida.
-Gastados los sentidos-
No distingo la letra menuda
Y tampoco oigo la frase falsa.
Acepto a cambio con gratitud:
mirar desde lejos el andar
de fanáticos idiotas
y oír con sonora claridad
el murmullo de los afectos.
jota jota
02-03-2020 20:05
La Mañana
Es inútil esta tenaz
y obstinada insistencia
de arañar el futuro
en busca de certezas.
La mañana
se levanta
asistida con muletas
sobre huellas difusas,
distorsionadas
por esos vientos inconstantes
que soplan desde mares
erizados de angustia.
La mañana envuelta
en esas brumas
viene a despejar la incógnita
del miedo y no lo logra.
Queremos mirar más allá
de donde alcanza la vista
y no es posible.
Reacios.
Rebeldes.
Resistimos.
Erramos.
jota jota
01-03-2020 01:08
Antes vagaban tus ilusiones muertas por esa playa y sus olas destructoras, pero ahora tus ilusiones se mantienen vivas y crecen con cada día. Mientras encuentres esas joyas de otros tiempos y seas capaz de colgarlas en Rayuela, las neuronas están más activas que nunca. Gracias por publicar.
Gregorio Tienda Delgado
29-02-2020 10:32
Extraordinario poema Rodrigo. Con todos los ingredientes propios del tema que tocas. Yo que llevo 50 años en Barcelona, he visto morir muchas fábricas, en algunas de ellas trabajé. La contaminación hizo que las hicieran nuevas a michos kilómetros fuera de la ciudad. Luego de abandonadas, años después, los esqueletos fueron derruidos, y los solares ocupados por la expansión de la ciudad.
Os dejo este poema de archivo, pues las neuronas ya están para pocas creaciones.
CASTILLO DE ARENA.
Como un niño en su ignorancia,
un castillo con tu amor edifiqué.
Lo construí, con los materiales más puros,
cerca de la playa que tanto nos gustaba.
Me esforcé para que fuera hermoso.
Construí dos torres muy altas
y de faros les puse tus ojos,
para que nuestro amor tuviera un punto de referencia,
y nunca naufragara.
Hice los muros con tu cariño,
mezclado con tus besos,
y un trocito de locura.
Adorné las paredes, con tus caricias
y tu hermosura.
Admiré mi creación, y fascinado,
contemplé el castillo de nuestro amor.
Pero subió la marea,
y grandes olas se acercaron.
Levanté la vista al cielo
y pedí que nuestro amor aguantara.
Pero se derrumbó el castillo
y nuestro amor se ahogó.
Ahora, en la playa,
vagan entristecidos,
los espectros de mis ilusiones muertas.