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| Jose Jesus Morales |
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Finalizo con el numero 14 esta serie El oro de la tarde 14
Puedes negarte mil veces.
Intentar prohibirme, desterrarme.
Invadiré tus sueños
y colmaré tus silencios
con mis huesos. |
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| Jose Jesus Morales |
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El oro de la tarde 13 Son tuyas estas palabras
que ordeno con tesón.
Te pertenecen:
Los verbos que conjugo,
el orden y el ritmo que consigo.
Impaciente el viento dicta las palabras
desde la copa de los árboles,
las roba a sueños de pájaros
y yo obedezco y copio para ti. |
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| Jose Jesus Morales |
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El oro de la tarde 12 Tu imagen alcanza la memoria.
Finalmente asalta los recuerdos,
se impone con hilos de voz y anuda,
ata promesas a mi impaciencia.
Caminos de hormigas
voraces me recorren.
La lengua torpe se paraliza,
extraños signos cruzan los cielos
y solo atino a repetir tu nombre. |
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| Jose Jesus Morales |
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Que bien expresado el dilema del hombre, que se ata a compromisos, a sabiendas que le es imposible cumplir, que el animal que lleva por dentro domina la poca razón que tiene. cuando de instintos se trata. |
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| Oncina |
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Qué será de nosotros si te fallo
por enésima vez o si te miento
mirándote a los ojos, si, sediento
de ti, bebo otra agua y me lo callo. Por qué buscar tormentas si hay orvallo
y cala hasta los huesos, si me enfrento
dando la espalda al arrepentimiento
y sin purgar la culpa el cielo hallo. Porque quiero querer a esos otros
que seremos después de arriar bandera
y poner fin a tanta escaramuza. Porque prefiero solos que nosotros
y a ti lejos de mí, más loba y fiera,
y a mí lejos de ti sin caperuza. |
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| Jose Jesus Morales |
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El oro de la tarde 11 Entrega tu boca por un instante
y cruzaré los mares
convertidos en campos de lavanda.
En tu boca entonces florecerán mis labios. Deja que mire tu espalda
y la recorra ante un sol de asombros.
Crecerán espigas doradas
en tus alas de Ángel. Oye mis palabras,
presta atención al tono de mi voz.
Cambiaré el ronco sonido del vacío
por un incontenible remolino de promesas. |
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| Jose Jesus Morales |
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El oro de la tarde 10 La distancia
es esta campana
abandonada,
en donde tu voz se apaga
roída por el tiempo,
lejana noche
empolvada de lunas. |
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| Jose Jesus Morales |
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El oro de la tarde 9 La ausencia
es una luz
un grito
y tu nombre
atado en los extremos. |
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| Jose Jesus Morales |
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Gracias por leer Rodrigo y por permanecer apuntalando el foro. |
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| Rodrigodeacevedo |
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Dedicados a "ella", mujer o patria, según la duda que nos dejas en otro post, tus versos siguen siendo magníficos, nacidos de esa intimidad que hace verdadera la poesía. "El oro de la tarde" es una secuencia poética extraordinaria, definidora de un creador de poesía auténtica. Gracias, J.J. por compartirla. |
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