Querido Oncina, compañero y maestro:
Tu poema, exquisito retrato del que como delicado aroma trasmina el profundo amor por tu tierra leonesa, refleja con fidelidad ese paisaje insólito, original, de Las Médulas leonesas, minas de las que a cambio de su cultura y otras gabelas, los antiguos romanos extrajeron oro con el que ofrendar a sus dioses y sus césares. Buen negocio.
Una sola objeción (por cierta afinidad mía paisajística): los toros de Guisando no son romanos; son vetones, anteriores en algunos siglos a la romanización de esas tierras. Impresionantes verracos que, sin duda, tuvieron alguna función como ídolos.
Tus aportes siguen vivificando Rayuela, pero Adolfo no se queja de que frecuentes su bar y sus licores.
Oncina
26-03-2018 12:32
Ruina Montium
Ruina montium, el agua que desploma
con fuerza las montañas, son los poros
de tierra removidos deterioros
de un paisaje que árido se asoma.
Nos legaron calzadas, el idioma,
arados, Asturica, Legio, toros,
se cobraron a cambio los tesoros,
camino de Las Médulas a Roma.
Tutatis, Dios romano, es el Talenu
y reina en su macizo cual Obina,
dos mil metros que escala cualquier nenu.
Su nieve es el embalse ilimitado
que irrigó los canales de la mina
y un rojizo paraje descarnado.
He usado toponimia local:
- Talenu es el Teleno, 2188 metros, el más alto de los picos del macizo galaico-leonés, de muy fácil acceso.
- Obina (o Ubina) Peña Ubiña, 2.417 metros, una de las montañas más altas de la provincia.
Otros datos:
- Legio: Nombre en latín para León.
- Asturica: Nombre de Astorga en latín, luego dio lugar a la denominación Asturias para nombrar lo que estaba al norte.
- Ruina Montium: Modo romano de explotación de las minas a través de canales de agua.
- nenu: neno, niño. Si se usa neno se rima con Teleno.
- Tutatis, Teutates, Talenu, Teleno, nombre del dios romano elegido para la montaña.
Rodrigodeacevedo
25-03-2018 21:26
Arriesgada simbiosis esta de las matemáticas y la poesía, aunque tal vez sea la única válida para descifrar las múltiples geometrías femeninas: las físicas y las espirituales. Desde la tópica equiparación del cuerpo de la mujer (sólo el cuerpo) con el volumen sonoro de la guitarra, este poema tuyo cuaja todo ese espacio infinito que la mujer, ese ente maravilloso, nos ofrece al canto, a la contemplación y al placer. Completísimo poema, Oncina.
Estela
23-03-2018 02:48
Hermosísimo Misterio de tus sonrisas, Oncina!
Esas "construcciones matemáticas... geométricas"...que ¿tienen aristas?
Tal vez las tengan para resolver un teorema; en tu escrito tienen preciosas curvaturas.
Hace tanto que los tengo abandonados que no logro recordar mi contraseña para entrar
Oncina
22-03-2018 10:25
Misterios de tu sonrisa
Hace muy poco tiempo
comprendí que
no abundan los misterios ajenos a tus labios
y todas las hipótesis se centran en la curva
que dibuja tu boca al sonreír.
Ya no quiero certezas
ni matemáticas
que no sepan medir el volumen exacto
en centímetros cúbicos del aire que se expira
con cada carcajada entre tus dientes.
Busco la cuadratura
del semicírculo
que se encoge y estira, descifrando los límites
de la profundidad que excavan los hoyuelos
cuando se tensa el arco en tus mejillas.
He parado las máquinas
de mis empresas
y los laboratorios que investigan remedios
contra mi malestar se dedican ahora
a la búsqueda eterna de tu risa
Oncina
22-03-2018 10:23
Ese poema Miguel merece especial atención a cada una de sus estrofas que podrían cumplir como poemas propios, me gusta especialmente la última.
Rodrigodeacevedo
18-03-2018 13:03
Amigo Oncina, ¿qué quieres que te diga de tu soneto? Me parece magistral, no sólo de construcción perfecta, sino que versa sobre un asunto que requiere la más alta poesía. Las requisitorias que se hacen a la Muerte para que nos deje compartir aquello que hemos querido y nunca dejaremos de amar. Felicidades, como siempre; es un enorme placer leer tu poesía.
Rodrigodeacevedo
18-03-2018 12:59
Uno de mis poetas predilectos es el cubano Lezama Lima, al que me aproximé desde su complejísimo "Paradiso". Desde allí descubrí su poesía, tan ardua, difícil y hermosa como el resto de su obra. Poesía que requiere un vasto soporte cultural que yo, desde luego, no poseo. Pero en cambio disfruto leyendo su poesía. Algunos de sus versos están construídos con metro y rima. Todos tienen una musicalidad exquisita. Con todo respeto y sin pretender ninguna emulación me he inspirado en los primeros, a ver qué sale. Os lo dedico con todo mi cariño.
POSTRIMERÍAS
Ah, cómo la sombra
va devorando caminos
anegando a las hormigas
en sus profundos sonidos.
Ah, cómo desde la cumbre hirsuta
se despliegan los terrores,
los lúgubres estertores
de las piedras impolulutas
Cómo el viento pertinaz,
ya sea agreste o sea suave,
portavoz del ángel infiel,
mata su rosa en agraz
y se entrega al martirio cruel,
se constriñe por las calles
entre nubes sin certeza,
impidiéndose ser un ave.
Postrimerías anunciadas
por derviches y hologramas
las auroras apagadas
por lava de los volcanes
caballos que piafan sueltos
en las praderas inanes
hombres y llamas revueltos
en mármoles inmortales.
Se extiende sobre la nieve
el fractal que anuncia el caos
bello como luz de pronaos
vientre que a soñar se atreve
caricioso como núbil carabao
que cruza la noche aleve,
paquidermos que hacen duelo
con casi humanos anhelos.
Ah, cómo ya la sombra anuncia
prestigios de dorados círculos
puras formas venerables.
Bizancio nunca renuncia
a extravagantes escrúpulos
cuando la Muerte pronuncia
sobre vanidad y cálculos
sentencias improrrogables.
Oncina
16-03-2018 11:49
Sí, Miguel, el poema de Darío me asombra por la aliteración de palabras y el perfecto ritmo 3-6-10-13 durante tantos alejandrinos seguidos. El contenido es algo cursi y además me recuerda a Cristiano Ronaldo.
Os dejo un soneto mas conservador, pero quizás con un contenido más trabajado.
Aceptar tu muerte
Anduve laberintos de cipreses
buscando las estatuas con tu sello,
el arte que en lo muerto clame: ¡Bello!
la sombra que te vele si murieses.
El lugar donde recen feligreses
al polvo de tu carne, a tu resuello
si levantas de nuevo el largo cuello,
a tu dulce sabor cuando me beses.
Visité cada tumba con espanto
escrutando en lo tétrico belleza
que estuviera a la altura de tu encanto.
Lo soporté sin derramar el llanto
y renuncié ocultando mi tristeza
a tu resurrección y mi quebranto.
Rodrigodeacevedo
15-03-2018 13:43
Pues, querido Oncina, no se Don Rubén que diría ante tus versos. Yo quedo admirado (casi siempre me admiráis los poetas que escribís según cánones con la misma soltura y enjundia que otros la prosa)Es cierto que el poema "La princesa está triste", al menos para mí, es un poema de los que se aprenden en primaria, un poco manido y tópico, aunque su autor, Rubén Darío, sea una de las grandes figura de la poética hispana y precursor de los movimientos literarios que luego inundaron nuestras letras. El tuyo, dicho sea con todo respeto para el original, me parece menos cursi,más de amante sentado ante su amada sin dejar de pensar en la hipoteca del piso. Pero son cosas mías. Bravo por tu versionado de ese académico poema.