Es ser sombras, Oncina, me ha ENCANTADO. Nuy bueno!
YO, al contrario que Rodrigo, disfruto hondamente del verso con métrica; claro está que si una persona que escribe se quiere "atar" a eso, inevitablemente, se sentirá "encosertado"; hace tiempo que no escribo poesía, (ando embarcada en otros "menesteres"); no obstante, me encanta la rima.
Hace tanto que los tengo abandonados que no logro recordar mi contraseña para entrar
Oncina
01-05-2018 14:24
Me pondré a ello, Miguel. No dejo caer en saco roto recomendaciones de lecturas.
Otro poema sin rimas, pero con métrica, si tengo que etiquetarlo diría que es un soneto modernista con un terceto de más.
El tema es ¿surrealista?. Va del sol enamorado de quién le mira al atardecer. Atardecer
Se mitiga la fuerza de la luz
al llegar el final, será principio
de otros brillos ajenos a tu mundo,
aquel en el que muero un día más.
Estrellas a distancias siderales
serán las reinas del después. Mas, cuando
el horizonte atrape tu mirada,
seré yo quien esconda tus secretos.
Fijarás en mi ocaso los sentires
de los adioses lánguidos que ocultan
la pasión imposible, nuestro amor.
Pero queda esperanza, en unas horas
amanece de nuevo y quizás pueda
la atracción del deseo retenerme,
y en contra de las leyes de la física,
con la termodinámica a tus pies,
asentaré mi vida junto a ti.
Rodrigodeacevedo
30-04-2018 21:05
Mi querido Oncina: En mi opinión nunca deberías abandonar el verso ajustado a métrica: eres un maestro en ese arte, y además no pierdes inspiración ni intensidad al ajustarte a las normas. Pero, claro, leyendo el poema que nos dejas... en el verso libre, libérrimo, te manejas como los grandes. ¿Has leído la poesía de José Lezama Lima? Tiene las dos facetas, verso según nomas y verso libre. Es una lectura difícil, llena de cultismos y figuras inextricables; pero es pura música. Puedes aproximarte a él en A media voz o Poesía del alma; después, si te gusta y crees que merece la pena puedes bajar su Poesía completa desde google, en PDF. Lo dicho, con o sin corsé tu poesía es magnífica, de la que yo quiero escribir cuando sea mayor.. Un abrazo.
Oncina
30-04-2018 20:39
Primera Comunión.
Me has traído muchos recuerdos, yo no tuve que vagar por las casas, fue un buen día, me regalaron una cámara de fotos y me dejaron gastar el carrete.
Del poema me quedo con la primera estrofa, divertida y veraz. De la métrica no digo nada porque me he pasado al otro bando xD.
Oncina
30-04-2018 20:35
Miguel, me llevas a tu terreno, adiós rimas, adiós métrica, o vuelve Eratalia o acabo desbocado en el salvaje oeste del verso libre
Lo he compartido en nuestros foros comunes, pero que menos que dejar constancia en Rayuela de mi pecado.
Almíbar.
Vagaba a través de la piel de un melocotón
y la aspereza no me dejaba sentir la dulzura
de su carne prieta,
que debajo suplicaba el mordisco del hambriento.
¡Y no era pan y vino!
ni el elixir mágico de la sabiduría;
era azúcar de los labios del pecado,
un dulce prohibido,
un veneno con el que levitar antes de la muerte,
olor de amapolas silvestres,
la densidad de un orgasmo duradero,
el abandono de la superficie en lo más profundo,
decir sí al no, vencer al peligro.
Caer,
precipitarse en lo imposible,
en el vacío existencial, existir sin ser,
albergar la nada y suplicar por menos.
Manchar de pulpa naranja
una boca devoradora de contenciones y derrotas.
En el final del camino: la muerte,
al inicio: un níspero áspero
y durante,
durante...
la pasión de la lengua que saborea su cuerpo,
el cenit, el estallido, el fuego, la vida,
mermelada auténtica, almíbar.
Rodrigodeacevedo
29-04-2018 21:39
Hace ya muchos años que tomé mi primera Comunión, muchos. Pero todavía no he olvidado el terrible cansancio y dolor de pies que me amargaron el "día más feliz de mi vida." Las costumbres provincianas imponían esas servidumbres. Y el pobre comulgando se tenía que recorrer todos los domicilios de familiares y amigos más próximos para hacer entrega del "recordatorio". Un recuerdo ironizante de aquella experiencia es el que os dejo a continuación.
PRIMERA COMUNIÓN EN ESPAÑA
Que por mayo ha de ser, por mayo
cuando apriete la calor
cuando los trigos encañen
y estén los campos en flor.
Cuando los padres cristianos
cumpliendo la tradición,
quieren que sus hijos hagan
la Primera Comunión.
Ellos de marineritos
ellas de tul ilusión
y bellas fotos de estudio.
Día de gran emoción.
A medíodía, banquete,
la familia y allegados
disfrutarán, según zonas,
de caldereta o paella,
ternasco asado o mariscos,
langostino de Vinaroz.
Y los sufridos comulgandos
el cuerpo cereal de Dios,
que en medievales clausuras,
monjitas de vocación,
han dado circular forma
en gran silencio y unción.
La Comunión en España,
que bonita tradición.
Rodrigodeacevedo
27-04-2018 20:30
Plas, plas, plas... (largos y prolongados aplausos) Muy bello poema y una lección para quien quiera (o pueda) aprenderla de que hay muchas formas de dar libertad a la fiera del verso, aunque dejándola domada. "Quiero callar lo visto y escribir
las mentiras que busco, pero sé
que tu verdad prefiero
y ya no es la razón mi eterna aliada
si me reta el deseo."
Versos cargados de emoción, de ese ·"tremor" que impregna al amante frente a la cosa amada en la que ve que junto al Eros está, irremediablemente, el Tánatos.
Gracias, querido amigo por estos hermosos versos.
Oncina
27-04-2018 10:57
La única cuestión por la que no me llegan los haiku es porque creo que la métrica y el idioma les restan. Son filosofías muy distintas a la hora de ver el mundo.
El último poema que he escrito cercano al verso libre,con esos heptasílabos asonantes.
Tan cerca y tan lejos.
Puedo permanecer durante horas
narrando los detalles de tu rostro
rebelde e imperfecto,
descubriendo en tus ojos cómo y dónde
ocultas los secretos.
Quiero callar lo visto y escribir
las mentiras que busco, pero sé
que tu verdad prefiero
y ya no es la razón mi eterna aliada
si me reta el deseo.
Mi mente en blanco rinde sus principios
al placer insufrible de la ausencia
de tu discernimiento.
Cuando giras el tronco asoman raudas
las lágrimas del miedo.
Tenerte cerca y lejos, no poder
acariciar tu piel a diez centímetros,
lloro cuando me encuentro
en tu profundidad, mas si me voy
lloro porque me pierdo.
Insondable el dolor de la atracción
que reprimen las cuerdas invisibles
de un “no se puede” gélido
como una negativa inverosímil
susurrada en silencio,
el sermón pecador de los devotos
renegando tu credo,
témpanos en las llamas
y en la distancia, el beso.
Rodrigodeacevedo
26-04-2018 14:15
A mi personalmente me encantan los haikus por su densidad, su brevedad y su capacidad expresiva. Pero siempre he reconocido que nosotros, los occidentales, en raras ocasiones sabremos componer un haiku. Y eso parece haberte dicho el maestro Ricardo Linares respecto al tercero de tus haikus. Qué se le va a hacer. Eso me ratifica en mi idea de que la poesía tiene que ser un pájaro libre; como la alondra, cuanto más elevado es su vuelo más claro y melodioso es su canto. Y que conste que me rindo ante tu capacidad de versar "comme il faut".
Por ejemplo el soneto que nos regalas. Puro sentimiento constreñido en los catorce versos endecasílabos, con acentuaciones y rimas depuradas; y llegas a la cima casi sin respirar. Bravo, Oncina.
Oncina
26-04-2018 11:42
Este lunes aprovechando el festivo fui a la montaña e intenté estimular la inspiración, de ello salieron varios haiku (de hace unos meses a hoy me he animado con ellos también) y una idea para un soneto, este no lo he publicado todavía en los foros habituales, lo tengo en conserva, pero os lo adelanto.
Haiku
Entre las piedras
el riachuelo discurre,
una garganta.
En las hojas caducas
perennes huellas,
un ocre manto.
Últimas nieves,
entre frondosas hayas
barbas de viejo.
En la ladera
un mamut encallado,
trampa de nieve.
Soneto
Alcanzar la cumbre
Nunca pensé querer subir al cielo
y entre nubes dejar de ser prudente,
igual que tras un paso va el siguiente
germina con quimeras el anhelo.
Hundí las uñas en el ocre suelo,
por mil veces alcé la vista al frente
suplicando el final de la vertiente,
exhausto sucumbí sobre el deshielo.
Es nimia lucha conquistar la cima
cuando en realidad lo que me apoca
es el miedo sereno de saber
que alcanzando la cumbre se aproxima
el terrible momento: el mar que evoca,
tan lejano, un amor al que volver.