| POEMAS |
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| Rodrigodeacevedo |
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Gracias, Oncina; ya ves, muchas veces nuestro menester es este, declarar que estamos vivos. Aunque unos versos, un relato, algo desde lo íntimo, nunca vienen mal. Querido J.J. Muchas gracias por tu información, siempre viene bien. Aunque, al menos en mi caso, quienes estamos interesados por el hecho poético, conocemos la página desde antiguo. Excelente antología de poetas y poemas, y excelente la labor de Graciela Henao, una valiosa mujer que ya no está entre nosotros. Un abrazote, compañero. |
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| Jose Jesus Morales |
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Aprovecho para recomendar una pagina, en donde ordenadamente por orden alfabético encontraran una cantidad importante de poetas y una recopilación de sus poemas, por si fuera poco podrán también oír sus poemas declamados por ellos mismos o por otros poetas. espero que lo disfruten. La recopilación la realizó una extraordinaria mujer colombiana. La página: A media Voz |
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| Jose Jesus Morales |
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En todos los poemas Oncina se siente la fuerza del ritmo, lo que le imprime un gran valor |
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| Oncina |
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Ni joven, ni viejo, ni todo lo contrario. Me gusta eso de contestar con el mismo estilo que el poema anterior. Cómo estamos entre amigos dejo uno de mis primerizos poemas que nunca he publicado en ningún foro. Cuando la métrica aun no me importaba tanto. Quizás sea un poema un poco adolescente, pero todos tenemos nuestros momentos. No hay paz si duele
mantener este silencio,
no hay descanso si permanece
en el aire y en el tiempo,
no hay olvido si recuerdo
la ilusión de tu camino,
no hay muerte si vivo,
aprendí en un resquicio,
no hay sauce si hay besos,
¿no son tus labios eternos? |
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| Rodrigodeacevedo |
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Preciosa canción de amor
de un joven ¿viejo? pirata
Joven de alma ha de ser,
pues su fuego lo delata
Y viejo por su maestría
en tañer versos de plata.
Y Rayuela tan contenta
celebrando, buena madre,
este renacer que asienta
su larga espera en la tarde. Con todo mi cariño, compañero Oncina. |
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| Oncina |
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Qué bien Estela, me encanta que te haya gustado, para correspodner te dejo otros versos escritos hace unos meses con el mismo estilo e inspirados en la Canción del Pirata de Espronceda. Libertad Fue su Dios la libertad
y libre observé su marcha,
desnudó su corazón
y vistió el adiós con lágrimas
amargas en la mejilla
mas en la lengua saladas,
se soltaron nuestros dedos
aquella triste mañana,
esos postreros instantes
se cosieron en mi alma
con los hermosos bordados
de sus sentidas palabras. Cuando se alejó despacio
mi vista clavé en su espalda
buscando desesperado
a fuego grabar su cara,
el sentir arrepentido
de unas últimas miradas,
el consuelo de unos ojos
que de pena me lloraran,
el eslabón de cadena
con la que a sus pies me ata,
el pañuelo que tiñó
con mi sangre derramada,
el filo de aquel cuchillo
que de mí no se desclava. Asumía que ser libres
no serviría de nada
ni ley, ni fuerza, ni viento
se los cambio por el mapa
que navega su cintura
las noches de marejada
en las rutas de sus piernas
donde olvidé mi templanza,
en el tacto de su piel
que como imán me reclama. Son las olas de su mar
las tablillas de su falda
que temblaron al marcharse
como cuerdas de guitarra,
como el ritmo de mi pulso
al sentirla tan lejana,
se evaporaba atajando
hacia sus cuentos de hadas. Cuando el rastro se borró
no dejó ni las pisadas
sobre el suelo de aquel parque
donde siempre me besaba,
donde nunca nos mentimos,
donde dejamos la marca
de pasiones colegiales
en la vida necesarias. Fue su barco mi tesoro
sus aguas mi única patria,
abracé la libertad
ya perdida la esperanza. |
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| Estela |
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Tres bancos de Oncina. Me encantó! Digno del siglo de Oro Español! Bellísimo! |
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| | Hace tanto que los tengo abandonados que no logro recordar mi contraseña para entrar |
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| Oncina |
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Saturé de metáforas mi vida,
de mi piel supuraban versos vanos,
al circo le crecían los enanos,
nunca cicatrizaba nuestra herida. Entré en un laberinto sin salida,
hüían los leones de cristianos,
rezaban con fervor los más paganos,
repartía ilusión el homicida. Los vasos medio llenos de vacío
derramaban el líquido elemento,
el agua resecó los humedales. Sin rejas era preso mi albedrío,
querían liberarlo los fiscales
perdonando mi falta de talento. |
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| Jose Jesus Morales |
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Derramadas todas las lágrimas
no hay llanto suficiente
que acompañe nuestros muertos,
secos los ojos
el dolor permanece intacto.
Vamos a cubrir las tumbas
con el más puro de los rencores,
con esta rabia sorda a razones,
y se nos conozca entonces
por nuestros excesos:
Borraremos los apellidos
de los opresores de hoy
para no repetir
el ciclo de la historia
y no quedará quien clame
justicia en su nombre. |
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| Jose Jesus Morales |
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Gracias compañeros por el espacio, por compartir, por leer y por intentar entender la infamia. |
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