Gregorio: me he permitido editar tu texto; así tendremos acceso directo a tu magnífica poesía. Advertencia: el señor del banco no es nuestro compañero Gregorio Tienda Delgado.
Oncina
16-02-2018 12:07
Ya que nuestra amiga Eratalia no se anima a escribirnos nada nuevo, dejo un soneto que es una imitación menor de su estilo desenfadado.
Neuronas Socarronas
En mi cabeza estallan las ideas
cursis, tristes, repipis y ramplonas,
no cesan de bailarme las neuronas,
me provocan perennes cefaleas.
Influyen como luna en mis mareas,
se ríen en mi cara socarronas,
groseras, insolentes y bufonas
se traban en mi mente sus correas.
Me impiden disfrutar de la pacífica
soledad de silencios y vacíos
que derrumban mi alma frigorífica,
me comprenden y alivian los espasmos,
se muestran en mis muchos desvaríos,
quizás son necesarios sus sarcasmos.
Oncina
13-02-2018 14:27
Tengo varios sonetos de corte amoroso, diferentes entre sí, da para una recopilación, uno de mis favoritos es este.
Intimidad - Aroma a Café
El monótono día será largo,
nos cruzamos miradas somnolientas,
precisas descansar y me hago cargo
que es de mí. —¿Del trabajo?—No me mientas—.
No logramos salir de este letargo,
películas francesas, vidas lentas,
en nuestra radio suena “Sin Embargo”
y el silencio retumba las afrentas.
Acaricio tu nuca, mas no espero
que pruebes el poleo de mi boca
al posarse en los labios de la tuya.
El olor del café sí que te arrulla
en un susurro plácido: —Te quiero—,
con la serenidad que ahora toca.
Aun sabes que me evoca,
el íntimo placer de conocerte,
el regocijo por mi buena suerte.
Rodrigodeacevedo
12-02-2018 19:23
A los tres últimos poemas de Oncina, que sigue teniendo abierta para nosotros su enorme vena poética, bien sea de archivo, bien de producción directa, lo que además de un regalo, es todo un privilegio.
El pequeño primer poema tiene, para mí, todo el valor del balbuceo ingenuo, de ese pasmo inicial de asomarse a dos mundos inéditos: el de la poesía y el del amor. Si hubo entonces una destinataria debió sentirse extrañamente transida por un especial sentimiento. Si no, ella se lo perdió.
El poema “Seguir vivos” es todo un canto al amor joven, al fogoso caminar durante la noche para iniciar con la experiencia del “ser vivo” la travesía del nuevo día. Un excelso canto a ese poderoso motor que nos lleva a paraísos de inocencia al tiempo que nos ofrece la fruta prohibida -para otros, para los no inocentes- que es el Amor. Excelente.
Y el último, un muy perfecto soneto en endecasílabos, que canta al Amor fuera de los tópicos habituales, dedicado a una Musa desconocida para el lector, aunque supongo que su destinataria estaría (o estará) al tanto y se regodeará con tan sabrosa lectura. Me entusiasma de este poema su originalidad de tratamiento, la rotura de los habituales cánones del “poeta enamorado”.
Pues nada, querido Oncina; aquí seguimos. Tienes abierto para tí lo del Adolfo permanentemente, barra libre y recado de escribir, como decíamos antes los antiguos. No te prives (ni nos prives.)
Oncina
12-02-2018 13:34
A una Lectora.
Escribo para ti, la blanca musa
que apacigua mi pluma entre los dedos,
la dama que suspira en mis enredos
y visita mis hojas como intrusa.
Lees porque te sabes la reclusa
de mis cuentos de amor y de mis credos,
lees por alejarte de los miedos
y de tu soledad, no tengo excusa.
Pero imaginas versos para ti
cuando la claridad en tu cristal
muere, y tiembla el renglón que consagraba
recuerdos que en papel languidecí.
Adivino en ti el odio visceral
al cruel anochecer que regresaba.
Oncina
08-02-2018 19:52
Frente a un poema viejo un poema nuevo, en este todavía hay un par de versos con encabalgamientos que estoy pesando en darles otra solución.
Seguir Vivo
Golpeamos frutales en agosto
agitando las ramas de los árboles
y los frutos prohibidos,
antes inalcanzables, se deslizan
hasta nuestros bolsillos.
Regodeos, correr sin dirección
y sin prisa ¿Sin prisa? Sí, se puede
correr y mirar fijo
a lugares de ensueño entre senderos
que no son el camino.
El rojo de los labios se confunde
con sangre de cereza al masticar
su pulpa, nos reímos;
de nosotros, del frío, de la noche,
del disfraz de vampiro.
Nos miagan gatos mansos en su búsqueda
absurda del amor por callejuelas
vacías, compartimos
felicidad y jugos con la dicha
de creernos felinos.
Cuando la oscuridad cede y la luna
comparte amanecer con intención
de perpetuar su brillo
débil, la obligación de la vigilia
entorpece su sino,
es momento y lugar para la súplica
de un deseo tan nimio
como aislar lo fugaz,
recordar que estoy vivo.
Oncina
07-02-2018 19:18
No sé me da bien la poesía japonesa, Miguel.
Tengo alguno hecho, pero no me convencen. Me gustan como pasatiempo mental y deberían ser torrente de inspiración.
Te han quedado muy bien.
Os comparto un poema que no compartí nunca de mis primeras incursiones en la poesía. Algo simple y corto.
Adiós,
amor,
adiós,
te vas en primavera
y sale el sol,
sucumbiste razón,
adiós,
amor,
adiós.
Rodrigodeacevedo
06-02-2018 21:40
Con el rubor del que se atreve a publicar algo parecido a un poema -aunque sean unos simples haikus- después de las delicias que nos deja Oncina, pues eso, que oso.
Hoy ya ha llovido en Peñíscola, y con abundancia. Me he atrevido a dar un paseo por la vecina Sierra de Irta; y me han nacido como tímidas florecicas estos versos.
El suplemento gráfico es una foto parecida, pero mejor, que una que acabo de publicar en mi página de facebook. Esta, nobleza obliga, está sacada de pinterest.
HAIKUS DEL PASEANTE BAJO LA LLUVIA
Mansa lluvïa
suave renace el verde
beben los campos
Piedra mojada
como al frío diamante
te nacen fuegos
Sobre la cumbre
se une la tierra al cielo
en suave beso
Bajo la lluvia
busca seco refugio
la lagartija
Cantos de pájaros
alegres me reciben
bajo los pinos
Oncina
06-02-2018 00:22
Lo que contaba, otro poema con esa rima sólo entre heptasílabos, camuflada por la rima complicada pétalos-invierno de la primera estrofa.
Hay una rima aa cercana que se me ha colado y no quise corregir después, páginas-anchas-transitadas.
Perseguirte en el Tiempo.
Rompiste el engranaje del reloj
en el brusco escenario del ayer
que marchitó los pétalos
florecidos sin luz y sin oxígeno
en aquel frío invierno.
Se paró la estación de madrugada,
la marmota asomó buscando sombras
sin saber si queremos
verano, primavera o repetir
un perpetuo febrero.
Junio nos exigía más cariño,
no se sentía amado, sin retozos
era un mes incompleto,
el calendario, un cúmulo de páginas
sin orden ni concierto.
Los minutos corrían a sus anchas
en las horas borradas tras tu viaje
a través de los vientos
por mundos prometidos a quien queda
anhelando el regreso.
Llovía sobre aceras transitadas
por individuos grises y aburridos
con rostros cenicientos
y la tranquilidad de no importarles
que te echara de menos.
Asumo que tampoco saben como
perseguirte en el tiempo,
quizás puedan volar
sus paraguas abiertos.
Oncina
05-02-2018 00:22
Me sonrojas, a ver si es cierta tu predicción, pero lo dudo.
No dejo la duda en el aire, mi primera intención era escribir una silva blanca (el primer poema escrito con esta estructura es Arrullos de Poesía), pero rimé asonantes los heptasílabos de la primera estrofa, leí y me gustó, así que trabajé con la estructura 11A 11B 7c 11 D y 7c.
Todos siguen ese esquema con un final diferente porque me parece que me sirve mejor para rematar. Lo importante para el ritmo es que todos los endecasílabos sean petrarquistas (acentos en sexta, o cuarta y octava sílaba juntas, la musicalidad sale sola) Compongo así porque no tengo mucho oído musical.
Es un invento propio pero no deja de ser una silva modernista mezcla de blanca y arromanzada.
Sólo me queda un poema de este tipo por compartiros, luego os tocarán sonetos y romances, aunque también tengo silvas con rimas consonantes.
Y lo que escriba... qué puede ser una enciclopedia a este paso que llevo.