Amigo Oncina, ¿qué quieres que te diga de tu soneto? Me parece magistral, no sólo de construcción perfecta, sino que versa sobre un asunto que requiere la más alta poesía. Las requisitorias que se hacen a la Muerte para que nos deje compartir aquello que hemos querido y nunca dejaremos de amar. Felicidades, como siempre; es un enorme placer leer tu poesía.
Rodrigodeacevedo
18-03-2018 12:59
Uno de mis poetas predilectos es el cubano Lezama Lima, al que me aproximé desde su complejísimo "Paradiso". Desde allí descubrí su poesía, tan ardua, difícil y hermosa como el resto de su obra. Poesía que requiere un vasto soporte cultural que yo, desde luego, no poseo. Pero en cambio disfruto leyendo su poesía. Algunos de sus versos están construídos con metro y rima. Todos tienen una musicalidad exquisita. Con todo respeto y sin pretender ninguna emulación me he inspirado en los primeros, a ver qué sale. Os lo dedico con todo mi cariño.
POSTRIMERÍAS
Ah, cómo la sombra
va devorando caminos
anegando a las hormigas
en sus profundos sonidos.
Ah, cómo desde la cumbre hirsuta
se despliegan los terrores,
los lúgubres estertores
de las piedras impolulutas
Cómo el viento pertinaz,
ya sea agreste o sea suave,
portavoz del ángel infiel,
mata su rosa en agraz
y se entrega al martirio cruel,
se constriñe por las calles
entre nubes sin certeza,
impidiéndose ser un ave.
Postrimerías anunciadas
por derviches y hologramas
las auroras apagadas
por lava de los volcanes
caballos que piafan sueltos
en las praderas inanes
hombres y llamas revueltos
en mármoles inmortales.
Se extiende sobre la nieve
el fractal que anuncia el caos
bello como luz de pronaos
vientre que a soñar se atreve
caricioso como núbil carabao
que cruza la noche aleve,
paquidermos que hacen duelo
con casi humanos anhelos.
Ah, cómo ya la sombra anuncia
prestigios de dorados círculos
puras formas venerables.
Bizancio nunca renuncia
a extravagantes escrúpulos
cuando la Muerte pronuncia
sobre vanidad y cálculos
sentencias improrrogables.
Oncina
16-03-2018 11:49
Sí, Miguel, el poema de Darío me asombra por la aliteración de palabras y el perfecto ritmo 3-6-10-13 durante tantos alejandrinos seguidos. El contenido es algo cursi y además me recuerda a Cristiano Ronaldo.
Os dejo un soneto mas conservador, pero quizás con un contenido más trabajado.
Aceptar tu muerte
Anduve laberintos de cipreses
buscando las estatuas con tu sello,
el arte que en lo muerto clame: ¡Bello!
la sombra que te vele si murieses.
El lugar donde recen feligreses
al polvo de tu carne, a tu resuello
si levantas de nuevo el largo cuello,
a tu dulce sabor cuando me beses.
Visité cada tumba con espanto
escrutando en lo tétrico belleza
que estuviera a la altura de tu encanto.
Lo soporté sin derramar el llanto
y renuncié ocultando mi tristeza
a tu resurrección y mi quebranto.
Rodrigodeacevedo
15-03-2018 13:43
Pues, querido Oncina, no se Don Rubén que diría ante tus versos. Yo quedo admirado (casi siempre me admiráis los poetas que escribís según cánones con la misma soltura y enjundia que otros la prosa)Es cierto que el poema "La princesa está triste", al menos para mí, es un poema de los que se aprenden en primaria, un poco manido y tópico, aunque su autor, Rubén Darío, sea una de las grandes figura de la poética hispana y precursor de los movimientos literarios que luego inundaron nuestras letras. El tuyo, dicho sea con todo respeto para el original, me parece menos cursi,más de amante sentado ante su amada sin dejar de pensar en la hipoteca del piso. Pero son cosas mías. Bravo por tu versionado de ese académico poema.
Oncina
15-03-2018 01:01
Os dejo mi intento de recrear el ritmo y el tono de La princesa está triste de Rubén Darío, ya os decía que le he dado muchas vueltas a ese poema.
Una noche cualquiera me pediste la luna
y me puse a trepar una larga escalera,
mi princesa suspira por tener la fortuna
de tocar con las manos un quesito de esfera.
Me pediste la luna, solo soy un poeta,
y la quieres por siempre y no es tuya ni mía.
y refulge tan blanca con su curva silueta
que la quieres a oscuras y la quieres de día.
Con mi vértigo voy a subir a los cielos
de peldaño en peldaño traeré lo que pides,
un quesito tan blanco que me mata
de celos.
Llegaré con la luna mientras tú te decides,
vestirás de princesa con mis flores y velos,
nunca dudo en tus brazos, por favor no me olvides.
Me pediste imposibles, no la tiene ninguna;
un querer en la noche, una noche a tu vera
con caprichos de niña, con mirada gatuna,
me pediste la luna una noche cualquiera.
Oncina
12-03-2018 18:39
Revisión del clásico cuento de la Cenicienta.
Cenicienta se fue tras dar las doce,
la multitud cubrió su rauda huida
después de declarar misión cumplida:
enamorar a quien la desconoce.
Valió con un casual y leve roce,
un encuentro fortuito a la medida
y el príncipe creyó perder la vida
por no ahondar en la pasión del goce.
Mas, dejó, ¿sin querer?, una señal,
sutil por imprevista y delicada,
en forma de zapato de cristal.
Encantos de mujer, es natural
investigar la pista de la amada
en un cuento insensato y ancestral.
Oncina
08-03-2018 11:40
Gregorio, es un gusto leer tus sonetos.
Campesinos es uno de esos temas que siempre me inspiran seriedad al leer o componer.
Oncina
08-03-2018 11:37
El ritmo dactílico siempre me pareció adecuado para himnos y proclamas, es un ritmo vertiginoso, en el caso del último soneto (1-4-7-10) golpe fuerte, dos silencios, golpe fuerte. En endecasílabos me resulta mas fácil que en alejandrinos (no se me dan bien, tienen demasiados detalles técnicos).
Tengo otros dos sonetos en este ritmo, más ligeros en contenido y sin el acento en 1ª, son (4-7-10), más sencillos, se puede combinar todo lo que tenga sílaba fuerte en 4ª, 7ª y 10ª.
El primero va de soñar con mujeres imposibles, el segundo es una imagen de una niña intentando un ritmo que me recordase a La princesa está triste de Darío.
SIRENAS
No me convence la brisa del mar
ni los relojes de arena de playas,
ni ver gaviotas surcar atalayas,
ni marineros volviendo al hogar.
Soy de secano y no quiero llorar
para inundar los vacíos que callas,
para poblar el pesar cuando vayas
a tu remoto destino a soñar;
con las ausencias que marcan tu vida,
con tus poemas cargados de penas,
con los placeres de fruta prohibida,
con quemazón de la sal en las venas,
con el menguar de tu luna perdida.
No puede amar mi locura sirenas
Rosa Inocencia
Es la princesa de rosa inocencia,
busca madrina en sus cuentos de hadas,
ríe al mirar mariposas soñadas,
entre delirios de plena inconsciencia.
Vive al instante, bendita impaciencia.
Bate las alas de plata, bordadas
como plumaje de alondras besadas
por brisa y aire. Jovial existencia.
Surca los mares y cruza los cielos,
huele las flores y besa los prados,
sueña despierta y sonríe dormida
Crece despacio, se siente querida,
ojos de fuego que son venerados.
Son sus sabores pastel y buñuelos.
Y aquí acaban mis incursiones en el ritmo dactílico.
Miguel Hernández fue un genio de esto.
Gregorio Tienda Delgado
08-03-2018 10:34
Y por contribuir, aunque mínimamente, y a petición de nuestro querido amigo Rodrigo, dejo este soneto que también evoca el tema rural.
CAMPESINO.
La estela del sudor dejó en tu cara,
las huellas que el trabajo te ha marcado;
triste semblante, de hombre resignado,
con proyectos, que el viento se llevara.
Y ves con tu mirada, dócil, clara,
la tierra que la máquina ha labrado,
evocando el recuerdo del pasado,
en tu mente la pena se declara.
En el bastón se apoyan temblorosas,
tus manos con olor a sementeras,
plegadas, convertidas en despojos.
Te afliges recordando aquellas cosas,
y lluvias de lejanas primaveras,
afluyen silenciosas a tus ojos.
Me gusta soñar despierto... dormido tengo pesadillas.
Gregorio Tienda Delgado
08-03-2018 10:28
Excelentes tus sonetos, Oncina. Perfectos en métrica, en rima y en contenido. Son muy valiosas tus aportaciones, por su calidad, y porque ayudan a mantener en encendida la llama en Rayuela.
Me gusta soñar despierto... dormido tengo pesadillas.