Es un viejo cuentito reciclado al que creo que le calzaron las palabras bastante bien. Con 37 grados de temperatura las historias se ponen rebeldes, pero la semana todavía no termina. Si el tiempo y la inspiración lo permiten, tal vez escriba otro.
GRIS
El viento había comenzado a soplar desde muy temprano y arrastraba vasitos vacíos y papeles de chocolate. La arena que volaba nos molestaba en los ojos, pero no nos decidíamos a irnos. Laura quería convencerme de volver al hotel pero yo no podía apartar los ojos de una mujer que caminaba mirando al horizonte como si el viento no le molestara. Había en su andar una actitud de desafío, o tal vez solo de angustia que necesita estrellarse contra las inclemencias del tiempo para encontrar un límite. Parecía a punto de tomar una decisión muy importante pero se demoraba esperando, tal vez, el momento oportuno, mientras el cielo se iba poniendo gris y la playa cada vez más desierta.
Los arbustos que crecían en los médanos se abarrancaban impidiendo el paso como figuras espectrales. A la luz del día, alguna vez me había entusiasmado la aventura de recorrerlos, admirando las flores silvestres y rodando a veces por las pendientes, pero ahora, a lo lejos, se perdían en una espesura que parecía no tener fin. Fantasmas sombríos que danzaban una ronda macabra que no dejaba de atraerme aunque de inmediato la rechazara. Elegíamos siempre esa playa porque todavía quedaban espacios naturales como ese, que reverdecían cada año, seminales y orgullosos, fieles a su condición agreste, a un paso del mundo más civilizado y a veces desopilante de los balnearios y confiterías decoradas para el turismo.
Mientras pensaba en todo eso, comenzó a caer una especie de lluvia helada que parecía suspendida en el aire y era imposible no respirarla. Laura consiguió arrancarme de la contemplación y en unos minutos dejamos atrás el mar y nos refugiamos en un barcito austero, casi obsoleto por su sencillez, al que solíamos ir de vez en cuando. El olor del café, los colores cálidos del lugar y la conversación de Laura consiguieron por fin borrar la imagen que traía atravesada en la memoria. No sé por qué no quise comentarle en aquel momento mi percepción, y me dejé llevar por la charla hacia otros rumbos por los que nos perdimos imaginando cosas y recordando otras. Afuera ya llovía copiosamente, y el tiempo fue pasando sin que lleváramos la cuenta de las horas.
Cuando estoy cerca del mar me encanta buscar caracoles y fósiles marinos enterrados en la arena, bajo un sol radiante, pero mirar la lluvia desde el confort de una ventana saboreando un delicioso café no era una mala opción, después de todo. Me relajé, y disfruté de ese momento. La vida no suele ser muy generosa en cuánto a paz se refiere, y durante todo ese tiempo sentía algo que se le parecía.
De pronto empezamos a ver movimiento afuera. Muchos de los que se habían retirado cuando empezó a llover abandonaban sus refugios y se acercaban de nuevo a la playa. Algunos apuraban el paso, otros, sin disimular su interés, demoraban deliberadamente el momento de acercarse.
Dejamos atrás la confitería, cruzamos la calle que nos separaba de la costa y nos acercamos a la gente que seguía juntándose en ese lugar. Ya no llovía ni había viento, pero la noche había caido, irreversible, sobre el paisaje. Un helicóptero que sobrevolaba la zona encendía el cielo por breves segundos y proyectaba su luz sobre las dunas; después continuaba la oscuridad. Me acerqué más al mar. El ruido de las olas al caer unas sobre otras parecía esconder un secreto. Supe, sin duda alguna, que en medio de ellas estaba la mujer que el helicóptero buscaba, y supe también que entre los médanos no la encontraría.
Rodrigodeacevedo
11-02-2013 19:01
Querida Ana:
Efectivamente la palabra de Gregorio es ABARRANCAR.
1. tr. Dicho de la erosión o de la acción de los elementos: Formar barrancos en un terreno.
2. tr. Meter en un barranco. U. t. c. prnl.
3. intr. varar (‖ encallar una embarcación). U. t. c. prnl.
4. prnl. Meterse en negocio o lance del que no se puede salir fácilmente.
Y no,no fue cuestión de tipeo. Puede que de tapeo.
Pido disculpas a todos, especialmente a Gregorio.
Ana Alonso
11-02-2013 18:50
La palabra que había propuesto Gregorio era ABARRANCAR. Por favor, Rodrigo ¿podrías aclarar si hubo un cambio, o es solo cuestión de tipeo? Creo de eso se trata, pero para más seguridad... Gracias
Rodrigodeacevedo
11-02-2013 14:52
Sí, Caizán. Esa es la solución. No tienes que editar tu texto en word, o en el sistema que tenga tu ordenador. Tienes que editarlo (dentro de los límites limitados a los que te limita el editor de esta página) una vez que lo tengas "colgado" en el cuadrito de "responder". Espero que funcione.
caizán
11-02-2013 14:20
Rodrigo: Creo que me expresé mal. Mi problema no es poner en mi texto las palabras en negrita. Cuando las paso a RAYUELA salen normales ¿por qué? no lo sé, por ello te pedí ayuda ¿cómo se hace? Habla ahora o calla para siempre jajaja. Aplicaré lo que me dices, veremos si es la solución que ignoraba. Gracias, un abrazo afectuoso.
Rodrigodeacevedo
11-02-2013 11:40
Caizán, compañero: la edición de palabras en negrita, al menos en mi ordenata, que ya es antigüillo y pelín obsoleto, se hace desde el mismo cuadro en el que insertas el realto; en la parte superior de susodicho rectangulito aparecen varios iconcitos (letras, imágenes y emoticones)eliges el de la letra más gorda y (salvo maleficios) resaltas en negrita las letras que previamente hayas seleccionado.
Te agradezco muchísimo tus recomendaciones antimaleficios. No creo que vaya a necesitarlas en lo sucesivo; sí me vendrían bien algunas lecciones para soltarme en el manejo del ordenador (Eratalia lo podrá confirmar.) Pero, vamos tirando...
Comento tu relato en el hilo correspondiente.
Rodrigodeacevedo
11-02-2013 11:35
Queridos amigos y/o compañeros (táchese lo que no proceda). Una vez solventado el incidente de la volatilidad del hilo procedo a publicar las palabras seminales para los relatos de esta semina. Os agradezco muy de corazón vuestra rápida respuesta para recomponer el palabrero, que queda fijado asín:
Hermosas y sugerentes palabras con las componer los más variados relatos. A por ellos, pues.
arturo
10-02-2013 17:48
Mi palabro es:
TONTODELCULO
Es una broma queridos y queridas artistas, sólo quisiera que supierais que lo de la desaparición de los hilos ha sido una metedura de pata. Yo solamente quería erradicar "mis" brillantes aportaciones" tan comprendidas y toleradas, a tan insigne página, pero resulta que sin darme cuenta (lo juro ante el demonio) he borrado todo.
Excuse moia, grandes escritores y señoras vates soneteras... no volverá a ocurrir
caizán
10-02-2013 17:36
Estimado Rodrigo. Parece que contigo a entrado algún maleficio ¿vendrà de algún gitano? jajaja. Bromas aparte ¿cómo pongo en negrita el texto? el foro no lo permite, no lo deja; yo los envío con las palabras marcadas, y naa.
¿Volverá: EDITAR? tengo algunas correcciones in pectoria.
En Galicia los conjuros se quitan con una queimada, por lo menos antes.Te deseo suerte.
Ana Alonso
10-02-2013 01:31
austero, -ra adj.
1 Que no tiene lujos ni adornos excesivos e innecesarios
2 Se aplica a la persona que es severa o estricta en el cumplimiento de las normas morales