Yo le sugeriría a Doña Era que se controle las décimas, que suelen ser indicios de alguna intoxicación menor o de enfermedades más serias. Precisamente, un pariente lejano mío, empezó a tener décimas y el médico no le daba importancia; total, que las décimas seguían y seguían...
Eratalia
25-08-2017 12:12
Si tú me dices ven, lo escribo todoooo.
JJ, es que estoy agostada, como se puede suponer, en agosto, pero si se trata de intentar sacarte sonrisas habrá que ir a por ello.
Con rimas y a lo loco
Jose Jesus Morales
25-08-2017 02:47
Espero nada más que la señora Era se ponga con las décimas, para ver si le sigo la corriente y asomamos una risotada, que aquí estamos para vivir intensamente.
juan fozara
24-08-2017 11:25
Desde luego, amigo J.J. tus poemas son bien tristes. Razón no les falta y son muy buenos. Te diría que levantes el ánimo, pero es muy fácil de decir.
" La madurez del hombre es haber vuelto a encontrar la seriedad con que jugaba cuando era niño ": Nietzsche.
Rodrigodeacevedo
24-08-2017 10:59
Realmente los poemas de J.J. son poemas nacidos de un alma dolorida, de un ser humano que sufre en sí, a modo de catalizador, los sufrimientos de tantos otros, de todo un país al que ama y quiere libre y sano. Desahógate, compañero. En Rayuela siempre se te escuchará con los oídos limpios y la mirada clara. Un abrazo.
Eratalia
24-08-2017 10:38
¡Qué tristeza más grande, JJ! Al leer tus poemas que emanan tragedia, se me encoge el corazón.
Con rimas y a lo loco
Jose Jesus Morales
23-08-2017 21:20
El filo de los cuchillos
El filo de los cuchillos
abre heridas a la distancia,
la punta de las agujas
sobre la esfera del tiempo
hace trizas los recuerdos
y el manto del pasado
es hilacha deforme.
Me asomo a imágenes rotas
a rostros difusos,
a calles sin esquinas, mutiladas.
Deshecha la trama de su encanto
el camino es un girón de olvido
regado de afectos perdidos,
permanezco en el borde
de mis propios precipicios
en esta momentánea bruma
convertida en desaliento.
Jose Jesus Morales
21-08-2017 16:48
Atravieso mi hora de destierro
Atravieso mi hora de destierro.
Cruzo la esquina del tiempo
marcado por significativas ausencias,
bajo el acento implacable de la lluvia.
Galopo sin aliento
sesenta desolados minutos.
Cargo con culpas propias
y también algunas ajenas
que me rozan y pesan
en los párpados.
Llego finalmente exhausto
al exacto y desventurado segundo,
al abismo
en donde enceguecido
pierdo el rumbo.
Gregorio Tienda Delgado
18-08-2017 12:38
Ciertamente, Rodrigo. Estos dramáticos acontecimientos, matan hasta las ganas de hacer poesía.
Un poema muy emotivo el tuyo, y muy bien creado. Yo ahora, no me siento con ánimos de escribir; como sabes, vivo en Barcelona, y lo ocurrido, a unos 5 kilómetros de donde vivo.
Saludos.
Me gusta soñar despierto... dormido tengo pesadillas.