(A mí me gustaba más aquel apartado de "Versos perversos..." Predisponía a esa clase de lectura, nos recordaba a Despistes y, con rubor, era yo el que prácticamente lo acaparaba. Bien está.)
APROXIMACIÓN AL DOLOR
Encuentros en la noche bajo lunas de oro pálido
no el silencio
el corazón ha dejado de latir los melancólicos crujidos
que habitan ahora mis huesos
Vísceras anonadadas contemplan la madrugada
los campos inundados de centelleante escarcha
y algún árbol esperando a su suicida
ese es el panorama y yo lo canto
Caen los umbrosos cuchillos como lluvia arrepentida
cortando los inútiles cordones umbilicales de los ángeles
caen, caen, caen... los esquivo con mi desolación última
mientras la noche se hace hospital tañido por alaridos.
Desde las ciudades que no duermen siguen llegando
los nuevos dolores que me han sido asignados
clavos de fuego en mis rodillas (es la hora del láudano y del silencio)
y en mis costillas marcadas se abren portezuelas hacia el sur.
Recuerdo que había un río que jugaba entre los álamos
recuerdo las vetustas alcantarillas que traían sus inmundicias
y que la luna menguante se enredaba en los desechos
eran tiempos de abundancia, eran tiempo.
Desde el hospital doliente trato de ordenar cerebros
y quejidos lastimeros y los cadáveres ya hinchados de las calles
El dolor. Siempre el dolor acompañando cortejos
de viudas y huérfanos que destilan secretos como brasas.
En la penúltima torre entre los vencejos muertos
la codicia busca corazones limpios rojos restos del incendio
¿quien habitará entonces los lechos de las viudas?
¿quien cantará las nanas al huérfano recién llegado?
Es el dolor que acecha avisándome que llega
son las removidas espinas y mi cruz de hombre cansado
es la hora de llamar al pintor Matthias Grünewald
soy el último ardiente y estoy dispuesto.
Oncina
14-01-2018 19:49
Jajajaja, sería algo así:
Me enamoré de la dama
porque no daba hipotecas
con cláusulas abusivas
ni era variable su renta.
Pero nunca sospeché
qué en su amor no era sincera
y que sólo me quería
por los ceros de mi cuenta.
Acabé como Sabina:
al cristal tirando piedras,
con el corazón herido
cancelando mi libreta.
Rodrigodeacevedo
14-01-2018 15:16
Se agradece la deferencia, querido compañero. Siempre las primicias (como las albricias) parece que halagan nuestros egos. Por otra parte es un excelente catálogo de mobiliario urbano, quiero decir de aquellos elementos que en marcos adecuados, como los parques, nos permiten mostrarnos todo lo humanos que las situaciones requieran. No me imagino diciendo palabras de amor en una sucursal de Bankia, por poner otro ejemplo de banco, salvo que la cajera que me atienda sea mi novia.
Eratalia
14-01-2018 10:18
Impecable romance.
Con rimas y a lo loco
Oncina
13-01-2018 22:34
Tengo un romance inédito y os lo publico primero aquí como muestra de buena voluntad.
Tres Bancos.
Hay tres bancos en tres parques
que saben de los amores
que profeso a quién me dio
cariño sin condiciones,
son lugares con la magia
fraguada en potentes vórtices
que me anudan el estómago
con cada recuerdo inmóvil.
Hay uno desvencijado
imagen de los frescores
de una noche veraniega
con unas caricias torpes,
con tabardos en agosto,
sin problemas que trastornen
los quereres, los abrazos
y los besos de dos jóvenes.
De madera carcomida
por el paso de las noches
sin gozar de los abrigos
que nos dábamos entonces.
Otro de pulcra pintura,
moderno, madera noble,
más urbano y reluciente
con remates en los bordes
y toboganes al fondo
que deslizan emociones,
al final de primavera
germinaban con las flores
besos de amor para siempre,
la sangre que altera el polen
giró el mundo sin apoyo
y curó nuestras neurosis.
Otro en un parque tan viejo
que sólo faltan los fósiles
para acomodar historias
que sucedieron anoche
pero son del siglo veinte,
besos que fueron errores
que provienen del pasado
y no encuentran soluciones
pues ganan romanticismo
pero pierden con los óbices,
las circunstancias ajenas
al banco donde se esconden
sombras perdidas de un sauce,
descontrol de las pasiones,
calienta un invierno frío
el amor en bravas dosis.
Rodrigodeacevedo
13-01-2018 14:04
Oh, que terrible silencio.
Nace desde las hojas que ya cayeron.
Nace desde el mar que espera la tormenta.
Desde las piedras que, en silencio,
matan sus aristas primitivas
haciéndose inermes como flores.
Desde las cuencas vacías
de los ojos muertos.
Después del trueno
como un grito redondo y negro
de los cielos.
Qué terrible silencio nace de mi alma.
(Y, naturalmente, una muy triste canción de amor.)
Jose Jesus Morales
12-01-2018 18:28
El pensamiento se desvanece
antes de concluirlo.
¡Es imposible sostenerlo!
La dictadura
de innumerables carencias
obliga la dignidad del silencio.
Otra forma de Resistencia.
Jose Jesus Morales
11-01-2018 15:37
El hambre es perversa.
Es un arma perfecta:
Avasalla los ánimos,
consume el fuego de la voluntad
hasta la inútil ceniza.
Doblega a los más fuertes,
arrincona los bríos,
domestica los arrojos,
anula posibles arranques
y en la cola de la dádiva
la mirada en el vacío
obliga al pálido silencio.
¡El hambre!
silenciosa sombra
que nos domina
encubre la violencia toda.
Su cruel tiranía
pasa desapercibida
en la abundancia
de nuestros vecinos
y somos humo y olvido.
El hambre es perversa.
Jose Jesus Morales
10-01-2018 21:48
Me lastiman las ausencias.
Los adioses abren heridas
que el tiempo no cierra
y la distancia se convierte
en piedra de silencio.
El verbo torpe tropieza
con el abandono y cae:
En su salvaje huida
olvida dejar constancia
y la deserción es una amenaza,
una cruel interrogante.
Algo azul desaparece
sin un grito.
Una sombra me arropa.
Jose Jesus Morales
08-01-2018 14:29
En blanco y negro
la silueta del éxito
y su arbitrario capricho.
Ante el temor
de posibles triunfos,
de inmerecidas victorias,
de indebidos éxitos,
el retazo de un recuerdo
se soltó esta noche.
Sin matices, ni falsas apariencias
esa huella luminosa
permanece en la memoria
y me nombra.