-6-
El agobio de la rutina
lleva directo a un descuido.
El acto es casi inadvertido,
el movimiento es inocente
y abrimos la puerta al olvido.
El tiempo desaparece,
se ignoran los peligros
y se avanza al vacío.
Crecen sombras
en la incertidumbre
y todo lo aprendido
se desvanece.
jota jota
16-11-2025 18:40
Me encanta esa imagen: el museo de antiguas zozobras,yo agregaría y nuevos naufragios. y viendo escrita esas líneas pueden dar pie a un texto mínimo, puedes probar,yo lo voy a intentar.
jota jota
16-11-2025 18:35
Serie particular CC
-5-
El mezquino olvido
y su labor devastadora
convierten en polvo el pasado,
borran el tiempo
y su secuencia,
arrasan huellas,
desaparecen rastros, rostros.
Finalmente nos aislan
y destruyen la resistencia.
Rodrigodeacevedo
16-11-2025 12:55
Exhumado de archivos remotos este poema, ya olvidado, adquiere otro lustre y nueva vida. RAYUELA, o el museo de antiguas zozobras. Ahora , en estos tiempos convulsos, estas viejas palabras se transforman en certezas.
POEMA TRISTE, VASO VACÍO
Como el vivir de una herida
como el morir del aire traspasado por un ave
como la nube enflaquecida, árida madre,
así son mis huellas sobre la piedra.
Cosido a parches de humo
entrelazado a los surcos donde alguien me sembró
allí, en la lejanía que imagino
tras un horizonte cárdeno.
A veces una voz me llama
para que vuelva a la vida, pobre Lázaro insepulto
y yo me aferro a las raíces de mis dedos
que perforan mi roca madre.
Viví sin vivir en ella
y yo vivo en esa muerte callada que es la tristeza
sin sombra de árbol ni pedestal de granito
como el trozo de barro que soy
Los últimos destellos del sol agonizante
me traen mi alimento de luz,
al borde ya de la noche entré en sus ojos
nubes eran de ónice azul
prisión se hicieron para mí tras sus párpados de acero
Llueven cánticos de ángeles
desde las nubes blandas y oscuras.
Alimento mi soberbia
y creo que sólo yo los escucho
-Oh, el “Magníficat”-
a través de las paredes permeables de mi alma.
Pero yo sólo puedo escuchar los sollozos
de las piedras que ruedan sobre la playa vacía
El mar, alma mater, las acuna para pulir sus aristas
como muñecos para las aves de paso
Mar, amor, esperanza de mis noches
la canción quebrada desde el arpa de los pinos
llega hasta mí con su horario confundido
yo espero la madrugada para ser manumitido.
Vuelvo la página en blanco
del libro gris de mi vida. Duermo de nuevo
esperando otro sueño atroz
el sueño de mi irreparable silencio.
jota jota
15-11-2025 18:24
Serie particular CC
-4-
Con voracidad desmedida
la crueldad del olvido
mastica, traga y devora
las líneas que dibujan
nuestra historia.
Una sombra espesa
cubre de confusión
la impresión del gesto,
abre grietas enormes,
y convierte nombres
y rostros cercanos
en incógnitas,
en imágenes alucinadas
arrastradas por la vaguada.
jota jota
14-11-2025 17:18
Serie particular CC
-3-
La memoria es selectiva:
la compleja red
de sus circuitos,
-sus códigos precisos-
graban nuestra huella.
Al lado de ese rastro,
de voces, de gestos,
se abren pozos azules.
Azul intenso, cobalto, quizás.
Pozos ansiosos,
se alimentan de lo ocioso:
Imágenes sin peso,
vagas emociones.
En esos pozos sin fondo
crecen a los lados,
lagos apacibles
-como hermanos-.
jota jota
14-11-2025 17:16
Al igual que tú, la demencia no me preocupa, esa claridad, esa luz, quizás es lo que busco, lo que me preocupa es perder el hilo.
Mi hermana comentó al leer los textos: —Yo creo, o quiero creer, que quienes entran en el laberinto tienen menos preocupaciones y se ha disipado la angustia.
Rodrigodeacevedo
13-11-2025 20:32
Gracias por tus ánimos, jota. Desde que días atrás empecé a recibir tus estimulanes palabras y a leer estos versos que abren perspectivas al infinito, apenas he podido escribie cinco o seis versos. Algo es algo. Ahora abres el melón del olvido, demencia senil, alzheimer o como quiera llamarsele. El inicio a la eterna oscuridad: o, pudiera ser, a la eterna claridad. Un tema apasionante y aterrador al mismo tiempo. ¿En quien o en que se transmuta ese ser que antes era y ahora ya no es? Puede que en tus inteligentes líneas encuentre alguna luz. Aunque a mí, en especial, no es tema que me quite el sueño. Tal vez porque ya vivo en mi particular demencia.
Rodrigodeacevedo
13-11-2025 20:16
Se dice que la vejez es la segunda infancia. Servidor, que empieza a ser y sentirse viejo, ya comienza a percibir esos síntomas de regresión a aquellos primeros tiempos, tan felices, que se ha dado en llamar infancia. Aunque el título del poema se refiera a la infancia triste y sus versos puedan trasudar tristeza, no es tal; como mucho simple melancolía de una tarde proclive al abrrimiento, al "spleen", que diría mi admirado Baudelaire. Y como dos toreros de raza y vocación, junto al inagotable jota, tomamos el capote de las tardes de gloria, aunque por mi lado no sean tal, y me dispongo a torear con él a este morlaco mítico que es Rayuela. Va por ustedes...
LLANTO DESDE LA INFANCIA TRISTE
En aquel tiempo no había neveras
y las gavillas de trigo se refrescaban
con el sudor de los lagartos.
En aquel tiempo los cerros rocosos eran mi habitat
los paseos en asno el premio a mi buen comportamiento
Y las lágrimas no eran todavía amargas.
El sol, apisonadora dorada, aquietaba el piar de los vencejos
El sol acariciaba las piedras milenarias
que se estremecían de placer.
En aquel tiempo el sol era un dulce regalo para mis zapatos rotos
y mis rodillas sangraban como las de un potencial nazareno
Tiempos de llanto y caricias
de trigales que rezumaban pasión y acunaban saltamontes
Irisaciones acuosas esmaltaban las tardes apócrifas
y las torres de las vetustas murallas
escarbaban las nubes donde se ocultaban
los prodigios celestiales.
Éramos niños perdidos acosados por las pasiones en ciernes
Niños avergonzados de serlo sin tener plena conciencia
de que lo éramos.
No sabíamos todavía que la vida era una trágica comedia
aunque para algunos iba a ser una oficina confortable
y un automóvil precario donde fornicar tras de la iglesia.
¿Fueron aquellas horas de la misma sustancia que las de hoy?
¿O fueron blandas nubes donde anidaban los sueños de los poetas?
La lluvia de aquellas nubes eran las lágrimas de mis llantos
Y regaban barbechos en la pertinaz dehesa
Regaban las rocas donde crecía el musgo
Regaban mundos fetales y los triduos a los santos.
Años que hicieron patria
gaveteros que archivaron recuerdos y sueños
que ahora renacen.
Ahora que el Padre Cronos ha devorado
aquel niño
aquel paisaje
aquellos saltamontes “toreros” (1)
Pero queda el llanto
un llanto circular y pertinaz
que reverdece en eternas primaveras.
jota jota
13-11-2025 19:16
Serie particular CC
-2-
En el misterio de la memoria
nos espera el secreto
de una esquina inadvertida
en donde acecha el peligro,
la amenaza es múltiple
y el riesgo es enorme
al cruzarla con prisa.
Adelante de esa esquina,
de esa falsa encrucijada,
un pasaje sereno
aguarda en silencio
y si, en un descuido,
por un error de cálculo,
tomamos ese atajo,
nos habremos perdido
sin remedio.