Muy bueno tu soneto y tu romance heroico, Oncina, como es habitual en ti.
Extraordinario tu relato JJ. Gracias por tu referencia a mi soneto.
Gracias, Rodrigo, por tus haiku, son muy buenos.
Os dejo unos Agavas, los prefiero porque se adaptan mejor a nuestro idioma.
Vas a la cama
felices sueños tengas,
sueña conmigo.
Sobre tus senos,
se durmieron mis besos
y te soñaron.
Piel calentita
debajo de las sábanas,
el frío templa.
Si yo te beso,
con mi sangre candente,
seré verano.
Dos numeritos,
dos cifras invertidas,
¡qué complacientes!
Me gusta soñar despierto... dormido tengo pesadillas.
Oncina
15-11-2018 16:35
Tu haiku me encanta, Miguel.
Se me olvidó comentar hace días ya que sobra una "a" en aún en el difícil soneto de Gregorio.
Os dejo un soneto sobre una florecilla jajaja.
Amorphophallus titanum
Record Guinness, deforme verga. Flor
intacta y virginal de tierna espiga.
Cadáver, gran tubérculo, boñiga
en jarrón, verde o rojo su color.
Hasta el cielo, titánico vigor.
Amorfa, pero bella. Es enemiga
de la carne y, efímera, mitiga
al morir —qué ironía— el mal olor.
Sin repicar sus fétidos cencerros,
los aires tropicales y gamberros
alertan del prodigio de su baya.
No pretende paliar la podredumbre
y, pese a falo y grande, ni es su cumbre
un glande ni es anómala su talla.
Jose Jesus Morales
15-11-2018 15:28
También tiene mucho de intensidad, lo que nos obliga a la reflexión, que es una de las propiedades vitales del haiku.
Rodrigodeacevedo
13-11-2018 21:13
Ya habia leído este relato en facebook, amigo J.J. Sigues la línea de los anteriores de adquirir una mayor densidad en su prosa, una energía y latido vigoroso en la anécdota; en definitiva, que te superas en cada uno de tus relatos. Esta descripción tipo flash de un cierto hecho, rodeado por las características ambientales y los rasgos más definitorios del protagonista, es verdaderamente efectiva. Además logra lo que yo llamaría (con perdón) la "multifocalidad" de la narración. En esta serían los puntos focales el grito de auxilio como detonante de los hechos; y el protagonista sobre el terreno, un conjunto de características que podrían definir a un perdedor. Pero que gracias a su impasibilidad o voluntad de triunfo, no se, consigue el éxito final. De nuevo otro culmen narrativo, J.J. Felicidades.
Rodrigodeacevedo
13-11-2018 21:01
Y ni se te ocurra aparterte de este foro, querido J.J. Puede que sea uno los pocos rincones cálidos y acgedores, un nido tejido con ramitas de amistad, escasas pero excelentes aportaciones de bellas letras... ¿Ande vas a ir que estés más cómodo?
Mira, hoy he parido un a cosa de las que yo llamo haiku, que los ortodoxos me lo rechazarían. Pero como yo de ortodoxo lo menos posible, os lo paso como tal.
Y es que esta mañana, con el cielo nublado como un montón de borra, el mal tranquilo y placentero, algunos rayos de sol se filtraban entre los cúmulos grises y llegaban hasta el mar. Y esto es lo que yo vi:
Desde las nubes
deja el sol sobre el mar
llagas de luz
¿A que es bonito?
Jose Jesus Morales
13-11-2018 15:39
No encontré la pestaña para colgar este texto y obligado por las circunstancias lo dejo aquí.
Retrato de un incendio.
Con nitidez oyó el grito desesperado que clamaba auxilio. Se empeñó con terquedad en seguir adelante. Atrás ni para coger impulso, pensó.
No observó, o no quiso ver las señales que mostraban los peligros a los que se enfrentaba, en todo caso, esos riesgos le permiten salpimentar con dosis de osadía su vida. Aquellos que lo miran desde orillas distantes, iluminando con un foco sus propios miedos, lo acusan de ser extravagante y de mantener una conducta realmente soberbia. En silencio, secretamente lo admiran, pero son incapaces de confesarlo. A decir verdad, quienes lo conocen, afirman que mantiene una actitud sanchopancesca. La realidad, su realidad, lo ha obligado a no retroceder y sigue adelante sin calcular el peso de las derrotas.
Reconoce, que pese a los esfuerzos, a la energía, a la voluntad y al coraje que imprime a cualquiera de sus acciones, los resultados últimos no dependen de él, ni de la fuerza de su aliento, ni del empuje irracional con el que acomete los actos. Está convencido, a fuerza de fracasos, que elementos ocultos ajenos a él, actúan a pesar de sus firmes decisiones y terminan empujándolo a las crueles encrucijadas del olvido, a caminos que se pierden en el vacío. Para cualquier otro podría significar caer en los abismos del pánico, pero está convencido de ser una pieza en manos de los caprichos del destino. La única respuesta posible ante estos naufragios constantes es la aceptación del fracaso. Puede asegurar que el futuro no le pertenece, que es incierto, pero a pesar de su actitud fatalista, o quizás por ella, sigue adelante sin esperar nada, sin oponer resistencia, hasta la hora de su ruina definitiva.
El grito clamando auxilio se repitió con un eco de mayor angustia. Ajustó el casco. Colocó los lentes de protección ocular y la máscara del aparato de respiración autónoma, comprobó que funcionaba correctamente y que no tendría sobresaltos, por lo menos en treinta minutos. Subió el cuello del chaquetón. Pasó la mano por las presillas, para asegurarse que estaban aseguradas. Ajustó los guantes y corrió en dirección del grito de auxilio.
El sonido del fuego devorando lo que encuentra a su paso es el sonido aterrador de una asombrosa voracidad sin límite. La alarma encendida de todos los peligros. Entró en la estructura en llamas y se internó en espesos corredores de humo. Detrás de los pitones sus compañeros hacen esfuerzos por enfriar espacios, frenar las llamas, apagar el incendio. Tiene escasos treinta minutos de oxígeno y espera salir antes que colapse el edificio. Cuatro paños de manguera mantienen a raya el fuego, pero no logran sofocarlo. Intenta orientarse en ese ambiente de desastre sofocante apoyado en la dirección del grito que oyó anteriormente. Con dificultad busca entre escombros calcinados. Distingue un bulto en un precario refugio y con el tiempo justo, sin fuerzas, ni oxígeno, ni esperanza, logra salir y salva una vida.
Jose Jesus Morales
13-11-2018 15:24
No hay manera de apartarse de este foro, entre haikus y sonetos, entre campos florecidos y mujeres ausentes, siempre quedan las voces que acoplan los sentimientos y por si fuera poco versificar y sacar cuentas del número exacto de las palabras Gregorio restringe los escasos límites y elimina la primera letra del abecedario.
¡Como faltar a esta cita!
Rodrigodeacevedo
06-11-2018 14:12
En mi recurrente, apetecida e ilusionada visita a estas páginas (ilusionada pues siempre se espera la aparición, siquiera esporádica, de algún rayuelero de siempre) aporto la noticia de que he visto, o entrevisto, rastros de Eratalia. Luego sigue viva, aunque alejada de esta su pequeña patria virtual: Rayuela. Pero algo es algo.
Y me encuentro con otra aportación poética de Oncina, el último regalo que nos dejó Eratalia, un magnífico romance heroico (yo sólo conocía los romances clásicos, octosílabos, y los de ciego; siempre se aprende algo.)Mi calificación, como siempre, aunque sea subjetiva y parcial, es de "excelente", un desgarramiento de vestiduras para enseñarnos la esencia poética del autor. Verdadera poesía, aunque sea en endecasílabos : Un abrazo a todos y enseguida traeré algo original.
Oncina
05-11-2018 14:46
Esta vez me paso para compartir un romance heroico que no es más que un romance peor en endecasílabos.
Arrastro la mochila del pasado
y con el rozamiento aumenta el peso.
Cómo soltar el lastre, las cadenas
de la felicidad en otros tiempos.
Necesito olvidar, pero no sé
siquiera la razón por la que quiero
ser nuevamente el mismo; desandando
los pasos del camino y los recuerdos.
No me siento culpable por fallar
y cuando me señalan mis defectos
solo alcanzo a pensar que no es posible
renacer sin luchar antes por ellos.
La piedra permanece en su lugar
y me acerco más torpe que sereno,
más austero que frívolo. Medroso
acudo a ti, consciente del tropiezo.
Oncina
31-10-2018 14:19
A mí, Miguel, me gustan mucho más este tipo de haikus que los estrictos, la poesía corta en castellano necesita las metáforas o la asociación de ideas para funcionar, sino nos quedamos en la superficie poética.
Estos dos me han gustado mucho.
Os dejo otro soneto ya que pasaba por aquí.
Busquemos en la carne ropa nueva,
las galas de otra época barroca,
abrigo para el tiempo que nos toca,
un racimo con uvas para Eva.
Volvamos al error tras cada prueba,
al encuentro voraz que te sofoca,
ansiar, sentir, comer, callar la boca,
gozar hasta el adiós que nos subleva.
Soñemos más despiertos que dormidos,
que no valga la pena otro nirvana
y puedan dominarnos los sentidos.
Abracemos desnudos el mañana,
así cuando amanezca el nuevo día
recordaré la piel que me vestía.