Excelente historia, Jota. Una prosa brillante, cuajada de ráfagas de luz y que nos trae una reflexión sobre las contradicciones que, a veces, la bondad innata del ser humano acarrea en sus manifestaciones. Tal vez deberías haber detallado algo más la figura de la niña protagonista. Pero hay que dejar trabajar a la imaginación.
Como estamos, en Europa, en plena canícula y la sequía agosta las débiles neuronas de las que nace la inspiración poética, he de volver al recurso del viejo archivo. Un poema de los de antes...
LA COMMEDIA É FINITA
Cae la tarde, mansamente asesinada,
sobre el cárdeno diván del horizonte.
Los pájaros vespertinos
van tejiendo con sus picos
la invisible mortaja de puñales.
Cae la tarde, rutinario telón del entreacto,
detrás, retocando sus cenizas, espera la luna llena,
encinta de lujurias inocentes.
Ay de los pobres amantes, ay de sus llantos
ay del fulgor que se apaga en el claro mar,
náufrago de sollozos, orgasmo amargo.
Cae la tarde y en el mar apuñalado
se hunde mi corazón: su papel ha terminado.
jota jota
10-07-2025 14:51
Vergüenzas
El sol muerde con rabia la tarde. Dentelladas furiosas capaces de sacarle chispas a la piedra, de abrir la piel, de secar los pensamientos.
El sol puede ser también cuchillo afilado. Ella lo sabe bien, ha vivido setenta veranos en este lado del norte y se repite a sí misma con tono de lección aprendida: nunca estaré preparada para esta intensidad abrumadora y sofocante, para esta contingencia, este calor insufrible, que el invierno me hace olvidar con sus ventiscas heladas, sus cielos grises y un sol distinto, que ilumina y no calienta.
Ella se dispone a darle batalla al calor. Ha escogido el azul, azul pálido, igual al cielo por donde el sol avanza espantando a las nubes. El vestido de fresco lino es amplio y la cubre hasta los tobillos, el corte es sencillo y sin mangas; sobre el azul descolorido de la tela, pinceladas al azar en el tono oscuro del cobalto logran la armonía simétrica del movimiento. Se cuelga viejos pendientes, pequeños globos azules que semejan al mundo y le hacen guiños a la incandescente luz de esta tarde.
Con esmero y cuidados aprendidos frente al espejo, sobre los párpados aplica una delicada capa luminosa de brillo nacarado con destellos de luceros, ese detalle de coquetería resalta el verde claro de sus ojos. Antes de salir envuelve sus frágiles huesos en un chal de azul indefinido, gastado como ella, y parece entonces la delicada pluma de un pájaro azul que viaja a capricho de los vientos. Termina pintándose los labios de coral, color que define su entusiasmo por la vida.
Como una pálida rosa azul entra a la tienda, animada y contenta con saltos de paraulata. Habla con otros: un maestro jubilado como ella, viejo conocido, que empujado por su esposa salió de compras,. Aconseja a una mujer sobre los beneficios de la menta. Camina por el largo pasillo, lleva en la mano un paquete de fresas olorosas que deja olvidado, porque la aburrida rutina de melones y naranjas la interrumpen los gritos de una niña, que corre entre las estanterias descalza y desnuda de la cintura para abajo y termina abrazada a sus piernas.
Ella intenta calmar a la niña con su voz de abuela y le pregunta por su madre, pero antes de que la niña responda, un hombre la alcanza y dice:
— Está bien, todo está bien—.
—Vámonos, Denisse, vámonos a casa—.
La niña la mira indefensa y ella cree adivinar en sus ojos, en su silencio repentino, en su mirada ausente, una urgente solicitud de auxilio.
Ella quiere detener al hombre, llamar a la policía, pero no puede permitirse un escándalo y decide el silencio. Un silencio único, combatiente. Sigue al hombre hasta el estacionamiento y lo mira sentar a la niña con cuidado y esmero en el asiento trasero de un auto.
En un impulso, como todo en su vida, llena de arranques emocionales, camina a su auto sin apartar ni un momento los ojos del hombre. Oscuros pensamientos la dominan, visualiza imágenes de atroces circunstancias, cree en su instinto de madre protectora y decide seguirlo con precaución, no sabe qué hacer y mantiene con prudencia la distancia. Llegan hasta una urbanización de casas modernas y costosas.
Sentada frente al volante toma el teléfono, pero siente que su deber va más allá de una anónima llamada a la policía y prefiere el riesgo de enfrentar al hombre, de asumir con valor su destino de ciudadana responsable. Es su deber salvar a esta inocente tan pequeña e indefensa. Parada enfrente de la casa se encomienda a Dios, pide fortaleza y toca la puerta. Bajo el viejo chal, que utiliza como escudo, siente el corazón disparado. La ansiedad de lo imprevisto precipita al miedo.
Una mujer menuda abre la puerta. En sus ojos se acumula el cansancio y restos de tristeza. Detrás de la mujer, el hombre y su derrota. En el fondo, la niña juega ausente. Ya no podrá olvidar esa imagen familiar, ni el dolor, tampoco las palabras de la mujer, que en un susurro apenas audible responde a su atropellada pregunta.
—Denisse es un ángel marcado, una herida que no sana, un gen, un cromosoma distorsionado. Dios le ha abierto la puerta a un paraíso distante, a un universo distinto al que no tenemos acceso. El amor es nuestro único recurso. Aceptar y perdonar su conducta inestable, cuidar su frágil equilibrio requiere dedicación y constancia.
Ella no sabe qué hacer, ni dónde mirar. Tiembla bajo el chal agobiada de pena. La vergüenza la acuchilla.
Finalmente baja los ojos y también en un susurro atina a decir —Lo siento—. Da la espalda antes de que la puerta se cierre y camina hasta su auto tropezando con la culpa, bajo un sol enardecido.
jota jota
09-07-2025 16:48
Cicatriz es una joya Eratalia, que nos dibuja a todos por igual.
Rodrigodeacevedo
09-07-2025 12:41
"El oficio es un viejo testarudo
lleno de mañas, de recursos,
se cuela entre la niebla
con astucias de luciérnaga y señala
el regreso de uno que es diverso."
Esta estrofa aporta una mínima luz, un hálito esperanzador, a los tristes versos que nos deja Jota. Nuestra condición de personajes virtuales nos impide un conocimiento más profundo de nuestras peripecias vitales, de nuestra condición de seres vivos. Por eso estas briznas, crípticas en la mayoría de los casos que dejamos acerca de nuestro existir, hemos de interpretarlas cada uno según sus códigos y patrones.
En este caso lo importante es que hemos recuperado (espero) a uno de los pilares fundamentales de este foro, al que seguirá regando, como ya escribí, con sus jugosos versos, que tendremos que seguir glosando. Bienvuelto, Jota. Esta es tu casa...
jota jota
08-07-2025 19:11
De Jota ni Jota
Respuesta a Eratalia
Perdí la brújula en Tauro.
En la difusa frontera
que señala los imprevistos
del fuego y de la tierra,
atascado entre el lodo y el humo,
perdí el ímpetu, el aliento.
Me envolvió una niebla espesa.
La duda se hizo costra oscura.
Tropecé con el desánimo,
que no nos abandona
y nos espera agazapado
en los errores.
El viento perfumado de pumarosa,
ligero milagro de la palabra,
se convirtió en plomo derretido,
en peso subyacente
de significados vacíos,
y ganó el silencio la jugada.
Sin ventanas luminosas
ni libros abiertos,
el nudo de la soga.
El oficio es un viejo testarudo
lleno de mañas, de recursos,
se cuela entre la niebla
con astucias de luciérnaga y señala
el regreso de uno que es diverso.
Rodrigodeacevedo
07-07-2025 20:32
Como de entre las nieblas de un olvido ya olvidado nos resurge nuestro amigo Jota, indefectible presencia de este foro de tres patas (a veces se agrega una cuarta y entonces hay que admirar el equilibrio platónico que se alcanza)
Una vieja y absurda película española se tituló: "Amanece, que no es poco". Jota ha vuelto a amanecer y esto nos debe de llenar de luminosa alegría, a pesar de los tintes algo oscuros de sus líneas.
Adelante, querido compañero. Sigue regando este foro con tus versos...
Rodrigodeacevedo
07-07-2025 20:01
Acabo de ver, mientras editaba este post, la re-aparición de Jota. Raudo y velos corro al feliz reencuentro.
SUEÑO BAJO UNA HIGUERA
(en noche de luna llena)
Las oropéndolas picotean
silbidos multicolores
entre aromas nocturnos
y los primeros albores
Los pianos desgranan
blanquinegras melodías
con ritmo de golondrina vespertina
incapaz de encontrar su nido.
La luna fragmenta su láctea luz
entre las hojas de la higuera
perfume y geometría mediterráneas.
Mientras caen los fragmentos
(la belleza es la armonía de las partes y su todo)
buscan entre las piedras
el espejo tumefacto donde seguir platicando
recordando vagamente
los ritos de Camelot
Suenan los ecos serranos de vergonzosas profecías
aquellas que anunciaron los últimos profetas que rebuscan
entre las liras abandonadas por los aedos emigrantes
los refranes y acertijos de culturas decadentes
pero encuentran sólo corcheas e instrumentos de tortura.
Suspiros espiriformes
deleitan a los murciélagos
que tañen los violonchelos
y las planchas de vapor
Sueños de extraña belleza
interrogan al durmiente
que trata de diseñar una nueva madrugada
para ofrecer a su amada
El ronco rugido de un tren
tiñe de gris el paisaje.
Se abren las nuevas horas
esparciendo sus minutos
como agapantos furtivos
incapaces de arcoiris.
Como dóricas columnas
los astiles de las azadas
vibran de gozo cuando en la calle se escucha
el trajinar que devuelve
la alegría a los jilgueros.
Velos ajados de nieblas
descienden como sarcófagos
desmochando innecesarias torres
ya sin reinas
que esperan a los desmedidos héroes
del capítulo anterior.
El mar rinde homenaje
con sus brillos
a las hojas de la higuera
y al sueño que la creó.
jota jota
07-07-2025 19:28
………………..
Hay días que amanezco
amenazado de pasado:
pleno de imágenes,
de cristales y cuchillos.
Y en esos días de agobio
asoma en mi cielo pálido
la punta oscura de una nube
presagio de tormenta.
La culpa se me viene encima.
Rodrigodeacevedo
02-07-2025 13:05
Cuando a la caída de la tarde (y tengo caídas muy dolorosas) trato de seguir aquel consejo que me dio una no olvidada amiga en mi primer foro: "nulla die sine linea", o sea, eso, trato de cumplir alguna promesa dada de escribir versos dentro de la estricta norma poética de metro y rima; aunque sean versos absurdos que yo trato de surrealistas. Pero ná; ná de ná... Escribo algo, lo releo, me parece interesante, pero no puedo continuar. Así que esos comienzos, como ya hice con "escritura automática" los agrupo y me atrevo a publicarlos. Estos son los últimos vagidos...
FLORILEGIO DE VERSOS SIN TON NI (CON ALGÚN DESCONOCIDO) SON
Arquitectura de llamas
envasada en el papel celofán
de un sueño.
Un horizonte ondulado
prefigura la extinción del mar en calma.
Los pequeños inocentes
que juegan en el estanque del Jardin del Luxemburgo
esperan la majestuosa salida
de los tigres de papel
ajenos a toda culpa
(mea culpa)
de los tucanes fugitivos
Tardes de nubes plisadas
Humaredas esponjosas en trenes de cercanías
La sombra de los ombúes
agasaja a las damas con sombreros emplumados
Tibia la tarde las boas de marabú
se retiran de las núbiles gargantas
(El crimen se ha consumado)
Las vestales que se disfrazan de aves
eximen a las cornucopias de proceder a su exilio.
Toda compañía es buena si no mata
y encuentra cabal acomodo en el ojo
Todo calor receptivo incrementa la entropía
Las elipses geminadas conforman los zepelines en llamas
y las catástrofes cantan mientras llueven soldados de plomo
Filósofos
entonad vuestras salmodias
para dormir al querube
que ha de soñar al poeta que a su vez sueñe al querube.
Bóvedas asediadas por bovinos
dejad que el pintor recubra vuestras desnudas vergüenzas
antes que las lavanderas asistan al diario rito
de humillar a las flores del romero.
Trenzando hierros para albergar la rosa
hace tambor de su pecho el hombre
y extirpa de su boca la alta luz que ha de cegarle.
Que aquí muera Sansón y todos cuantos con él son
gritó el general vitoreado por la plebe
Y los vetustos palacios fueron desmontados al alba
mientras se apagaban las luces de las farolas.
Qué tristes son las fuentes secas
sin caricias al crepúsculo ni rumores de besos sordos
Qué tristes los parques cuando los niños han devorado a sus abuelos.
Que tristes las pupilas cuando se ausenta la lágrima
Que triste la propia tristeza...
Rodrigodeacevedo
30-06-2025 21:04
Un mix d surrealismo, nostalgia y vacío mental (por el calor, claro) han producido este esperpéntico esperpento que sólo en un foro como este que Doña Esratalia parece minusvalorar es posible publicar. Me permito sugerir a nuestra indiscutible magistral poeta que en las más suntosas mansiones existen cuartos trasteros, en los que, a veces, se pierden exquisitas joyas y en los que los niños dejan volar su imaginación.
DE NUEVO VENECIA
Regresé a Venecia el pasado otoño
Quería recuperar mi otro yo olvidado
en un espejo del palacio sumergido
Regresé a Venecia en una gota de lluvia
acunado por los estremecidos suspiros
de las cortesanas escapadas
de lujosas casas de lenocinio.
Regresé a Venecia con mi antifaz renovado
con mi capa de agua clara
con un clavicordio antiguo
y partituras de fuego fatuo
y un albornoz de raso.
Busqué aquel mi otro yo olvidado
en un fragmento de espejo
confundido con el agua verdinegra.
Las góndolas voladoras me susurraban recuerdos
de las noches de amor ardientes que junto a ellas viví
y al reconocerme encendieron sus colores desvaídos.
“Buona sera, micer Michele”
Regresé de nuevo a Venecia
era a finales de otoño y ya los vidrios de Murano
empezaba a tiritar de frío
los ojos apagados de los mármoles iniciaron
su tristísimo llanto invernal
Ya han huído los amantes
refugiados en las íntimas oscuridades de la Giudeca
Ya no resuenan los ecos de los graznidos
de las últimas gaviotas.
Venecia es ya una ópera desgastada por el uso.
Lamidos sus pies por las aguas corrompidas
tan sólo los campanarios sonríen a la caída del sol
He regresado a Venecia una vez más
sin encontrar lo que busco
ese mi otro yo prisionero en un espejo deslustrado
Como las migas de pan del cuento
brillantes cuentas de vidrio señalan mi inútil camino.
Un denso manto de niebla
me impide ver el espejo en el que mi otro yo perdido
bebe absenta con Gustav von Aschenbach.