Juasssssssssssss...forza,forza
Yo reconozco que tampoco he leido a Don Mario; cuando alguien es tan premiado decae mi interes por él
pero algún autor habra que conozcamos todos,no?
Rodrigodeacevedo
21-01-2013 21:49
Mi intención fue la de formular una simple propuesta a la consideración de los compañeros. Tal vez fue erróneo citar títulos y nombres. En todo caso, para que La Tertulia no decaiga, como desgraciadamente está sucediendo con tantos otros hilos, es imprescindible aportar sugerencias. Eso, y una mejor y mayor disposición a la participación por nuestra parte. "Forza, Rayuela".
Gregorio Tienda Delgado
21-01-2013 20:06
Creo que es interesante que surjan propuestas, y que vayan quedando ahí para futuras etapas. Con respecto a la tuya, Rodrigo, he de decir con toda sinceridad, que, de Vargas Llosa, solo he leído hasta la mitad de "La ciudad de los perros". Lo dejé a la mitad por mi incapacidad para entender el vocabulario que emplea, propio de esa tierra, lo que me llevaba tanto tiempo tirando de diccionario y de Wiki, como leyendo. De todas maneras, sería bueno que quienes lo hayan leído y deseen participar lo hagan.
Dicho lo anterior, mi propuesta para cuando toque, es la siguiente: tertuliar sobre los mejores escritores españoles actuales.
Qué pensamos de ellos, qué hemos leído de todos, o de algunos, cuales son nuestros favoritos y porqué. Todo aquello que se nos ocurra sobre el tema.
Saludos.
Me gusta soñar despierto... dormido tengo pesadillas.
Eratalia
21-01-2013 00:35
Por fin, y después de arduas negociaciones con los hados que rigen el mundo cibernético, he logrado atravesar la barrera virtual que se obstinaban en ponerme y heme aquí, dispuesta a aprender, más que a otra cosa, pues no sé si llegaré a tener mediana altura entre vosotros o no pasaré de ser el patito feo.
Entro por aquí porque no sé por donde mejor podría haber entrado y me apresto a dejar mi comentario sobre este subforo.
La idea del señor Rodrigo me parece genial, el único "pero" es que si desconocemos el libro que se propone a comentario y antes del siguiente viernes se cambia de tema, contando que ya es casi lunes, la cosa va a ir apretadilla.
De las tres propuestas, yo leí La ciudad y los perros allá por los años del cuplé (es un decir), con lo cual poco puedo aportar porque no me acuerdo absolutamente de nada. Y los otros no los he leído, así que con el pie izquierdo voy entrando.
Si el señor Rodrigo no se lo toma a mal, y el resto de la concurrencia tampoco, propongo (acabo de irrumpir y ya me tomo la libertad, que no el libertinaje, de proponer) que los temas a tratar sean de los que no rquieren preparación y estudios previos, o si no, la cosa se pone un poquitín achuchada para una servidora.
Espero poder hacer mejor papel en otros subforos, porque creo que en este acabo de quedar algo deslucida.
Mi cordial saludo para todos los componenetes del foro.
Era.
Con rimas y a lo loco
Rodrigodeacevedo
20-01-2013 23:32
Hola a todos. Creo que superada con cierto éxito la iniciación de este subforo, en mi opinión más que tomar el relevo que propone Observador, debiéramos hacer propuestas para elegir el próximo tema, propuestas que podrían pasar a constituir una especie de catálogo para sucesivas ediciones. Si es de vuestro agrado empiezo con un tema muy tópico: comentar la lectura de un libro. Como tener que leer el tal libro sería retrasar demasiado el ritmo de la tertulia, podríamos a su vez hacer una propuesta de los libros que hayamos leído recientemente y elegir uno en el que podamos coincidir todos. Complicadillo ¿eh? Yo he leído este verano a Vargas Llosa, por aquello del Nóbel. Propondría "Los Jefes" y "La ciudad y los perros". Si os va ( a mí sí) la cosa poética propondría la lectura de alguna antología de José Hierro, un poeta para mí sumamente interesante. Yo he leído la de Visor.
Pues aquí dejo mi opinión.
sergeivanovich
17-01-2013 18:17
Coincido bastante con Gregorio y Castelo en el modo de escribir, partiendo de una idea original a la que suceden una tormenta de ideas. Después las vas engarzando en el desarrollo de la historia, deshechando alguna e incluso a veces cambiando en gran medida el planteamiento original. Si finalmente no consigo una historia que fluya en donde todo va encajando, se guardan las ideas en un fichero y quizás sean de utilidad para otro dia, momento o historia. Como en cocina, se procura no desperdiciar nada, mas aún para aquellos que como yo no van sobrados de tiempo y que a veces (como en estos momentos) deben extraerlo de lapsos laborales.
Uno de los aspectos que recomiendo y considero importantes es la investigación previa del entorno cuando se va a tratar un tema determinado. Antíguamente ésta era una labor de inmenso sacrificio para un escritor cuando pretendía profundizar sobre el fondo de cualquier asunto. Afortunadamente hoy tenemos a San Google que incluso nos permite vislumbrar el lugar en donde concurre nuestro relato sin haber estado allí nunca. Es mucho mas facil abstraerse en las descripciones de los escenarios o personajes con una foto delante, o conociendo las historias del lugar. Ademas resulta culturalmente enriquecedor.
Como es lógico, mención especial merece el trabajo (99% de transpiración y 1% de inspiración, según mencionan Estela y Rodrigo), pero ¿Cuál es nuestra recompensa?. Puede que contar con lectores a los que agradar y entretener, aunque hasta que un día accedí a una página con compañeros que compartían mis aficiones escribía símplemente por una necesidad de expresarme y de hacer algo que me gusta.
Aunque tarde, aprovecho la ocasión para felicitarte por tu cumpleaños, Javier. Creo que el tema de la tertulia que has propuesto alcanza para seguir hablando y yo continuaría con el tema, aunque para dar un enfoque algo diferente preguntaría por las vias de inspiración que usamos al escribir.
Observador
17-01-2013 16:59
Muchas gracias por responder al tema que he propuesto, compañeros. Vuestras reflexiones son muy interesantes y tienen mucha utilidad para mí.
Ahora que veo que nuestra tertulia tiene bastante aceptación y los pocos que entramos en la página nos hemos animado a participar, un día antes de que se produzca el cambio de tema, cedo el testigo como coordinador de la propuesta a otra persona que se quiera encargar de esta actividad.
¿HAY ALGUIEN QUE LE APETEZCA TOMAR EL RELEVO?
Castelo
16-01-2013 22:23
Muy interesantes todas las opiniones que habéis expuesto hasta ahora.amigos, como muy interesante es el tema en si. Difícil, al menos para mí, dar una respuesta digamos “cerrada” a un tema tan relativo.
La inspiración, las musas; la idea del texto. Muchas veces, al menos eso he ido comprobando con el tiempo, nos obsesionamos con ello, llegando a dar tantas vueltas a la supuesta idea que esta, de existir, termina por desaparecer, o, en nuestra obsesión por la originalidad, lleguemos a convertirla en un autentico absurdo.
Siendo importante, creo que no es fundamental. He leído textos, relatos excelentes cuya idea central es más bien simple; cualquier escena cotidiana vale, siempre que tengamos la capacidad de reflexión o narración necesarias como para convertirlo en buena escritura. No es imprescindible ser genial para escribir; ni ser siempre original. Además, en nuestro caso, que no dependemos de ello para comer, partimos con la ventaja de la no obligatoriedad.
Yo, por norma general escribo en función de temas; es decir, “quiero escribir un relato sobre esto o lo otro”, y en consecuencia adorno con relato una pregunta, opinión o hecho.
A veces, no siempre, surge, sin pedirla, una idea buena. Entonces la apunto y queda en espera, para cuando me veo en disposición de darle forma.
Otras, más antes que ahora, achacaba a la falta de inspiración lo que era simple pereza, o las pocas ganas de escribir que a veces tenemos.
En fin, a grandes rasgos esto es lo que pienso actualmente, aunque como en todo, cambiaré de opinión más de una vez, seguro
caizán
16-01-2013 03:27
Muchas veces me he preguntado:¿por qué escribo? Nunca lo supe, ni ahora. Estoy escribiendo esto, directamente, no quiero "elaborar" una idea, la quiero trasmitir de primera mano.
Empecé a hacerlo, con mayor asiduidad, a fines de siglo pasado; antes era algo esporádico que coincidía con mi mes de vacaciones, cuando todos mis días fueron vacacionales escribí más seguido.
No tengo formación técnica de ningún tipo, como dicen en el mundo taurino:"soy un espontaneo"; trato de ser conciso,escueto; pero desconozco el valor de las palabras, de la sintaxis. Mi posibilidad de corregir es muy limitada. Lo sé, lo acepto y lo confieso cada vez que alguien, con su mejor voluntad, me sugiere correcciones.
¿Por dónde arranco? Algo que leí, vi o escuché, puede ser el disparador. Me siento y escribo, cuando tengo el tema, las palabras fluyen. Hecho el "monstruo", hago las correcciones que soy capaz de hacer...y a correr.
Ya lo dije muchas veces y lo repito, escribo como T.O.
y porque me satisface, si el tema no me gusta, no escribo nada. Soy consciente de mi incapacidad literaria y mi despreocupación en mejorarla. No lo hice de joven - no explicaré aquí por qué -No lo haré ahora.
Creo ser un mal ejemplo para ustedes, o quizás no; soy un buen ejemplo de LO QUE NO SE DEBE HACER. Mi padre decía que no hay libros malos, todos te enseñan algo.
El otro día leía un comentario de Sir Olivier;alguién le dijo lo natural de su actuación y él respondió: ES CIERTO, ENSAYE 6 MESES PARA LOGRARLO. Con la escritura pasa lo mismo, la corrección decanta y mejora el texto, solo requiere una cosa:SABER CORREGIR.
Les daré una sugerencia de un mal alumno: NO SE, ENAMOREN DE SUS TEXTOS, SEAN IMPIADOSOS, LEAN EN VOZ ALTA Y SE DARÁN CUENTA QUÉ ESTA MAL, y si se pueden grabar mientras leen, mejor; cuando se escuchen detectarán los errores. ¿Por qué no lo hago? Ya lo dije, soy mal alumno.
No sé si es importante lo que escribí. Es sincero. Es el único valor que tiene.
Por eso lo escribo.
Rodrigodeacevedo
15-01-2013 21:03
Como el movimiento se demuestra andando, pues voy a tratar de seguir también este hilo, cuyo asunto me parece sumamente interesante. Ateniéndome a la literalidad del tema que nos propone Observador: “el germen que da origen a nuestros textos: las ideas para escribir.” me parece que la respuesta es clara: naturalmente el germen de todas las ideas está en el cerebro. Ahora bien, habría que matizar qué tipo de escritura se pretende materializar con esas ideas. No es lo mismo escribir un artículo sobre temas políticos, que un relato, un poema, una novela... En estos últimos sí que se requiere una idea previa, una inspiración y un trabajo de desarrollo generalmente fuerte, inteligente y constante, además de precisarse el conocimiento de unas técnicas aceptadas como usuales en cada caso. En el caso de los artículos periodísticos muchas veces el tema (la inspiración) viene dado por la actualidad, por el propio medio donde se publique, etc. Entonces lo que se requiere es oficio, aunque, a veces, el autor encuentra la vena originalísima, la perspectiva audaz, la visión inédita del asunto y se produce un artículo de antología.
Considerando, entonces, la inspiración como concepto homólogo de “idea-para-escribir” aquí el asunto se complica sobremanera. En algunas antologías de poéticas se pide a los autores que definan su “poética”, su fuente de inspiración, su “modus operandi”, podríamos decir. Y aquí encontramos la más amplia panoplia de métodos, recurrencia a las musas, etc. Muchas veces esa límpida llama de la idea se nos enciende en un paseo junto al mar, o en plena calle de una ciudad populosa; unas veces sale clara y nítida a la primera; otras requiere (normalmente) una reelaboración, un pulir hasta encontrar el mejor brillo de la gema. Lo que citaba nuestra compañera del 1% de inspiración y el 99% de transpiración, frase ciertamente recurrente en estos debates, tal vez por su originalidad, es para mí una frase no demasiado afortunada. Puede que en el total de la obra la inspiración suponga sólo el 1% del trabajo. Pero es el más denso, el que arrastra todo el restante 99%, que es el del trabajo que requiere desarrollar esa idea. Luego estamos hablando de entidades no equiparables. “Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo”, presumió Arquímedes. Claro, con una palanca todo era sencillo; lo díficil, lo genial, era “inventar” la palanca, ese 1% de trabajo que supone forjar la barra de hierro o el tronco de madera que luego facilita hasta casi la nada el otro 99%.
Y ya, desmenuzando por formatos y estilos todas las posibles producciones literarias con las que nos podamos encontrar, en cada una de ellas, partiendo de esa inspiración que en cada uno puede aparecer con mayor o menor facilidad, el desarrollo de la misma requerirá mayor o menor esfuerzo, mayor o menor conocimiento de las técnicas para su desarrollo. En fin, compañeros: como escribía al inicio. El movimiento se demuestra andando. Vamos a proponer los temas “tertulianos” y veremos y juzgaremos las capacidades, los métodos y los brillos de nuestras respectivas inspiraciones. Y después, a tener el valor de sincerarse con los demás y decir, de verdad, cuánto nos ha costado encontrarla, y dónde. (No valen los chutes de anfetas ni los etílicos).