Permíteme descubrirme, amigo Oncina, ante la soberbia calidad de tus versos. No pretendo halagar al monstruo de tu ego desmedido ni alimentar su germen devorador con halagos fáciles. Creo, sinceramente, hallarme ante un gran poeta en fondo y forma. Además de tu maestría en el verso, encuentro en el trasfondo de tus palabras la expresión de alguien con ese milagro que es la sensibilidad poética. No veo un juguete roto, ni silencio entre tus sílabas. Y desde luego sí veo un todo que brilla espléndido desde la nada. Mis felicitaciones, querido compañero. Lástima que tus versos tengan, por ahora, tan poco eco. Has llegado en uno de esos momentos de apatía entre los escasos componentes de Rayuela. Voy a darles un toque de atención; no pueden perderse la aparición de esta estrella en nuestro pequeño universo.
Oncina
24-01-2018 12:23
La Molinera.
Albergaba los miedos a prender
en la mediocridad mis vagas letras,
alimentar al monstruo
del ego desmedido y complaciente
que cobijo en mi fondo,
germen devorador de halagos fáciles,
picapedrero fatuo que permite
redondear mi estómago
con aves de corral, baños de salsa
sobre panes de oro.
Los racimos dorados sin el agua
ni el trigo se digieren más deprisa
que el barro sustancioso,
pero cierto alfarero no moldea
sus vasijas sin lodos.
No está la molinera en el presente
y los molinos ya no adornan valles
con sus acordes sordos.
Me falta cereal que se enriquezca
entre mis versos toscos.
¿No serán trigo, barro, piel, palabras,
las aspas del vacío? La dulzura
es mi propio abandono,
su falda, coartada ante deslices
con los que muero cómodo,
y su cuerpo, el desnudo del poeta,
aquel juguete roto,
un silencio entre sílabas,
la nada sin el todo.
Rodrigodeacevedo
23-01-2018 20:06
Hoy nos permitimos de nuevo el lujo de poder leer en nuestras páginas dos exponentes poéticos del más alto nivel (ya hacía tiempo, pero lo hemos conseguido) de estética diferente pero de idéntica y sabrosísima entraña: Oncina, desde la vertiente clásica; y J.J. desde su poesía desgarrada, casi de barricada, nos dejan retazos de alta poesía, verdaderos trozos de sus almas. Y, sin embargo, yo encuentro una raíz común en ambos poemas, una suerte de dolor: una especie de movimiento telúrico del alma del poeta que llora, en el caso de Oncina, a una juventud perdida, indagando sobre el qué y el cuando se produjo el fatal hecho; y el de J.J. las fracturas que una situación injusta produce en su espíritu: el olvido como elemento transgresor y refundador de su azarada vida. Dos magníficos especímenes poéticos que debieran ser seguidos por otros muchos, que debieran aguzar los sentidos a los que estamos todavía en segundo plano. A ver si es verdad.
Jose Jesus Morales
23-01-2018 16:00
No hay fórmula oculta
en el olvido.
La temida sombra
se escurre sigilosa,
envuelve los momentos,
abre brechas entre fechas
y deja huérfanas las horas.
Con voracidad desmedida
la crueldad del olvido
se hace presente:
Mastica, traga y devora
parte de tu historia, abre vacíos,
convierte los nombres en incógnitas,
un abismo es la distancia
y le crecen dudas a tus actos.
Oncina
23-01-2018 14:21
Adiós Juventud
Te fuiste juventud,
liviana tu caricia en mi conciencia,
levitó el haz de luz
arrastrando la esencia,
ahora que se esfuma tu insolencia.
¿Cuándo ocurrió? Te odio,
me odio, no te anhelé por ver lejano
el fugaz episodio,
el relámpago ufano.
Extraño tu cortejo, amor tirano.
¿Cuál fue el momento exacto
en el que desertaste, traicionera?
¡Qué sufrido el impacto!
No te olvido altanera.
Clamo adiós, ¡hasta nunca primavera!
Rodrigodeacevedo
21-01-2018 11:19
Gracias, Oncina; ya ves, muchas veces nuestro menester es este, declarar que estamos vivos. Aunque unos versos, un relato, algo desde lo íntimo, nunca vienen mal.
Querido J.J. Muchas gracias por tu información, siempre viene bien. Aunque, al menos en mi caso, quienes estamos interesados por el hecho poético, conocemos la página desde antiguo. Excelente antología de poetas y poemas, y excelente la labor de Graciela Henao, una valiosa mujer que ya no está entre nosotros. Un abrazote, compañero.
Jose Jesus Morales
21-01-2018 04:07
Aprovecho para recomendar una pagina, en donde ordenadamente por orden alfabético encontraran una cantidad importante de poetas y una recopilación de sus poemas, por si fuera poco podrán también oír sus poemas declamados por ellos mismos o por otros poetas. espero que lo disfruten.
La recopilación la realizó una extraordinaria mujer colombiana. La página:
A media Voz
Jose Jesus Morales
21-01-2018 04:04
En todos los poemas Oncina se siente la fuerza del ritmo, lo que le imprime un gran valor
Oncina
21-01-2018 01:24
Ni joven, ni viejo, ni todo lo contrario. Me gusta eso de contestar con el mismo estilo que el poema anterior.
Cómo estamos entre amigos dejo uno de mis primerizos poemas que nunca he publicado en ningún foro. Cuando la métrica aun no me importaba tanto. Quizás sea un poema un poco adolescente, pero todos tenemos nuestros momentos.
No hay paz si duele
mantener este silencio,
no hay descanso si permanece
en el aire y en el tiempo,
no hay olvido si recuerdo
la ilusión de tu camino,
no hay muerte si vivo,
aprendí en un resquicio,
no hay sauce si hay besos,
¿no son tus labios eternos?
Rodrigodeacevedo
20-01-2018 13:18
Preciosa canción de amor
de un joven ¿viejo? pirata
Joven de alma ha de ser,
pues su fuego lo delata
Y viejo por su maestría
en tañer versos de plata.
Y Rayuela tan contenta
celebrando, buena madre,
este renacer que asienta
su larga espera en la tarde.