“Saber que a todo sueño
solo el olvido aguarda
como a aquel que lo tuvo...”
José Mª Álvarez
“Museo de cera”
Este espacio cuadrangularmente desolado
de la mesa, en la que brillan como hielo
los viejos cubiertos de plata, las inútiles copas de
cristal tallado, con sus bordes decorados
de oro fino; este mantel color hueso que
bordaron las manos de una cierta bisabuela
que hoy es sólo una imagen sepia que me
ignora desde el cartón despuntado donde yace,
estas sillas, en nobles maderas talladas,
que hoy ocupan sus ausencias, esos vacíos
que debieran ser dolorosos, como trozos
arrancados de mi alma, los vacíos de aquellos
que hoy son fosas en el inane cementerio de
mi vida. Aquella abuela, de blanco pelo,
callada tras sus quevedos de plata, aquel tío
funcionario de altos vuelos, culto y serio
que me atenazaba con el helor de su mirada
y mi abuelo, tan noble y tan elegante, el último
de los suyos, de aquella que fue estirpe arcaica.
Y también estaba el gato, una efigie en negro astracán
con sus ojos inmutables, duros botones de nácar.
Hoy, en esta entrañable fiesta, como en todas
mis fiestas solitarias, los he convocado en vano
para compartir con ellos mi soledad y estas
ganas de ser ellos, mis viejos, queridos fantasmas.
Quiero que vean que está todo en orden,
en aquel orden suyo, conventual e imperturbable:
sus fotos en marco de alpaca
(ya vivíamos tiempos difíciles y la plata se empeñaba)
sus libros en anaqueles ciudados, hasta las hojas
de rosas disecadas que duermen entre sus páginas.
Y el devocionario antiguo, con sus páginas apenas
encuadernadas y ese olor a beata vieja con que mi tía
lo impregnara. Y su rosario bendecido por el Papa.
Los viejos sillones chester, de auténtico cuero de vaca,
del de entonces (yo procuro sentarme en mi modesta
silla de enea, mayormente por la espalda). Las lámparas
de eterno llanto, con sus lágrimas talladas, añorando
-y quién no- aquella Venecia donde fueron fabricadas.
Están también los hijos que nunca tuve
y tantas mujeres a las que amé sin que ninguna me amase
o aquellas que tanto me amaron y no fueron correspondidas,
y tantos amigos que ya se fueron, unos por la traición,
otros por desaliento, otros en muertes lloradas.
Todo sigue igual que entonces, cuando ellos a esta mesa,
hoy cuadrangularmente desolada, se sentaban.
Solo que hoy son frágiles ausencias, pedazos arrancados
de mi alma, como si de piedras antiguas de los viejos
palacios demolidos, se trataran. Y yo tengo la conciencia
clara de que todos morirán conmigo. Es lo que tienen las
estirpes rancias. Guardo de nuevo el blasón, erizado
de antañonas armas. En la calle sigue la tragedia
eterna, hoy disfrazada de fiesta.
Me arrellano en mi modesta silla, la de enea, por
aquello de la espalda y frente al fuego me adormezco.
Hoy tampoco vendrán ellos,
mis viejos, queridos fantasmas.
Rodrigodeacevedo
07-03-2013 13:03
Brillante poema, Eratalia, digno del más ardiente de nuestros místicos. Nunca dejarás de sorprendernos con las incontables facetas de tu poesía, amiga mía.
Rodrigo
Eratalia
06-03-2013 23:34
HACIA LA LUZ
Saltando del abismo al alto cielo,
emergiendo con ímpetu bizarro,
lejos mis pies del pegajoso barro
salgo de este anodino desconsuelo.
A raudales absorbo el aire puro
que me desborda como ola gigante
que me seduce cual gema brillante
y que me aleja del pesar oscuro.
Hacia la luz asciendo jubilosa
desprendida de todos mis instintos;
revestida de fuerza poderosa.
Abandono los turbios laberintos
de la vida nefasta y engañosa
en busca de seráficos recintos.
Con rimas y a lo loco
Doncel
06-03-2013 23:06
AL CAER DE TUS OJOS
Románticos, sentidos y muy bellos versos.¡Melancólicos¡
Felicidades.
AFLICCIÓN
¡Qué métrica¡;
Ciertamente es la aflicción la que expresas, tan bellamente expuesta.¡Me encantó¡
LA ARBOLEDA
Salida del camposanto:
hilera de chopos grises,
alineados, sutiles,
¡tan bellos en campo claro¡
Ante mí bella pradera,
casi rozando la niebla,
a mi corazón desvela
soledades y quimeras.
¡Paraje tan solitario¡,
yo sólo voy meditando,
entre los troncos rozando,
tan cerca del camposanto.
¡Arboleda soñadora¡,
de chopos grises y niebla,
yo quiero pisar tu tierra,
labrada contigo a solas ...
DONCEL
"El alma del poeta, templada en el dolor"
Eratalia
05-03-2013 20:00
AFLICCIÓN
Tengo una duda, una pena
una añoranza, un suspiro
ora pienso, ora deliro,
la vida se me hace ajena.
Estoy triste, estoy cansada,
rumiando mis sinsentidos
oigo lentos mis latidos:
me he sentado en la parada.
Ni llega el tren ni se marcha,
ese que no tiene rumbo,
ante mi angustia sucumbo,
sobre mi alma, la escarcha.
Pasan las horas silentes
y en tal estado me encuentro
que siento el vacío dentro
y mis cuitas son patentes.
Me visitó la aflicción
sin haberla conjurado
y de este modo ha quedado
sombrío mi corazón.
Con rimas y a lo loco
Mammen
01-03-2013 07:28
AL CAER DE TUS OJOS
Al caer de tus ojos
en fuego de mil años ardo
y en el triste presagio de amor
trato de hablarte. Y te hablo.
En la oscura y triste mirada
de vidas que añoras poseer
quisiera contarte historias
cantarte amores y fe.
Sé que no podré.
Y en mi quieta ignorancia
de horas ocultas vividas
deseo verte en mis sueños
y ellos me niegan tu amor,
pido clemencia al viento,
me grita dolor.
Allá, en noches plácidas,
en un atardecer silencioso
oigo voces en la distancia
me miran tiernos tus ojos.
Quisiera hablarte y te hablo,
no escuchas, no oyes
caen tristes mis ojos
yo lloro... tú lo sabes.
Mammen
27-02-2013 07:43
Muchas gracias, Doncel por tu amable comentario, me alegra que este poema sea de tu agrado. Besitos.
A MIS PEQUEÑAS COSAS COTIDIANAS
Mi querido Miguel… ¡cuántas sensaciones nos provoca estas pequeñas cosas que guardamos en nuestro recuerdo…! La reflexión que nos dejas en la última estrofa es una hermosa pincelada del amor que dejamos en ellas. Besitos, mi estimado.
EL ANGEL DE LOS SUEÑOS
Hermosa y delicada suavidad acompaña tu inspirada poesía, Doncel… sin desmerecer al resto del poema destaco la penúltima estrofa – la quinta- que me parece de una poética belleza. Saludos, amigo.
EL BARRIO DE MI INFANCIA
Que bellos y melancólicos recuerdos nos dejas en tu musical poema, Estela… son aromas a infancia que de tu mano he recibido, contigo he paseado por el barrio que acunó tu niñez… y me ha encantado hacerlo. Besitos.
LAGRIMAS
Ya te leí este poema… hoy he vuelto a leerlo y me sumerjo de nuevo en agua de lágrimas para empaparme bien de preciosa poesía… me encanta mojarme en tu poesía, mi querido amigo. Besitos, Miguel.
Rodrigodeacevedo
25-02-2013 21:08
Un soneto inglés; no es como los de Borges, pero es que estoy empezando (...a ser Borges )
LÁGRIMAS
Has trazado un corazón con tu aliento
sobre el vidrio empañado de tus ojos
y a llorar ha empezado en un momento
lágrimas de cristal, flores de abrojos.
Ojos como espejos turbios de llanto
que trizan sobre el mar la ausente imagen
del que amas, dulce sueño y cruel espanto
que abruma en tí dolorido mensaje.
Más allá de la celada ventana
brilla fría luna, y abajo el mar
rompe su reflejo en luces livianas
sobre olas como alfanjes, piel mortal.
Luz deshecha que en tus ojos reunida
Construye un amor nuevo, nueva vida.
Estela
25-02-2013 16:39
EL BARRIO DE MI INFANCIA
Pasé por aquella esquina
y se me agolpó la infancia,
el recuerdo de una calle,
donde casi no había casas.
Cuando perdía la vista
en extensión de distancia,
divisaba, allá a lo lejos
las casitas más cercanas.
Y las zanjas desbordadas
cuando la lluvia llegaba,
y cuando andaba el invierno
un manto blanco de escarcha.
El paso raudo del tren
por las vías muy cercanas,
serpenteando entre la hierba
como una cinta de plata.
Los huellones de los carros,
el manso paso de vacas,
agitando campanillas
muy temprano en la mañana.
Y en colorido vergel,
en explosión de fragancias,
las plantas de blancas flores,
y el perfume de naranjas,
el huerto que hacía mi madre,
y su canto en las mañanas,
por las ventanas abiertas
se escapaban sus palabras.
Anoche cuando pasé
por la esquina de mi casa,
se adueñó de mis sentidos
una profunda nostalgia,
se me arrasaron los ojos
en un torrente de lágrimas,
y un recuerdo intenso y dulce
me habitó e inundó el alma.
Hace tanto que los tengo abandonados que no logro recordar mi contraseña para entrar