Ambos caminamos a un encuentro fortuito sin sospechar la jugada del destino. El azar de un suspiro nos encuentra. Los cabellos de ella incendian la tarde y el sol muere acuchillado por malvas violentos. Ocres indolentes y cobardes observan desde la distancia. Nosotros, indiferentes a un cielo que se desangra, nos cruzamos con rumbos distintos. Un inusual olor a pan fresco, recién horneado, envuelve la tarde. Ella inspira con fuerza, expande el pecho y la intensa presión revienta el botón, su pecho, sembrado de estrellas, queda a la intemperie de esta tarde. Ante mis ojos asombrados, dos planetas coronados de botones encendidos, esculpidos con bisturí de diamante y mano experta, giran en perfecto equilibrio. Mudo, ante la magnitud del espectáculo, yo mantengo la mirada obsesiva. Mi silencio es elocuente. Ella calcula la inversión y la ganancia. Yo la cubro en silencio con mi saco, acompaño sus pasos menudos y la oigo decir: Debo reforzar los botones y los ojales, pero no cambiaré la talla de mis blusas, ni tampoco usaré sostenes.
jota jota
10-03-2025 18:29
Proeza 2025 CC
Me exijo el cumplimiento de empresas por encima de mis límites, me empeño con obstinación en culminar tareas que requieren habilidades que no poseo y por tanto, soy incapaz de realizar. Intentarlo no es suficiente, es imperativo tener éxito. Empleo todas mis fuerzas, empeño mi mayor esfuerzo en culminar esas pequeñas proezas cotidianas e irremediablemente fallo, no me doy por vencido, pero fallo. Es inevitable el agobio del fracaso.
jota jota
09-03-2025 15:39
El mensajero 2025 CC
El frágil rancho en lo alto del cerro se enfrenta con tenacidad a los arrebatados vientos, a la despiadada lluvia, a cada día. Es la misma terquedad con la que yo me enfrento a la vida. Hasta ahora hemos salido ilesos. El rancho, en lo alto del cerro, y yo, en las peligrosas calles de esta ciudad. Desde antes de yo nacer a la ciudad se le conoce como la sucursal del cielo, pero lo cierto es, que la ciudad se encuentra a las puertas del infierno.
Suena el movil.
Reconozco de inmediato la voz y la orden.
Es la hora.
Termino el café y me acerco al altar desde donde la virgen me prtotege del ojo de la esquina, de las terribles emboscadas del destino. Con reverencia me planto frente al pequeño altar y pido con fervor a la compasiva virgen, que me proteja con su manto. Improviso una plegaria y me persigno, con la punta del cañón de la pistola frente a la auxiliadora de los pobres. Cuídame de todo mal. Aleja los peligros. Sálvame de la muerte, que me acecha desde siempre. Sabes que soy tu ángel vengador, aunque todos me llamen sicario y otros, más poéticos, pero con la misma carga de miedo me llamen el ángel de la muerte.
Abro la puerta.
Salgo al laberinto de calles del barrio.
Bajo un sin fin de escalones.
Subo a la moto.
Arrancamos.
jota jota
09-03-2025 15:39
Para mí, el tiempo no es lo importante, lo grandioso es todos los conceptos que se desprenden del soneto, aunque no haya forma, ni fórmula de ortodoxarlo. Gracias.
Rodrigodeacevedo
08-03-2025 19:34
Y nada, que no puede ser. Tres horas para hilvanar catorce versos, que dicen es soneto. Pero no hay forma de "ortodoxarlo". Aquí queda para sonrojo del autor y en homenaje a nuestra querida Eratalia. Que por intentarlo no quede...
FIN DE ETAPA
La existencia muy corta se me antoja
y es por eso que fértil quiero hacerla
árbol he de ser que se despoja
de hojarasca o ser ostra con su perla
No quiero glamur ni alfombra roja
la fama fugaz mejor no conocerla
la vanidad me produce atroz congoja
quiero vivir con vocación de merla (*)
Llegar sin desencanto al fin de mi camino
dejar grato recuerdo en algún buen amigo
con quien compartí poesía y buen vino
No voy a abominar de mi vulgar destino
siempre acepté al hado que viajó conmigo
como sombra de mi devenir peregrino.
(*)Merla.- Acepción de mirlo. DRAE
Hasta la próxima; volveré con mi querido y pacíofico surrealismo (verso libre, sin rima opresora...)
jota jota
08-03-2025 18:21
Fuerza y fe 2025 CC
Sentado frente a la ventana, perdido en la tristeza, mira el fiero combate del sol contra las sombras y como lo vence la implacable oscuridad. Ahora, con la mirada puesta en el infinito, en la vasta noche, reza con fervorosa fe. Ora con entusiasta devoción.
Se acostó a dormir y al despertar, apoyado en el bastón, camina a la habitación contigua. Abre la puerta con precaución y encuentra la cama hecha, la habitación vacía.
Sabe que el tirano permanece en el poder. Continúa la destrucción de las familias con la fuerza y la violencia que caracteriza a la ignorancia, Confirma, para su desánimo, que su hija seguirá encarcelada mientras el déspota permanezca en el poder. No se resigna a esperar sin hacer nada, poco puede hacer y murmura:
Esta noche debo rezar aún con más fe, con más fuerza de espíritu, quizás mañana ya no esté el tirano y pueda volver a abrazar a mi hija.
jota jota
08-03-2025 18:21
Extraordinario Rodrigo, has logrado conjugar de forma maravillosa lo real, con lo surreal. Gracias por la referencia de ese poeta desconocido, entiendo porque te inspiraron.
Rodrigodeacevedo
06-03-2025 20:22
Un verso al azar, a veces, pone en marcha todo un proceso de inspiración y de esa elemental mecánica surge un poema. Puede ser también la niebla que oculta la cresta de la sierra, o un árbol que recién florece. Ojeando una antología de la poesía surrealista descubrí ese verso luminoso y a su autor, un poeta totalmente desconocido para mí: Elie-Clarlhes Flamand. Creo de justicia citar su nombre como "padre putativo" de esta débil criatura.
LANCEMOS SI TU QUIERES UN PUENTE DE BESOS SOBRE LOS ABISMOS DE LA MEMORIA
“A un pájaro de carbón posado sobre la rama más alta del fuego" 1958
Elie-Clarhes Flamand.[/size]
Eres ayer y presente
eres sueño y alborada
eres la musa esperada
eres la fe renuente.
Tenías la llama irrepetible de los relojes de bronce
tenías el fuego irredimible que arde en el fondo del ojo
al otro extremo del árbol de fuego
allí donde nace el arco iris
y las locuras se extinguen en la tersa placidez de tu vientre.
Tu cinturón es de joyas viejas y zafiros desgastados por la costumbre
Un verso forjado donde el tiempo se consuma y nace la alegoría
circunda la esfera en la que tus besos son infinitamente elásticos
absurdamente conmovedores
como carboneros de muelle.
De manera inesperada de tu ombligo surgen como de una divina fontana
los últimos arciprestes como arcanos cuidadosamente envueltos
en sus capisayos de tul o humo de tubo de escape.
Nacen de ti chorros de líquido argénteo y bandadas de alcatraces
Todo es sueño en este fuego que nos hace uno.
Las nubes se desgranan en suaves melodías
como pianos antiguos y lloran su lluvia blanquinegra
Las calles se iluminan y en los charcos croan las ranas
Lancemos si tú quieres esa promesa de besos como un puente
antes que cambie el color de los semáforos
y la púrpura pupila acabe ensangrentando este sueño.
Rodrigodeacevedo
06-03-2025 20:05
Tu incursión en la prosa, querido Jota, es melancólicamente brillante. Tu personaje Cora es una síntesis de varios aspectos trágicos de nuestra sociedad. Y la metáfora de sus zapatos stiletto que la aproximan al cielo realmente soberbia.
Acentúa el dramatismo de "la mujer perdida" con una especial patetismo.
jota jota
05-03-2025 20:11
Cora 2025 CC
Cora camina despacio por la calle rota, esquiva brechas de pena como una consumada equilibrista. Cora sabe que puede romperse un tobillo calzada con esos zapatos tacón de aguja, zapatos confeccionados por mano experta para noches de luces y salones alfombrados, para esas noches de sueños anteriores a la adversidad. Los zapatos de raso de Cora no son para estas calles heridas, ni para estos días de escasez, ni para este tropiezo de su desgracia, ni para la desventura por donde se desbarrancó todo un país.
Cora decide caminar descalza para llegar a tiempo a la cita con el destino, cita, que le reveló una carta del Tarot.
A Cora la encontraron con las primeras luces de la aurora, rota como la calle, herida de muerte en un nuevo tropiezo de su desgracia, descalza en su desventura, sin sus queridos zapatos que la acercaban al sueño de los cielos.