//parejas con miradas escondidas
debajo de los párpados del otro.//
Magnífico, Oncina; una sublimidad poética para describir ese amor íntimo y puro de los enamorados que se dejan llevar sobre las aguas del río, como si fuesen las de la vida.
Alguna vez estuve en Viena y Budapest; por eso creo que he llegado hasta el fondo de tu poema y me ha emocionado con recuerdos felices. Gracias.
Habrá que pedirle a Estela que nos devuelva sus “graves disturbios en una taberna”, que pueden que endulcen y minimicen los otros disturbios, los no tabernarios que tanto perturban la paz social.
Saludos a todos y que paséis feliz semana.
Des
17-07-2018 03:49
Rodrigo
Graves disturbios en una taberna ...ya no está , no lo he encontrado , da igual , si Oncina dice que es de Estela pues será .
Des
17-07-2018 03:07
He estado leyendo vuestros poemas , son buenos , muy buenos , también he dado una vuelta por mi pasado
escrito y he recordado que también me faltan recursos de todo tipo para escribir en verso libre y en prosa , conocerse es importante , creo que os seguiré leyendo y comentando .
Intento escribir algo pero acaba borrado , lo sigo intentando .
Besos y gracias por vuestro cariño .
Oncina
17-07-2018 00:06
El de la taberna no es mío, creo que es de Estela.
El Danubio Gris lo comparto de nuevo, además creo que ha mejorado desde su primera versión y ahora merece la pena. En un Danubio gris prestaste tus matices
al cielo de la noche,
la luz artificial perdió la guerra
y murieron los brillos de la orilla del río.
En el silencio escucho
el vals de nuestra boda,
apabullan sus notas los oídos
y gritan sin sonido las caducas consignas
de un tímido "siquiero"
en un viernes de julio.
El batobús navega entre los puentes
con música de fondo;
los cubiertos de plata, las velas en el centro,
una cena romántica,
parejas con miradas escondidas
debajo de los párpados del otro.
Ciudad envejecida que revive
cuando el sol no ilumina sus arrugas.
De lejos las postales abarcan todo el valle.
Budapest me recuerda que tus lágrimas
no son solo pasado, que no temen
a las noches oscuras los amantes ocultos
y se puede llorar por las derrotas
de quien fue tu enemigo.
Alejados del mar
no olvidamos las dunas de la playa,
el cobijo irreal de ancladas juventudes,
pero sé, tristemente, que en la profundidad
ni dejará de ser negro el azul de los mares
ni ven menos los ciegos con los ojos cerrados.
Rodrigodeacevedo
16-07-2018 14:10
¿Danubio gris? ¿Graves disturbios en una taberna?
¿Ande están estos poemas que mi ordenata no me muestra?
Pofa, pañeros, republicarlos que tengo la urgencia de leerlos...
Des
15-07-2018 02:47
La poesía clásica es un mundo por descubrir para mi, me resulta complicada , no tengo recursos para escribir poesía culta y tampoco me apasiona , reconozco su valor , su belleza estética , su armonía ... gracias por darme una nueva oportunidad de acercarme a ella.
Voy a leer y a volver a leer los sonetos (despacito)y podré comentar los que más me gusten.
De momento...
Danubio gris (Oncina)
Triste, un poema triste... las cenizas del poema son un último gesto hacia ella.
Ella ya no tiene un lugar en su mundo ...
" y se puede llorar por las derrotas
de quien fue tu enemigo.
No pienses que es del Sena
la corriente que sigues . Cuando muera el amor
que no quede París curando cicatrices"
...y en estos versos el poema adquiere su fuerza y me gusta.
Seguiré...besos a todos , todas.
Oncina
14-07-2018 15:33
Gracias, Des, por tu lectura. Se nota que le has dado una gran vuelta a los últimos mensajes, rebienvenida y encantado.
Dejo un par de sonetos no publicados en Rayuela manteniendo las rimas y el tema.
Me cansé de llorar por las verdades
que gritamos a voces sin sonido,
las trazamos sin lápiz ni sentido
al sumar a ninguno dos mitades.
En la fe nos reunimos con deidades
permisivas, las guías que han sabido
distinguir lo mejor de lo prohibido
y cribar del pecado las bondades.
Compartimos la pulpa de manzana,
la piel de la serpiente, el paraíso,
hojas de parra el fin de la semana.
Desterrada la culpa en el averno
me declaro de penas insumiso
me importa su dïablo medio cuerno.
Y si hablan de lujuria y de maldades,
del culpable placer de lo vivido,
no te extrañes, aíslate del ruido
porque son envidiosas las crueldades.
Por rumores del viento no te enfades
y tampoco si escuchas el quejido
que airea el miserable que ha perdido,
resopla por despecho necedades.
No protesta el imbécil cuando gana
ni llegan los reproches con aviso
ni atinan esos dardos la dïana.
Bien podrías mandarles al infierno,
tienes mi absolución y mi permiso.
No está mal disfrutar del fuego eterno.
Des
14-07-2018 00:52
Oncina
Graves disturbios en una taberna ...
Despierta mi interés por seguir leyendo( hay mucho , despacio) le descubro un toque mágico en su manera de contar que me gusta.
Una"breve" misiva de amor.
Te añoro,breve y buena decisión .
Informar de algo enumerando las opciones no invita a seguir leyendo ( en una carta de amor , aunque se llame misiva ) ella seguro que sabe cada una de las reflexiones que él hace .
Como relato no tiene intensidad , ni emociona ( es mi opinión)
Vidas de gatos.
...la vida
Imaginativo , realista, inteligente y duro aunque introduzca algún destello de humor para suavizar.
Me ha gustado.
Oncina
13-07-2018 11:31
Bueno, finalmente no fue para tanto la revisión, solo cambie cuatro palabras. Tu surrealismo Miguel tiene una belleza en la elección de las palabras que es lo que le hace especial.
El poema de JJ es estremecedor, que pena de mundo.
Lo último en el mismo estilo, una mezcla de Lady in Red y Cantando bajo la lluvia.
Quien pudiera bailar bajo la lluvia
mojándose los huesos, mojándose hasta el alma,
sin nadie más que tú, mejilla con mejilla,
estando en el lugar donde quiero quedarme;
debajo del paraguas transparente.
Debajo del sonido que no existe
y la canción extinta por los golpes de agua
de la tormenta sobre los adoquines húmedos,
al cobijo del plástico engranado en varillas
al calor de los cuerpos enlazados.
Al calor de tu mano plegada sobre mí
con la tensión del ritmo parsimonioso y lento
de la mujer de rojo.
Quien pudiera bailar
contigo, Lady in red, bajo gotas de lluvia.
Rodrigodeacevedo
12-07-2018 20:02
Vayamos por partes (no digo lo del Jack el Destripa... por no repetirme.)
1º Doña Eratalia. ¿Qué huele a depresión? Pues no se porqué lo dice, más alegría, imposible. Es que tiene usté que participar más, tomarse unos chupitos de orujo, que la letra con orujo entra.
Don Oncina. Magistral como siempre. Me anonada cuando dice eso de "un poemas que está perfilándose..." Pues cuando nos lo presente ya de largo y con las pruebas hechas... Yo, en mi modestia, escribo las cuatro palabras según me salen y visto bueno para la imprenta. O sea, como lo de la escritura automática de los surrealistas, pero en malo. Cuánto tengo que aprender...
Don J.J.- Una vista si no inédita, sí muy cierta de los entresijos del famoso mundial de fútbol. Como siempre, el espectáculo disimulando la sangría que no cesa. Pero con menos sangre (al menos menos sangre publicada) en nuestra Ehpaña post-crisis y con renaceres democráticos después de la desposesión del PP de sus omnímodos poderes sobre vidas y haciendas, todavía se lee: "En la Comunidad de Andalucía, la Junta sigue cerrando plantas de quirófanos ante la desesperación de los pacientes en las interminables listas de espera." ¿Salimos a la calle?
Para redondear este hilo de poemas, compensandolo por la parte más peor, os dejo uno de mis últimos partos publicado en el "otro foro."
REGRESO DE LOS PEREGRINOS
(Después de escuchar "Tannhäuser" y flipar un poco.)
Recorriendo hirsutas oquedades
preñeces de la tierra no cuajadas
amenazan las columnas de himenópteros
devorar las suculencias ofrecidas.
Es mediodía y tu carne, Venus, rebosa geometrías
mientras el latido del mar se bifurca
entre tus muslos de columnas invioladas:
la carne avanza como un renuente himeneo.
Se recrean las espadañas desahuciadas
por los gavilanes cazadores
y el horizonte agredido por los sonidos palpitantes de las arpas eólicas
enturbia la nobleza de los escudos cuartelados.
Sobre la ígnea meseta sólo el barro germinado,
sólo el barro del que surge esa nueva raza de hombres
que han sustituído a los trigos y a su corte de amapolas
prepara el recibimiento del inevitable apocalipsis.
Vuelan tus ojos como esquirlas
hacia un cielo de promesas que el mercurio no ha de cumplir,
esquivan estas conmociones, estos latidos disformes
que siguen, como cruces de martirio, habitando entre nosotros.
¿Quien dejó sin abrir el expediente de los crímenes de amor?
¿qué maléfico y turbio viento nos arrastra hacia la lluvia?
Todos nosotros, creados por la voz magnífica del pasado que no cesa en su fluir
todos nosotros seremos deshechos en nuestras formas perfectas.
Abandonamos las ciudades procelosas
abandonamos los suburbios del pecado, oh mi pequeña prostituta preñada
en ti habita la promesa del futuro, y sólo puedo ofrecerte
estos campos desolados.
Pero serás la nueva virgen adorada por los lobos
y cantada por los tiernos balidos de los corderos neonatos
somos polvo, el agua de las lluvias nos aglomera y da forma
y nos deshace, impía, en un atroz juego de eternidades.
Basculan los hemisferios, despojándonos de nortes
en nuestra marcha de figuras como sombras
hacia esa noche común que nos ha de iluminar
Mi sombra, ese anticipo de muerte, ese vínculo que me ata al intradós de tus ojos.