Gracias por esa generosidad creciente Rodrigo. las palabras, nuestras palabras, tienen la virtud de abrir ventanas, puertas, recuerdos. Pero requieren que nos acompañe la gracia de cierta sensibilidad. Ante un poema es el lector quien tiene la última palabra. Un abrazo.
Jose Jesus Morales
28-12-2018 15:32
Calles
Recorro las calles a deshoras
hipnotizado por destellos de neón,
apresuro los pasos en aquella esquina
donde revientan sirenas, gritos y carreras.
Esta oscura herida encierra
fugaces y desconocidas posibilidades.
Amanece y sorprende una vez más el día
con un río de piedras lavadas ¡Desbordado!
Rodrigodeacevedo
28-12-2018 11:13
SILENCIO.- J.J.
Leí primero estos versos cuando se publicaron en facebook, y me impactaron profundamente. Allí dejé mi respuesta. Y me reitero afirmando que, además de su profunda humanidad, me traen a la mente aquellos cuadros de los expresionistas alemanes y austríacos de los años 20, Emil Nolde, las terribles máscaras de Ensor, los desgarros de Kokoschka… “Arropada en un silencio sin fondo
la noche repite otras noches,
que fueron y son conmigo
una en la memoria".
Terribles versos que exhalan el espeluznante aroma de la soledad sin esperanza.
¿QUÉ AMO?.- Oncina.
Otro extraordinario poema en verso libre (I supose…) de nuestro querido amigo. Todo un catálogo de amores que abarca el arco completo en el que puede expresar el ser humano ese sentimiento prodigioso. La palabra en la boca del ser amado, como ya dice J.J. puede que sea la más exquisita forma que tome esa expresión. Una fusión física y espiritual que condensa y define el amor del hombre. Desde luego nuestro compañero Sergio está elevando sin cesar el nivel de calidad poética de sus versos, que brotan siempre de lo que yo califico como esa Fuente de Castalia de la que brota, para disfrute nuestro, el agua mirífica del saber poético. Sin paliativos, me rindo admirado ante un enorme poeta.
Jose Jesus Morales
28-12-2018 05:08
Amar la palabra es una enormidad, pero amar la palabra precisa que su boca pronuncia es inmenso. Gracias por enseñarnos las múltiples y variadas direcciones del amor.
Oncina
28-12-2018 01:53
¿Qué amo?
¿Qué amo? me preguntas y esbozas tu sonrisa
¿Qué amo?
Amo el mar, la montaña, la luna. A ti, chiquilla,
la calma que antecede tempestades,
la furia sin medida,
la pasión de verdad,
la pasión de mentira,
el arte, la belleza.
La noche siempre, a veces incluso amo el día,
el huracán
que provoca tu risa
el silencio,
la armonía,
los terremotos en la piel,
su consecuente herida.
La música, las fieras, el riesgo de la pausa,
perderme en los abrazos de la melancolía,
soñar besos despierto,
besar sueños contigo, pensar que me querías.
Y sobre todo amo
escuchar en tu boca la palabra precisa.
Jose Jesus Morales
27-12-2018 16:17
Silencio
Arropada en un silencio sin fondo
la noche repite otras noches,
que fueron y son conmigo
una en la memoria.
Pasos sin rumbo en desvelos callejeros
de malos recuerdos sin olvido.
Sombras, rostros pálidos, máscaras
deformes de miradas extraviadas,
imágenes que son conmigo
una en la memoria.
Solitarios caminamos por rutas sin destino
en el silencio sin fondo de las despedidas.
Rodrigodeacevedo
23-12-2018 20:35
Gracias, J.J.: hermosas e intensas palabras nos dejas, compañero. Tu verso tiene esa densidad humana que sólo los elegidos sabeis darle. Un abrazo.
Jose Jesus Morales
23-12-2018 15:00
Camino
Camino ojeroso de polvo y viento
en el eco de las diez de la mañana.
En estas horas vacías
las sombras huyen de los pasos,
en los minutos sordos
el horizonte es de silencios.
Jose Jesus Morales
23-12-2018 14:59
Rodrigo: No por escasa la palabra deja de ser intensa,capaz de mostrarnos el instante del cielo y el calor del invierno.Un abrazo.
Rodrigodeacevedo
23-12-2018 11:14
J.J., Oncina... queridos compañeros. Emocionantes vuestros aguinaldos poéticos, cada uno en un estilo muy diferente, pero con un mismo sustrato, un común enraizamiento: el amor a la poesía y vuestra capacidad para hacernoslo llegar. Gracias, amigos.
Los versos de J.J., tan libres, caribeños, sensuales y llenos de vida se complementan con los de Sergio, esencialmente castellanos, con una expresión nostálgica de su vivencia navideña que muchos otros compartimos. Nuestra navidad cristiana, al fin y al cabo, es una fiesta castrada, desnaturalizada por la religión del poder, que a duras penas capta ya aquella alegría de la que proviene, causada por el renacer de la vida. Y por si fuera poco la inundación televisiva de anuncios de perfumes caros... Y es que las desgracias nunca vienen solas.
Y mi pequeño, modestísimo aguinaldo poético: un haiku, que los tiempos están de escasez.
Blanco, gris, rojo
las nubes del ocaso
visten sus galas
Y en homenaje al recién nacido invierno
Llega el invierno
en el frío alba nacen
flores de hielo
El campo calla
Hasta el arroyo, helado
guarda silencio