Nimbada por azules leds
como venida del cielo
por Amazon enviada
me llegó la robotita Ikeo
Japonesita de marca
pero con trazas de sueca
rubia, maciza de carnes,
para faenas de clueca
Limpia, lava, plancha,
y en la cocina un primor
eso dicen sus papeles
... en japonés ¡que se yo...!
La verdad es que da gusto
verla faenar por la casa
me costó una buena pasta
pero tiene un buen busto...
Ahora está cocinando
después regará el jardín
¿me estaré enamorando
de este trasto bailarín?
Por la noche, sentadita
en el sofá junto a mí
me dan ganas de decirle
¿quieres tocar el violín?
Pero ¿y si viene programada
para decirme que sí
con pilas recién cargadas
qué haré yo, pobre de mí?
Me mira con ojos dulces
como quien no quiere la cosa
y es que la robota Ikeo
no es muñeca de Famosa.
Y ahora canta, y cómo canta... "Vamos a la cama que hay que descansar..."
la puñetera robota
se está quedando en pelotas...
Miraré a ver qué dice
el manual de instrucciones
Aquí, sí, que si el bicho se calienta
vayamos con precauciones.
Aaagggg,
cohoneh, que me achicharro
¿Cómo carajo se para
este maldito cacharro..?.
aaagggg, bluf, plof, shiiiifffff
Rodrigodeacevedo
04-09-2017 20:01
Preciosa evocación de paisajes de la infancia. Cómo han cambiado los pueblos, las ciudades, las gentes... Y cómo puede comprobarse con dolor que esos cambios han arrastrado las esencias más puras de lo humano.
juan fozara
04-09-2017 14:43
Qué poesía más clarita y nostálgicamente alegre. A mí es la poesía que me gusta. Muy sencillo y bonito.
" La madurez del hombre es haber vuelto a encontrar la seriedad con que jugaba cuando era niño ": Nietzsche.
Eratalia
04-09-2017 11:28
Preciosas esas remembranzas que nos dejas, Estela.
Con rimas y a lo loco
Estela
04-09-2017 06:15
EL BARRIO DE MI INFANCIA
Pasé por aquella esquina
y se me agolpó la infancia
el recuerdo de una calle
donde casi no había casas.
Cuando perdía la vista
en extensión de distancia
divisaba allá, a lo lejos
las casitas más cercanas.
Y las zanjas desbordadas
cuando la lluvia llegaba,
y cuando andaba el invierno
un manto blanco de escarcha.
El paso raudo del tren
por las vías muy cercanas,
serpenteando entre la hierba
como una cinta de plata.
Los huellones de los carros
el manso paso de vacas,
agitando campanillas,
muy temprano en la mañana.
Y en colorido vergel
en explosión de fragancias,
las plantas de blancas flores
el perfume de naranjas,
el huerto que hacía mi madre,
y su canto en las mañanas,
por las ventanas abiertas
se escapaban sus palabras.
Anoche cuando pasé
por la esquina de mi casa
se adueñó de mis sentidos
una profunda nostalgia,
se me arrasaron los ojos
con un torrente de lágrimas
y un recuerdo intenso y dulce
me habitó e inundó el alma.
Estela Passaglia
Hace tanto que los tengo abandonados que no logro recordar mi contraseña para entrar
Eratalia
03-09-2017 13:23
Pues no lo sientas, que a mí me encanta perderme en la inmensidad surrealista de tus versos. Es más, incluso he mirado dentro de una damajuana que tengo a ver si había alguna luna guardada, pero me he llevado un chasco.
Con rimas y a lo loco
Rodrigodeacevedo
01-09-2017 20:23
Lo siento. Lo siento muchísimo, pero me resulta inevitable. Cuando publico algunos versos en otro foro siento como una agria sensación de estar traicionando a mis verdaderos co-foreros, los de Rayuela. Y sin embargo, al mismo tiempo me parece estar haciendo pis fuera de la maceta de barro. Tremendo lío, o bochinche, - por homenajear las palabras que, no por inusuales, dejan de ser auténticas joyas-
Os dejo un nuevo insulto a la poesía. Este me gusta en especial, no por insulto en sí, sino porque contiene algunos versos, todos en realidad, de surrealismo autobiográfico. Espero que lo aceptéis con resignación.
(Donativos, donde Adolfo)
LUNA DE SEMENTERA
Nacidas de la piedra ardiente las frágiles espigadoras
ocultan bajo sus pardas franelas lagartijas pavorosas
mariposas disfrazadas de amapolas, latidos nocturnos
que vibraron en las toscas almohadas de sus lechos.
Es la tarde y su bochorno.
En la ladera abruptamente infantil rematada por buitreras
hay manos que buscan caricias antes que la luna crezca
y haga suya la sementera.
Las rocas cierran las hojas de sus libros seculares
donde duermen los secretos de sus actos y las risas de las rosas
la sangre de los misterios, las noches desmesuradas
en las que fui barro moldeado por tus besos.
Lunas guardadas en damajuanas brotaban
a tu llamada de estrella, oh virtuosa de cabello como espigas
bajo el que tranquilo duermo esperando ser besana primeriza
donde yazgan nuestro amor y las canciones del invierno.
Llegan de la ciudad tardía los gori-gori de entierros
y los chasquidos sincopados de los seis-dobles
golpeados contra el mármol de lápidas, trampas para pájaros en celo
así se teje el tiempo con los delicados algoritmos de sus hilos previsibles.
Es la tarde y su bochorno
es la luna agazapada tras los cerros donde los buitres anidan
es un niño que asomado a la ventana del futuro
riega la besana primeriza con lágrimas de fracaso, es hielo.
Las espadañas cautivas esperan sus viejos bronces
con corazón de viento viejo escapado de las arpas y los truenos
desde lo alto del cerro el niño mira y recuerda
aquel hombre que ahora es. El niño mira y recuerda...
Ilust.: Benjamín Palencia. “Paisaje”. 1932
Rodrigodeacevedo
28-08-2017 11:39
Las advertencias, querida magistra, como los decretos-leyes y los reglamentos de ferrocarriles, están para no hacerles caso. ¡Qué mayor e indescriptible liberación se le puede proporcionar al ser humano, neohumano o humanoide, que se pase esas míseras prisiones por lo que se llama vulgarmente la entrepierna o arco del triunfo...
Siga, siga usted incumpliendo tales imposiciones dictadas por poderes espurios, detentadores de poderes superiores, aquellos que son emanados desde el propio individuo, o sea.
Mientras no se le venga el mundo encima se lo va a pasar pipa, I promise...
(Del "Manual del perfecto libertario" de Don Miguelito Bakunin, edición no autorizada.)
Eratalia
28-08-2017 09:58
Si es que a veces, JJ, no hago caso de advertencias y me tiro de cabeza a la piscina, y así me va.