Quisiera ser Van Hove cuando pinto,
dominar el pincel con su pericia
pero no tengo el arte, qué injusticia,
y un resultado logro bien distinto.
Si me pongo a cantar, pienso en Madonna
poniendo en ello toda mi energía,
mas hago gorgoritos a porfía,
así que la esperanza me abandona.
Al escribir, quisiera ser la Dueñas,
y mientras paso el tiempo entre costuras
tengo como modelo a Valentino.
Y de nada te vale si te empeñas,
que poner el listón en las alturas
es tan solo un flagrante desatino.
Es cosa del destino:
o el don lo tienes desde el nacimiento
o vives fracasando en el intento.
Con rimas y a lo loco
Jose Jesus Morales
21-11-2018 20:17
Mi querida Era cuando pueda intente rescatar el contando historias que lo tengo desaparecido y me obliga a publicar mis textos en poemas, que ni siquiera son poemas en prosa.
Jose Jesus Morales
21-11-2018 20:15
Espero que no les incomode la lectura, pero es un divertimento con palabras que ya no se usan, seguramente ustedes las habrán oído alguna vez.
Contribución a un improbable diccionario de palabras en desuso
Un carcamal, que alguna vez fue un tragaldabas convertido en musulungo, maneja roñoso un catanare, de improviso el carro tose, escupe nubes negras de humo denso y ante la incertidumbre de quedarse varado en medio de la vía, con miedo de llegar tarde, lo estaciona de inmediato para no correr riesgos innecesarios.
Saca sus macundales y camina con lentitud hasta la parada de la guagua. Es todo un personaje, algunos lo miran entre extrañados y divertidos; viste camisa de popelina floreada, que estuvo de moda en tiempos sin memoria, jeans desteñidos y ruyios, chancletas de cuero esguariladas, el cabello largo y chamisuo recogido en una cola.
A pesar del inconveniente con el auto llega a tiempo al estudio. Es un cuchitril escondido en un sótano, lleno de peretos viejos y chuchumecos en desuso, arrumados en las esquinas: Una batea reventada, un canarín esfondado, una alacena con los vidrios rotos, cipotes esconchados. A cualquiera que entre por primera vez y se encuentre con este carapinche le puede dar un patatus, un yeyo, pero él entra como un pachá en un castillo, los músicos, todos jóvenes, lo reciben entre abrazos y coscorrones con cariño, respeto y mucha admiración.
Se coloca en posición y comienza a curucutear entre sus bártulos. Despacio, saca una esfera tejida con cabuyas y semillas, un carapacho de morrocoy, corotos, peroles, guarandingas impensadas y con paciencia y método, las alinea frente a él. Los muchachos del grupo afinan los instrumentos, prueban sonidos y volumen. Sigue jurungando y saca de La mochila el bastimento. Antes de iniciar el ensayo cumple con un rito y con cuidado de no hacer un pichaque, se sirve en un pocillo esportillado un chorro de cocuy de penca, se toma un trago largo, que aliviana la sangre y por un instante se siente levitar.
Sobre el catre desvencijado, cubierto con una colcha nueva, se apretujan en frágil equilibrio dos muchachas y una ------ desconocidas. Es La primera vez que tienen público, no parecen zafias, ni boleras, ni tampoco novias de los muchachos, no son zafriscas, guardan silencio y se mantienen atentas a los detalles de la música que tocan.
Al finalizar el ensayo, que esta vez no resultó un zaperoco, la ------ sacándole cuadros se le acerca, la cota deja ver los hombros redondos y bronceados, en cambio, los pantalones anchos esconden las canillas, pero la boca pintada de carmesí le recuerda la canción de la bemba colorá.
-Quiero producir el disco. Dice la mujer
-No soy el dueño de la banda, soy apenas el percusionista y no quiero ser maluco, pero el jefe es aquel muchacho.
-Ellas son mis ingenieros de sonido. Puedo asegurarle que nunca antes habíamos oído la intensidad de colores que logra imprimir a las notas, toda la música que tocan se llena de espacios luminosos, con su intervención el ritmo adquiere otra dimensión.
Quiere salir en golin golin, llegar a la cochinchina si es posible, mandarla a esta mujer al mismísimo sipote. Mujeres como esta lo han llevado siempre por el camino de la amargura. En La cartera, el pitador se alebresta cuando lo oye invitarla a tomarse un ron.
Rodrigodeacevedo
19-11-2018 20:55
Gracias, Gregorio, maestro en la vida y en la poesía. Pues ahora "semos" cuatro más el añadido poético de J.J. que de vez en cuando nos suelta unos poemas tremendos. Creo que, como hasta ahora, debemos dejarlo al albur de nuestras inspiraciones. Libertad, por lo menos en Rayuela.
Un abrazo.
Gregorio Tienda Delgado
19-11-2018 14:51
Muy buena tu quintilla, Rodrigo:
Bien rimada y elocuente,
con buen ritmo se concreta.
Quintilla sobresaliente,
creada por gran poeta.
Buen hacer, y clara mente.
Y... ahora, ¿a quien le toca?
Me gusta soñar despierto... dormido tengo pesadillas.
Rodrigodeacevedo
17-11-2018 20:27
Pues, querido Gregorio, ni haikus, ni ágavas ni tankas. "Traditional spanish forms." O sea, una quintilla. Al final, entre Gregorios y Oncinas y de nuevo Eratalia vais a hacer que escriba poesía de la buena. Y mala será, aunque buena.
Aquí os dejo una quintilla sacada del sombrero para continuar la jarana:
Con su verso adolescente
Don Gregorio me provoca,
ser poeta suficiente
y en amores mente loca.
Un abuelo muy demente.
Gregorio Tienda Delgado
17-11-2018 14:58
De Oca a Oca, tiro porque me toca. Ahora, unos Tankas.
Tu cara esconde
una noche de amor.
¿Quién sabe con quién?
Y resplandece tu alma,
similar a un relámpago.
Suave tu lengua,
qué gratas sensaciones
con la cereza;
chupando te recreas
te sacias y te duermes.
Es tu mirada,
la luz que me ilumina
la oscuridad;
sin ti todo es tristeza,
vivo en la soledad.
No te acongojes,
que siempre te protejo
con mi cariño.
Siempre codiciaré
tu amor que no me das.
Me gusta soñar despierto... dormido tengo pesadillas.
Rodrigodeacevedo
17-11-2018 13:37
Bienvenida, querida ausente. Pues yo, si he de juzgar por tu soneto, te encuentro en perfecta forma. Ya quisiera yo, pero sigo enzarzado con mi peculiar surrealismo. Y es que eso de abba; abba; cde; edc y todo con once sílabas y acentuadas la sexta y otra más, pues que se me hace mu cuesta arriba, la verdad. Mi verso es un ciervo herido que busca en el monte amparo... (huy, que esto ya lo escribió otro.) Pues eso.
Ahora la labor es la de recuperar a Despistes; ayer me dejó un corazón en mi página de facebook; y el mío latió mas deprisa... Gregorio, te toca.
Gregorio Tienda Delgado
16-11-2018 22:56
Bienvenida de nuevo a este gran lugar, Eratalia. Gracias por avisarme de la (a) que sobra; ya lo he editado y corregido.
CON BUENA VOLUNTAD, te ha salido un gran soneto.
Saludos.
Me gusta soñar despierto... dormido tengo pesadillas.
Eratalia
16-11-2018 22:01
Venga, calentito,para que veáis que no he cambiado nada y sigo escribiendo con altura de miras.
CON BUENA VOLUNTAD
Me enfrento al papel blanco, a ver qué sale,
con buena voluntad y bien dispuesta
me afano en discurrir, pero me cuesta,
de lo que se me ocurre, nada vale.
Frente a la dispersión no hay quien me iguale;
pasa una moto, el ruido me molesta,
si busco en las noticias, todo apesta.
No hay una triste musa que me avale.
Me estrujo las meninges con denuedo
y el resultado casi me abochorna,
pero sigo escribiendo, yo no cedo.
A acabar este engendro al fin procedo
y si la inspiración jamás retorna
siempre podré decir: ─¡Me importa un bledo!