Miguel, me ha gustado esa recraciacón de ciudad, lo de nombrarla y hacerla propia, creo que esta es tuya describiéndola, no te niego que me gustaría ver continuar los momentos de rima o eliminarlos completamente, pero entiendo que no se pueda coartar tu libertad creativa.
Sobre mi escritora, no creo que sea nadie que pueda leerme aquí se sienta aludida, me da que aquí se escribe con más alegría que dolor, es una escritora fruto de mi imaginación, a la que le he dedicado otros versos en el mismo estilo, los comparto.
Hay un lugar común para nosotros
en el ayer, también en el mañana:
el hoy entre poemas, cuando escribes
adornando de ahoras el futuro.
La zona de confort que se establece
cuando abordo mentiras en sonetos
como si fuesen tuyos y supiera
imitar el despliegue de tu arte.
Mas sé que no me falta aprobación
por tu parte y, benévola, desnudas
la culpabilidad de mi placer
como si traducir tu poesía
a mi lengua mortal fuera sencillo
y tus ecos sonasen sobre mí.
Rodrigodeacevedo
31-07-2018 20:23
Bueno, rectifico en parte mi post anterior. Poéticamente estreñido al fin me ha salido un pequeño zurullo. Con todo respeto a los verdaderos poetas de este foro dejo mi pequeño homenaje a una ciudad; de alguna forma debo reparar haber participado en la construcción (o destrucción) de alguna. Para vosotros.
NACIMIENTO DE UNA CIUDAD
En el principio fue el cuadro.
El pájaro trajo la sombra
y allí floreció el árbol
antes que la primera casa.
En el principio, pero en otro tiempo,
llegó el hombre con sus máscaras.
Y dibujaron la plaza.
Nadie, todavía,
pensó en la fuente y su canción,
dejando así hueco libre
al ruido de los motores.
Alrededor de la plaza todavía silenciosa,
fluyeron calles y bares,
restaurantes para obreros,
tiendas de lujo, un intento de Ayuntamiento,
una oficina del paro,
casas para okupas y migrantes,
panaderías modestas y una academia de canto.
En la acera soleada
alguien pensó colocar un banco,
algún banco más tranquilo,
para descanso de ancianos.
Sobre el cuadro primitivo
se alzaron torres y músicas,
sobre el primitivo cuadro
se inventaron las elipses,
dodecaedros torcidos,
- sólidos deformados -
Los raperos inventores del nuevo silencio
brindaban con las birras desbafadas
poniendo música a los murales
que creaba el artista callejero.
Alguien que había viajado
pensó que aquello no tenía nombre
y pensó llamarlo Ciudad
y así la ciudad sería suya,
pues sabido es que quien da nombre
toma posesión de lo nombrado.
Era hermosa la ciudad
apenas contaminada
sin tranvías todavía
sin apenas nubes de otoño
sin saltimbanquis multicolores
con sus ancianos sentados
en los bancos que apenas
estaban recién inventados.
La ciudad, nacida apenas de un cuadro
crecía y crecía.
El cuadro estaba olvidado,
nadie recordaba dónde,
y el árbol florecido
antes de la primera casa
lucía inscripciones,
fechas y nombres de enamorados.
La ciudad era quimera,
utopía que había soñado
un labrantín ilustrado
a quien en tiempos atrás
sus campos le fueran robados
para construir otra ciudad
sin árboles ni poliedros deformados.
La ciudad sobre (o junto al) cuadrado
nació apenas sin alma,
o con un alma pequeñita
que le prestó junto a sus trinos
el primer pájaro.
No estaba previsto tal lujo
en los planos que jamás se diseñaron.
Los ancianos en sus bancos
- pero no los otros bancos
de cristal y acero templado -
el pequeño ya gran árbol
los enamorados anónimos
y algún perro perreando
le construyeron el alma
que los camareros latinos
nos iba suministrando
como tapa alimenticia
junto a una birra bien tirada.
Hoy sigue siendo utopía
-geometría de la mente humana-
aquella cuidad que nació
alrededor del cuadrado,
una apenas plaza sin fuente
y un arbolito desmedrado
y las calles que brotaron silenciosas
al calor de las noches de verano.
Rodrigodeacevedo
31-07-2018 20:09
VARIACIONES EN UN CÍRCULO. J.J.
Más que un poema yo he leído estas líneas,dolorosas, profundas, descarnadas a veces, como una serie de aforismos destilados por un espíritu dolorido. Cualquiera que sea su forma, su esencia es igualmente rica y participativa de la tragedia que está viviendo su autor. Es lo que tiene tomar partido en y desde las barricadas. Vives la situación en primera línea, te llagas a manchar las manos con la sangre de los compañeros caídos... y, detrás de tí, agazapada como una fiera tramposa, aguarda la decepción. Tus valores pueden ser utilizados para destruirte vaciándolos de significado. Pero ¿que pasaría si esos pocos resistentes callasen? Posiblemente nada, que el mundo seguiría este su sangriento derrotero y alguna voz sería silenciada. Coraje, J.J. Tú tienes el que nos falta a muchos instalados en el corazón de la podredumbre.
A UNA ESCRITORA.- Oncina.
Desconozco, compañero, si estas letras tienen una dedicataria concreta y conocida en este foro. En cualquier caso es una sublime canción de amor, un ramillete de versos como flores de campo, limpias, frescas y naturales.
"La que creyó su magia prescindible/ hasta encontrar un freno a su dolor." Magia... dolor... qué pocas veces se puede decir tanto desde lo más profundo del alma con tan pocas y sencillas palabras. Felicidades, querido amigo.
OTROS SÍ:
Se busca musa perdida por los andurriales veraniegos de esta costa mediterránea (o por el desierto de Gobi, puede ser.) La busco, la llamo, la ofrezco... y aquí sigo, sin poder escribir unas líneas.
No lo dejéis vosotros...
Oncina
30-07-2018 01:05
A una escritora
Ha llegado el momento de la calma,
la hora para leer y disfrutar
de la auténtica tú; la que se esconde
detrás de una pantalla a contraluz.
la que siembra mi vida con su prosa,
la de sonrisa libre y verso blanco,
la que no narra nunca sus tristezas
y prefiere llorarlas entre líneas.
Tú, la que resplandeces a lo lejos,
la que quema pupilas con su brillo,
la que escribe los sueños que merece,
la que no duerme sola ni con nadie,
la que creyó su magia prescindible
hasta encontrar un freno a su dolor.
Jose Jesus Morales
28-07-2018 22:25
Variaciones de un círculo
1
En días como hoy
el filo centelleante de la tristeza
despunta en la esquina
de un recuerdo.
2
En días semejantes a este día
busco con afán el silencio.
En esa sombra la tristeza
no arrastra entre papeles
el sonido de los afectos.
No despierta la mancha del adiós.
3
En días parecidos a este día
el desfile de la tristeza
se inicia más temprano.
Apenas me despierto.
4
Hay días como este día
con nubes sin destino.
En los costados de estos días
la tristeza se asoma
en el borde irregular
de una despedida.
Apunta un gesto travieso
Por donde navegan
con velas rotas
las incertidumbres.
5
Hay algunos días
que me resisto y no me entrego
a la feroz dictadura
de la tristeza.
En esos días de intransigencia
no enciendo la radio
ni me asomo a las mentiras.
Huyo del control del televisor
Y mantengo en la oscuridad
esa cruel ventana.
Niego los impulsos
de acercarme siquiera al computador.
Apago el teléfono.
¡Que su timbre no detone la pena!
En esos días rebeldes:
Me escondo en el fondo de tus ojos.
Me oculto en la sombra de tus cabellos.
Me hundo en la fragancia de tus manos.
6
Hay días como este día.
Herencia de otras ausencias
por donde se insinúan
tímidas orillas
entre los márgenes de la memoria.
7
Hay también un día a la semana
que me espera agazapado
y en un último gesto
desesperado.
Brutal.
Solidario.
Cierro con llave
la puerta de la cocina
y me obligo al ayuno voluntario.
Oncina
26-07-2018 01:10
La última.
Has de escribir los versos que me falten
el día que abandone la esperanza
del torpe reencuentro de tus ojos
contra mis pobres letras.
Serás la única y última lectora
si se extingue la llama que prendía
las ganas de contar y renacer
verdades encubiertas.
Cuando muere un autor el epitafio
es un breve resumen de su voz
y la mejor mentira habla de sus grandezas.
Solo sé que si vives tras mi muerte
tendré un poema a medias para ti
que te obligue a soñar con la rima perfecta.
Rodrigodeacevedo
24-07-2018 13:13
Muchas gracias, querido Oncina, por tu benevolente acogida a mi despatarre verbal. Son las malas compañías: una reciente relectura de "El poeta asesinado", de Apollinaire, algún que otro desmadre surrealista o de poesía experimental y rápidamente se me cuecen esos guisos nauseabundos que espero no contagien al personal. Aunque pienso que las palabras son herramientas, que existen las heterodoxias y, todavía, la libertad de expresión junto a la libertad de aceptación de lo expresado. Para desintoxicarme me paso por la lectura de tus poemas, aunque sean en verso blanco. Abunda en ellos la referencia al desamor, lo que los hace adquirir una cierta tristeza cromática. Los que ya pasamos esas cruces tratamos de volver al amor vitalista, carnal, gozoso y gozado. Pero claro, la viagra tiene sus límites. Seguiremos pues cada cual con su cabalgadura y que sea lo que Rayuela quiera.
Oncina
22-07-2018 00:39
Pues me ha parecido muy oportuna esa mezcla de locura palabroide y de romance.
Sigo con mi verso blanco.
No, durante, ni
Quizás llore con rabia el desamor
ahogando los gritos porque no volverás.
O puedo descubrir que dejé de quererte
al sellar con silencio nuestro pasado juntos.
Los versos quemarán mi folio en blanco
y cuando ardan las letras sabré si aún te quiero.
Seré un mudo escribiendo para ti.
No hablaré del olor en la pradera
durante las tormentas de verano,
ni del polvo mojado y el asfalto llovido.
No hablaré del amor en soportales
durante juventudes hoy lejanas,
ni del fuego en tu vientre cuando estabas prohibida.
No hablaré de tus ojos en la noche
durante los segundos del adiós,
ni de como perdías tu mirada en mi boca.
No hablaré nunca más a no ser que lo pidas
con tu piel en la mía y mi piel en la tuya
por penúltima vez.
Y también espero no reincidir en el tema romántico pasteloso.
Rodrigodeacevedo
20-07-2018 11:59
¡Ah, estos calores mediterráneos...! Gravemente afectadas mis neuroncillas y fruto de algún que otro insomnio he dado a luz, a la poca luz de la luna creciente que ilumina el jardín allá por las dos o tres de la madrugá, un poemicidio alboreado por aquello de la jitanjáfora. Qué recuerdos: amor, jitanjáfora y calores medievales...
CANCIÓN DE AMOR
(Con interferencias acústico-paranoideas)
¡Oh versiloquios del alba
lunaciones nebuladas!
estréllulas son tus óculos
y rióforos tus miradas
(Sueltos tus cabellos de oro
y tus manos alas de hada
tus manos como poemas)
Silirrosas en mordículas
Plauciones de color malva
cancabuses heliofínilos
concaleñas perforadas.
Baustias de suarecillas
Helioformas acibadas (Envuélveme entre tus brazos
ínrigenos, tal vez plasma.
Haylailos y norúgenos
treman castielas doraces
Los norúgenos acracen
los haylailos crueces pacen. en delirios sin mañana)
Caranduelas saborosas
palatillos montaraces
azures cortan los gules
rocamontes de torcaces.
No sin tí noches ni albas
arrullos de hiedra y agua
nobles palacios morunos
son para mí tus enaguas.
¡Ah de los rasgueamientos
erizados de montañas,
yegujuelas dormitadas
cocican entre mis sábanas!
Yazgue el coroco blandiente
pitiminíes y pulsanas acurrúcate mi niña
entre mis labios de nácar.
Como dijo aquel: Lo siento, no volverá a suceder...
Jose Jesus Morales
20-07-2018 06:26
Gracias Des.
Ya quisiera yo poder abrir todas las ventanas de tu casa, encender todas las luces, barrer los escombros y quedarme a esperar el sereno sonido de tus palabras.