Gracias, Rodrigo. Ciertamente debemos seguir adelante, con optimismo. Y efectivamente; los ojos siempre son niños y se deleitan viendo la alegría que desprende la juventud.
Un abrazo para ti.
Me gusta soñar despierto... dormido tengo pesadillas.
Rodrigodeacevedo
03-10-2018 13:03
Gregorio, querido compañero:
Alguno de nosotros ya estamos, junto ti, esperando el ultimo tren. Pero como nunca sabremos cuando llegará, será mejor esperarlo con la alegría que siempre hemos tenido, contemplando la belleza de la flores, de las muchachitas que iluminan nuestras calles con sus gráciles andares, viendo crecer a nuestros nietos y enderezando sus rodrigones con nuestro ejemplo de vida... El mármol es frío, ciertamente, pero también bello. Quedemosnos con eso, con su belleza inmanente. La frialdad siempre será accidental.
Un fuerte abrazo, amigo mío.
Gregorio Tienda Delgado
02-10-2018 17:01
Excelentes, compañeros, vuestros relatos y poemas; J.J., Oncina y Rodrigo. Los leí con atención, como merecen vuestros trabajos.
En esta ocasión, os dejo un poemilla distinto.
CUATRO ESTACIONES.
Abrí los ojos.
Primera luz, primera sonrisa.
Entre mocos y llantos,
llegó mi primavera.
El cálido verano
marchitó mi juventud,
el otoño agrietó mi piel
y despobló mi testa.
Y ya se acerca...
el frío mármol.
¡Qué corta es!
¡Qué corta!
Me gusta soñar despierto... dormido tengo pesadillas.
Rodrigodeacevedo
30-09-2018 12:09
DESPIERTO CADA NOCHE...J.J.
Un sentido flash que ilumina un sueño tal vez universal: el de la paz y la concordia para todo el género humano. Es una pena que esa paz la tengan que gestionar aquellos que la impiden. Aunque nunca se debe de perder la esperanza... En mi pueblo decimos: "Reunión de pastores, oveja muerta." Ojalá no sea así en la ONU.
Jose Jesus Morales
27-09-2018 17:55
Aprovecho que en New York están reunidos los miembros de Naciones Unidas, en un intento desesperado de resolver los problemas del mundo, para escribir sobre lo dulce de la vida.
Despierto cada noche
a la misma hora.
Invariablemente
pienso en ti,
largamente.
Hasta encontrar
el camino de regreso
al sueño.
Jose Jesus Morales
27-09-2018 17:51
Realmente tenemos una suerte enorme en Rayuela, contar con Oncina y su vena poética de sonetos, de veros en los cuales nos muestra su sensibilidad ante la vida y su devenir, y su enorme capacidad para la métrica, para hacer concordar las leyes y ajustar las palabras a rigurosos cánones, nos hablan de oficio y conocimiento y sobre todo de sentimiento.
Rodrigo aporta con sus lúcidos comentarios el brillo del estilo, y también movido por la dedicación que Oncina nos entrega generoso, deja un poco la modorra y nos regala sus textos, que siempre son bienvenidos.
Es realmente una enorme satisfacción leerlos a ambos en Rayuela.
Rodrigodeacevedo
26-09-2018 12:03
Comento -y declaro la gran satisfacción que me ha producido su lectura- los dos últimos post de los compañeros J.J. y Oncina, que siguen aportando sus claridades a este mortecino foro. Que no decaigan.
Respecto al de J.J. un justificado cambio de tercio por razones meteorológicas; el cambio de estación puede ser el anuncio de un cambio de escenario (a mejor) en aquellas queridas tierras en las que el poeta navega. Ojalá así sea.
Respecto al soneto -¡qué magisterio tiene este hombre con los sonetos!- qué decir; uno, a veces y hace ya mucho tiempo ha sentido o ha creído vivir situaciones parecidas: un cálido cuerpo junto al suyo, un enclaustramiento físico junto a esa efusión de placenteras percepciones; una sensación, como pueda ser la vida toda, de contradicciones que hacen del vivir un permanente conflicto. Ciertamente me he visto reflejado en ese espejo neblinoso, aunque no sea capaz de expresarlo en versos tan magistrales. Gracias, Oncina, por estas lecturas tan estimulantes.
Y en recompensa a vuestros esfuerzos por mantener el hálito vital en este foro, a imagen del cuerpo que late junto al del poeta en los versos de Oncina, "sus" dejo unos de mis llamados haikus, que es el resultado de condensar en 17 sílabas unos pensamientos mentales que "me se" ocurren mientras paseo o, simplemente, contemplo- el horizonte tras el mar. Y es que estos días el tiempo anda nublado.
HAIKUS DE OTOÑO
Nubes de otoño
tras el cielo de plomo
brilla una estrella.
Entre las nubes
la estrella vespertina
me guiña el ojo.
¿Dónde está el sol?
Persiguiendo estrellas
¿Dónde si no?
Lluvias de otoño
en el agua encharcada
hay renacuajos.
Lloran los cielos
sobre playas vacías
fin del verano.
Jose Jesus Morales
22-09-2018 00:51
En este amanecer
de viento y neblina
el invierno se despide.
Lentas y pesadas las nubes
se desvanecen en la bruma
se diluyen con las horas.
Oncina
16-09-2018 21:20
Os dejo un nuevo soneto.
Agua y piel
Un mínimo habitáculo cerrado.
No hay ventanas. Del aire no me quejo,
impregna de vapores el espejo
y calienta mi cuerpo destemplado.
Tu movimiento cerca, casi al lado,
a dos metros, desnuda. Lo festejo.
Sigiloso imagino en el reflejo
tu silueta detrás. Sigo callado.
Escucho: Lluvia gruesa contra ti.
Veo: Poco, mas sé que estás ahí.
Huelo: Jabón, champú de avena y miel.
Tu sombra y yo. Y en medio la mampara,
translúcido cristal que nos separa.
Lo siguiente: encharcar mi piel en piel.
Oncina
16-09-2018 21:16
Ciudad Sitiada.
Excelentes estrofas las de este poema, un lenguaje laberíntico cercano al modernismo. Me han gustado especialmente los versos de la tercera y cuarta estrofa con esas dos preguntas finales.
Ábreme la puerta
Voy a aclarar la métrica, para que si alguien nos lee pueda imitarlo, no son alejandrinos (este nombre solo se le da a los versos de 14 sílabas con hemistiquios 7-7).
Son 4 serventesios de arte mayor con versos pentadecasílabos, quince sílabas distribuidas en esta ocasión en hemistiquios (9-6) y con un ritmo de acentuación (2-5-8-11-14)