A mí me gustó esa última palabra que murió entre los dientes con hambre. Alabo la originalidad e imaginación del poema.
Rodrigodeacevedo
16-01-2018 20:39
Los últimos poemas que nos deja el compañero J.J. son, aunque muy bellos, verdaderamente crípticos, poemas nacidos de una experiencia personal dolorosa, que el poeta apenas desvela, que evita pudorosamente compartirla, pero en su necesidad de expresión nos hace participes de ella a través de los versos. Sin ánimo de inútil pedantería ne atrevería a calificarla en la línea de Celan, aquel gran pesimista rumano-alemán-francés (fue un poeta alemán de origen judío rumano y habla alemana, considerado por la crítica internacional como el más grande lírico en alemán de la segunda posguerra.)de lectura hermosamente difícil. La cita es de wikipedia.
Pero J.J. sabe que aquí tiene un acogedor refugio donde puede poner los límites que él considere necesarios a su necesidad de compartir.
Jose Jesus Morales
16-01-2018 04:03
La humilde palabra
que ayer nos señaló,
desarmada
y ya sin argumentos
ha muerto finalmente
de hambre.
Rota entre los dientes
mucho antes de pronunciada
desaparece.
Eratalia
15-01-2018 21:05
Y hasta las prosas leprosas...
Con rimas y a lo loco
Eratalia
15-01-2018 21:05
Si tú me dices ven... te traigo los versos perversos al apartado del "Forever" ¿Será por traer?
Con rimas y a lo loco
Rodrigodeacevedo
15-01-2018 20:39
(A mí me gustaba más aquel apartado de "Versos perversos..." Predisponía a esa clase de lectura, nos recordaba a Despistes y, con rubor, era yo el que prácticamente lo acaparaba. Bien está.)
APROXIMACIÓN AL DOLOR
Encuentros en la noche bajo lunas de oro pálido
no el silencio
el corazón ha dejado de latir los melancólicos crujidos
que habitan ahora mis huesos
Vísceras anonadadas contemplan la madrugada
los campos inundados de centelleante escarcha
y algún árbol esperando a su suicida
ese es el panorama y yo lo canto
Caen los umbrosos cuchillos como lluvia arrepentida
cortando los inútiles cordones umbilicales de los ángeles
caen, caen, caen... los esquivo con mi desolación última
mientras la noche se hace hospital tañido por alaridos.
Desde las ciudades que no duermen siguen llegando
los nuevos dolores que me han sido asignados
clavos de fuego en mis rodillas (es la hora del láudano y del silencio)
y en mis costillas marcadas se abren portezuelas hacia el sur.
Recuerdo que había un río que jugaba entre los álamos
recuerdo las vetustas alcantarillas que traían sus inmundicias
y que la luna menguante se enredaba en los desechos
eran tiempos de abundancia, eran tiempo.
Desde el hospital doliente trato de ordenar cerebros
y quejidos lastimeros y los cadáveres ya hinchados de las calles
El dolor. Siempre el dolor acompañando cortejos
de viudas y huérfanos que destilan secretos como brasas.
En la penúltima torre entre los vencejos muertos
la codicia busca corazones limpios rojos restos del incendio
¿quien habitará entonces los lechos de las viudas?
¿quien cantará las nanas al huérfano recién llegado?
Es el dolor que acecha avisándome que llega
son las removidas espinas y mi cruz de hombre cansado
es la hora de llamar al pintor Matthias Grünewald
soy el último ardiente y estoy dispuesto.
Oncina
14-01-2018 19:49
Jajajaja, sería algo así:
Me enamoré de la dama
porque no daba hipotecas
con cláusulas abusivas
ni era variable su renta.
Pero nunca sospeché
qué en su amor no era sincera
y que sólo me quería
por los ceros de mi cuenta.
Acabé como Sabina:
al cristal tirando piedras,
con el corazón herido
cancelando mi libreta.
Rodrigodeacevedo
14-01-2018 15:16
Se agradece la deferencia, querido compañero. Siempre las primicias (como las albricias) parece que halagan nuestros egos. Por otra parte es un excelente catálogo de mobiliario urbano, quiero decir de aquellos elementos que en marcos adecuados, como los parques, nos permiten mostrarnos todo lo humanos que las situaciones requieran. No me imagino diciendo palabras de amor en una sucursal de Bankia, por poner otro ejemplo de banco, salvo que la cajera que me atienda sea mi novia.
Eratalia
14-01-2018 10:18
Impecable romance.
Con rimas y a lo loco
Oncina
13-01-2018 22:34
Tengo un romance inédito y os lo publico primero aquí como muestra de buena voluntad.
Tres Bancos.
Hay tres bancos en tres parques
que saben de los amores
que profeso a quién me dio
cariño sin condiciones,
son lugares con la magia
fraguada en potentes vórtices
que me anudan el estómago
con cada recuerdo inmóvil.
Hay uno desvencijado
imagen de los frescores
de una noche veraniega
con unas caricias torpes,
con tabardos en agosto,
sin problemas que trastornen
los quereres, los abrazos
y los besos de dos jóvenes.
De madera carcomida
por el paso de las noches
sin gozar de los abrigos
que nos dábamos entonces.
Otro de pulcra pintura,
moderno, madera noble,
más urbano y reluciente
con remates en los bordes
y toboganes al fondo
que deslizan emociones,
al final de primavera
germinaban con las flores
besos de amor para siempre,
la sangre que altera el polen
giró el mundo sin apoyo
y curó nuestras neurosis.
Otro en un parque tan viejo
que sólo faltan los fósiles
para acomodar historias
que sucedieron anoche
pero son del siglo veinte,
besos que fueron errores
que provienen del pasado
y no encuentran soluciones
pues ganan romanticismo
pero pierden con los óbices,
las circunstancias ajenas
al banco donde se esconden
sombras perdidas de un sauce,
descontrol de las pasiones,
calienta un invierno frío
el amor en bravas dosis.