Hola, entrañable Adolfo, qué es de tu vida?
Entre caja y caja me he sentado un rato a la barra para ponerte al día de mis vicisitudes.
Y es que me ha llegado una alerta al correo haciéndome recordar que Rayuela existe. RAYUELA FOREVER.
Sí, si fui yo misma la que le puso eses título y ahora parezco una desertora, diré en mi descargo que en ninguna otra plaza toreo.
Entre caja y caja, como os dije antes, me he tomado un respiro y he visto este monólogo que en su día sembró aquí mi estimadísimo Don Rodrigo (no el Díaz de Vivar, el otro) nuestro campeador particular, pues mira que no batalla y lucha y campea para seguir manteniendo vivo el pabulillo que le queda a Rayuela.
Es admirable e incombustible. Sin hacer de menos al resto, que también tienen lo suyo.
Y, aunque no lo haya explicado antes, las cajas a las que aludo están llenas de ropas, enseres, trocitos de mi vida convertidos en objetos y muchas otras cosas, demasiadas, inservibles, pero que me resisto a abandonar y cargo con ellas como un lastre, eludiendo el momentazo que hubiera sido para tirarlas todas a la basura.
Pero llevo dos mudanzas en tres años y es mucho lo que he ido suprimiendo, aunque sigo sin estar ligera de equipaje, me cuesta una barbaridad desprenderme de mis cosas.
Y después de este ratito intimista os dejo aquí mi cariño de siempre y una botella de Cardhu 12 años, para que os deis unos golpecitos a mi salud y a la de vuestras arterias.
Lo dicho Adolfillo, vengan esos brazos y hasta pronto.
Con rimas y a lo loco
Rodrigodeacevedo
10-10-2019 19:44
Hola, Adolfo: He entrado sin llamar, espero no haberte asustado. Parecías un poco adormilado. ¿Todo bien por aquí? Permíteme... voy a quitarte algunas telarañas que te cuelgan de la solapa del smoking... Así estás mejor.
Veo que no ha pasado nadie estos días desde la última visita de J.J. Pensemos que están disfrutando de estos primeros días del otoño, tan dulces y melancólicos como nuestra poética Rayuela. Yo, que a veces me asomo al mundo exterior en otros foros, compruebo que antiguos visitantes nuestros siguen activos y dejan sus creaciones casi a la interperie, fuera de este cenobio. Tal vez piensen que Rayuela no respira. Pero todavía algún hálito entibia el aire tras sus puertas.
He de reconocer que son tiempos de nostalgias, que el personal tiene otras ocupaciones que les dan mas eco a sus vidas, aunque una vida virtual, como las nuestras, amigo Adolfo, no suele tener mucho eco.
Si nuestros recintos estuviesen acondicionados en turbulentos desfiladeros, en los que el sonido resuena en múltiples y fragorosos fragmentos de las paredes de roca... Pero entonces no serían tan acogedores. Creo (aunque nunca he vivido esa experiencia) que la soledad más profunda se siente cuando buscas una respuesta y esa respuesta es sólo... tu eco. ¿Cómo percibiría Beethoven, desde su sordera, la grandiosidad de sus composiciones? ¿Como escucharán oídos sordos la magnificencia del último movimiento de la 9ª Sinfonía? Son preguntas que, a veces, uno se hace, sobre todo en situaciones de aislamiento, de necesidad de comunicación. No basta con hablar y tener alguien a tu lado si ese alguien no escucha, o no sintoniza con tus palabras.
Bueno, Adolfiyo, que te estoy aburriendo. O entristeciendo, que sería peor. Lo noto porque tu mirada, que nunca fue especialmente brillante, es ahora un pabilo mortecino que apenas puede sostener ya su llama.
Tómate un chupito de mi excelente orujo, si es que queda.
Por si viene alguien y quiere entretenerse dejo un poemilla, triste y azul como el gato de aquella vieja canción. Es tristona, pero no hay otra cosa...
LLUVIA SOBRE EL MAR
Has vuelto.
Has vuelto en forma de lluvia
como las lágrimas saladas
que apenas se secaron en mi rostro.
Me disuelvo en tu hermosura azul
y renazco en las nubes donde ahora habitas
Lloras, me lloras ausente y triste
como esta tarde de otoño.
Lloras, me lloras
como una luz tras la ventana
derramando sobre mí un lloroso atardecer
como recuerdo y espejo de nuestro último beso
La lluvia, el mar y tú
Mi cuerpo, mi sangre… y tú
siempre tú como la vida
como el mar del que naciste.
El paseo deshabitado
las olas que mansas mueren
todo es azul y triste
como yo, azul, triste y azul...
Rodrigodeacevedo
22-09-2019 14:09
¡Holaaa...! ¿Hay alguien por ahí? Ah, hola Adolfo, no te había visto detrás de tu ocioso mostrador.
Pues nada, a dar una vueltecita a ver cómo van las cosas. Mucha... demasiada tranquilidad en este calmo refugio. Bueno, nunca hubo demasiada actividad, suele ser una característica de este tipo de foros, sobre todo en los pequeños como el nuestro.
Uno viene y siempre espera el milagro: un poema de Oncina, una jovialidad de Gregorio, noticias allende los mares con la estela de Estela... ningún imposible, ya ves. Aunque siguen los bellos poemas y relatos de J.J., el (pen)último bastión que le queda a las letras rayueleras...
Bueno, y yo, un tal Rodrigo, que busco en la paz de estos penumbrosos rincones dejar volar la imaginación y revivir otros tiempos, en los que revoloteaba por aquí Eratalia, los imprevistos flashes de la pelirroja Despistes; en fin, fotos de álbum.
Qué hermoso es dejar libre a la imaginación para que construya decorados, personajes, situaciones que en su virtualidad perfeccionen a aquellos reales que no conocemos. Por ejemplo: ¿sabes cómo me imagino yo este local, su entorno, su fachada, su ambiente? Hay un libro muy famoso, algún día te lo traeré para que lo leas: El lobo estepario, de Hermann Hesse, en el que en un pasaje, el protagonista, H.H., callejea por la parte vieja de una vieja ciudad centroeuropea. A través calles silenciosas, húmedas, tenebrosas, llega a un local en el que se anuncia:
Teatro mágico
Entrada no para cualquiera
No para cualquiera
¡Sólo para locos!
Pues ese sería parea mí el emplazamiento del Rayuela's Bar. Paz exterior, paz interior y misterio... el misterio de la locura pacífica que te lleva a esos mundos extraordinarios que vivió aquel viejo lobo estepario.
En fin, Adolfo. Te voy a dejar no sea que acabes tarumba con mi charreta. Saluda a los compis que puedan aparecer y los invitas a lo que quieran y tengas... Te dejo una canción alusiva a nuestro idilio en la metáfora de una canción francesa de amor.
Rodrigodeacevedo
09-08-2019 11:15
Hola, Estela, queridísima amiga: muchas gracias por este cariñoso recordatorio, por el que nos comunicas tu "efervescencia creativa" de la que -creo hablar por boca de todo el grupo- nos sentimos partícipes y entusiastas animadores. No te preocupes por tu falta de participación; esto viene siendo como cuando uno hace un largo viaje y, de vez en cuando, envía a sus seres queridos una postal dando cuenta de lo bien que se lo está pasando. Los demás tampoco derrochamos entusiasmo participativo. Pero aquí seguimos, en este pequeño, íntimo, rincón que sigue aportandonos ese calorcito de hogar que tanto entibia los espíritus.
Leía estos días unos versos de un poeta mejicano- surrealista, claro- Gilberto Owen: "La soledad penetra por los espejos vacíos." Afortunadamente en Rayuela no tenemos espejos, tan sólo alguna fotografía color sepia. Así que, querida amiga, adelante con tu proyecto de novela de la que nos darás noticias en su momento.
Un fuerte abrazo y feliz otoño austral.
Estela
09-08-2019 04:01
Hola, amigos queridísimos! Desde el otro lado del "charco" del Océano, les mando un abrazo enorme a todos.
Como siempre "embarcada" en diversas actividades que me impiden participar más activamente. Ese es el "problema" de las personas(que como a mí) nos gusta todo... jaja!
El tema de la novela que estamos escribiendo con Ramón me consume muchísimo tiempo, porque es una producción que requiere bases de investigación firmes.
Tenemos cada "idea" ...jaja! empezamos la novela en el siglo XI y vamos a llegar a la actualidad.
Estamos recién por entrar al siglo XX (a Dios gracias)
porque pensamos que nos iba a insumir 3 años y llevamos 5; creemos que la vamos a terminar sobre fin de año.
Después requerirá la revisión y etc,etc,etc.
Un abrazo grande a todos
Y ESTOY, aunque no entre con frecuencia, se los aseguro.
Hace tanto que los tengo abandonados que no logro recordar mi contraseña para entrar
Rodrigodeacevedo
08-07-2019 21:38
¡Qué barbaridad, cómo pasa el tiempo! Apenas un mes en el que he tenido y querido dedicar mis holganzas a la familia territorialmente lejana, allá por la Extremadura del otro lado del mapa, y cuando regreso me encuentro con un aluvión de intervenciones de J.J., a cual más conmovedora y mejor escrita; con una prédica de nuestro Gregorio Magno, aunque se apellide Tienda, pagandose rondas y animando a la reactivación, tan esperada, de este foro "reducto inexpugnable", definición que tanto gusta a nuestra Estela de Outremar. Pues aquí hemos vuelto, restañadas las nostalgias del terruño, rejuvenecido con el afecto de sobrinos y hermanos más jóvenes, revivido en los esplendores casi apagados, ahora ya remozados, del tiempo en el que viví familia y juventud. Ahora, poco a poco, tendré que digerir tanta y tan excelsa participación no leída y responder como merece.
Aquella antigua Extremadura de mi niñez, con sus campos inacabables de cereales granados, aquellas amarillas extensiones en las que, a modo de gotas de sangre irredenta, de la que tan fértil es nuestra España, las amapolas puntuaban con su risa callada. Aquella vieja pequeña patria mía, hoy universal, que me ha dado la visión renovada de la universalidad de la patria, de la abolición de las fronteras, del verdadero significado de la fraternidad y del amor entre TODOS los humanos. Aquellas tierras en las que se hermanan encinas y serranías de vértices desgastados por los vientos. La tierra en la que nací y desde la que se expandió mi sentimiento de ciudadano universal.
Si Gregorio me lo permite participaré en el "escote" de las consumiciones que hagan los esperados visitantes; un remanso de paz y de sosiego entre tantos y tan abruptos paisajes del verano no le vendrá mal a nadie. Y eso hay que compensarlo. Adolfo, al quite: tus mejores alcoholes, los más añejos, los más aromáticos, los que producen los mejores sueños... Para todo el que lo pida.
Jose Jesus Morales
06-07-2019 17:09
A nosotros quizás ns cueste un poco, pero le hacemos la lucha. La edad no nos detiene, tenemos mucho que decir y mucho también por aprender y seguimos en ruta.
Gregorio Tienda Delgado
05-07-2019 14:23
Gracias, José. Ahora más que nunca, el mundo es de los jóvenes, que dominan las nuevas tecnologías con facilidad. Un abrazo.
Jose Jesus Morales
05-07-2019 14:14
Gracias Gregorio. Me tomo un ron puro para pasar el mal rato tuyo y te entiendo perfectamente, a mí me aterra cuando de improviso la pantalla me advierte que estoy desconectado de Rayuela. entro en estado de alerta y ya no piso las teclas con la misma intensidad y rapidez, si te soy franco, las acaricio en un intento de que subyugadas por el afecto cumplan más allá de su función mecánica y me permitan volver a conectarme.
Un abrazo.
Gregorio Tienda Delgado
30-06-2019 12:20
Hola, Adolfo. No sabes cuanto me ha costado, entrar a Rayuela, después de un apagón en mi ordenador. No me extraña que cada día nos cueste más participara en páginas literarias, ya que los que lo hacemos, somos gente ------, mayor si lo prefieres, porque los jóvenes se dedican a las redes de araña que los mantienen atrapados. A mi humilde entender, cada vez es más difícil registrarse, y más aún, acceder después de perder el contacto por el mero hecho de una avería en nuestro PC. Tanto es así, que después de muchos intentos sin conseguirlo con los datos que tenía, no he tenido otra opción, que volverme a registrar.
Dicho lo anterior, para que quede constancia de cara a los que mandan en Rayuela, te pido que invites a todos y todas, (tú incluido) que pasen por este lugar tan acogedor, a lo que quieran tomar, (pronto empezaran a volver los que se fueron de vacaciones en el primer turno) y lo apuntas en mi cuenta; no sé si seguirá activa después de los acontecimientos comentados.
Saludos para todos y todas, de mi parte. Y para ti... también. Volveré, si no se me corta la comunicación, por razones ajenas a mi voluntad.