| VERSOS (per)VERSOS, PROSAS (le)PROSAS Y OTRAS MARGINALIDADES. |
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| Jose Jesus Morales |
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Las lagrimas y el llanto son de hombres, porque las mujeres sufren de manera diferente. Ya lo veremos cuando aparezcan convocadas por nosotros. Imágenes Me busco en los espejos
a la desesperada
y no me encuentro no estoy en las voces, ni siquiera en las que niegan. La palabra no me menciona,
tampoco los números, ni los signos
me señalan no sumo
ni resto
ni multiplico
ni permuto
pero existo. Existo real y verdadero. El dolor es solo mío,
me pertenece íntegro
y la ilusión de alegría
me la invento
cada día. |
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| Rodrigodeacevedo |
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Yo también, Bruto-Juan, hijo mío; yo también he perpetrado mi crimen. Y no he llorado. Ya lo haréis vosotros por mí. Un nuevo, novísimo, poema lo provocará. PRESENCIA Como un trueno que rueda incandescente
deshaciendo la inválida utopía
inundando de síncopas los brumosos horizontes. Como un trueno galopado por alas solitarias
aquellas arrancadas a los ángeles caídos
que anuncian, como los blancos cerezos, otras miradas. Como un trueno de cola esplendorosa, atimbalada,
rebotando lujurioso entre las nubes preñadas
a las que da voz y espanto. Como un trueno.
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| juan fozara |
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Un llorón escribió una poesía,
escribió: pena.
Se quedó solo
el mundo,alegre, le olvidó. El llorón lo intentó de nuevo,
escribió: lágrimas.
Los payasos lloraron, de risa. Las cuentas no le salían al llorón,
a más pena más soledad y olvido.
¿Y si no lloro?
Se le ocurrió al llorón.
¿Cómo se hará?
Triste y vestido de negro
solo sé llorar y quejarme
cuando no tengo motivos.
Si tuviera motivos
cargaría con mi pena
me quedaría callado
y procuraría ir tras el sol
al caer la tarde.
Mañana será un día nuevo. Poema encontrado sin querer en mi cuaderno cuando iba a apuntar las palabras para esta semana en el Vamos... en el que después de tanto tiempo pienso participar. |
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| | " La madurez del hombre es haber vuelto a encontrar la seriedad con que jugaba cuando era niño ": Nietzsche. |
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| Eratalia |
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Jo... y yo que venía tan contenta. |
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| | Con rimas y a lo loco |
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| Rodrigodeacevedo |
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Mientras que nuestra recuperada Eratalia afila sus instrumentos y pone deberes al personal, voy a resucitar (con imágenes de muerte) este poco frecuentado hilo. (Lo de poco frecuentado es un "por decir", porque viendo el panorama...)
Un sonetillo que escribí en un momento "depre".
SONETO DEL IMPACIENTE Mis horas se desposan con la sombra. (Sylvia Plath)
Nacida con mi luz y con mi sombra,
fría müerte uncida a mi existencia,
tejiendo tu vivir de aleve alondra,
disolviendo en mis horas tu presencia. Cautamente enseñabas tu potencia,
daga mortal, espina de la rosa;
apenas el espejo era conciencia
de mi ser fugaz, de efímera cosa. ¿Cuando saltarás del espejo hasta mi alma
trayendo la frialdad definitiva?
¿Cuando serás el lecho de mi calma? Muerte mía, mi amiga lenitiva,
paciente amante de mi noche blanca,
llévame ya en tus alas, fugitiva. Ilus.: "Noumeno". Giorgia Napoletano. |
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| Jose Jesus Morales |
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Carta al viento
Recibe esta carta desde más allá del más nunca, desde el confín del mundo, desde un punto perdido en el sur del continente. Hace seis años nos cruzamos y se me torció el destino, vestías sandalias, blue jeans y camisa blanca, yo regaba un jardín ajeno y en tus labios rosados llenos de promesas, con voz dulce y grave, como el sonido del viento cuando pasa por los arenales del desierto de Temuco cambiando la geografía, se asomaron tímidas las palabras “buenas tardes”. En esa hora el sol se ocultaba entre montañas, el cielo reventaba de colores naranjas, ocres, rojos y dos nubes de formas caprichosas filtraban rayos dorados y púrpuras. En tus ojos el brillo de un sueño, la luz inconfundible de la pasión por los libros. Dejé la manguera y te seguí, ya no tuve ojos más que para ti, desde ese momento te pienso con insistencia, he querido una y mil veces hablarte, pero pensarlo me paraliza de miedo, se me seca la boca, no puedo articular palabra, siento remolinos en el estómago, comienzo a sudar y me tiemblan las manos. Sé que llegaste del desierto con el ímpetu del sol sobre tu espalda a estudiar en la Universidad, fuiste la mejor de tu clase y precedida de las mejores notas de todo el desierto te aceptaron con ojos cerrados para continuar los estudios y te viniste a Santiago a pedir beca, pero te la negaron. Yo te seguí innumerables veces a las puertas de Oficinas buscando empleo para pagar los estudios, aquí en Chile no es un derecho estudiar, se paga hasta con sangre esa oportunidad. Entrabas con paso firme, la decisión como estandarte y salías con todo el fuego del desierto en tus ojos negros, tropezabas con el inmenso edificio del ¡no hay trabajo! Yo en cambio soy de la calle, vivo el momento y la oportunidad, me cerré las puertas cuando abandoné la escuela, me asfixiaban las cuatro paredes y quería vivir de inmediato la intensidad del mundo, la música de la calle y sus colores me llamaban a gritos. Una noche miré a un hombre esconder un maletín y luego la policía lo detuvo, corrí al callejón, tomé el maletín y con el corazón rompiéndome el pecho me fui sin darme la vuelta ni una sola vez. Cuando lo abrí encontré la oportunidad que siempre esperé, dentro había paquetes apretados de dólares, había llegado finalmente mi momento. Pero ya no era mi dueño, se me había torcido el destino y únicamente pensaba en cómo ayudarte a pagar tus estudios. En la mañana me presenté a la Universidad y pagué toda tu carrera.
Soy un hombre de mil rostros y cientos de nombres, que ha pasado a tu lado millones de veces en estos seis años. Soy entre muchos, aquel anciano que a las puertas de aquella iglesia por donde pasaste sin entrar, te entregó la estampita de San Expedito y dijo “reza con fe hija, este es un santo milagroso” y desapareció. A los pocos días recibiste la notificación de iniciar el semestre y la confirmación que no tenías deuda con la Universidad. Yo estuve allí ese primer día de clases, llevabas un vestido de algodón color beige abotonado al frente, las piernas doradas, los ojos brillantes, la emoción coloreaba el rostro. En estos seis años he pasado horas en las bibliotecas siguiéndote y he leído incontables libros, te doy las gracias por este mundo sin fronteras que me has descubierto, no me debes nada. Escribo esta carta hoy, que recibes el título de Bibliotecóloga, la escribo con las líneas prestadas de los libros que he leído, no pude firmarla con mi nombre, me tiemblan las manos. |
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| Rodrigodeacevedo |
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He aquí un antiguo poema. Por aquello de la "taylorización" (!) aprovecho para desempolvarlo junto a este hilo abandonado. DESIERTO Después de mí, todo es desierto.
Agostaré las espigas amarillas
de tus risas. Arrasaré con mis vientos
tus lozanas primaveras,
tus verdes oasis de amor
cubriré con mis arenas. Oculta ya tus ojos bajo el velo
Y déjanos solos a mí y al cielo.
Prosigue tu camino, mensajera. Déjame, si quieres,
un poco de miel como recuerdo.
Y sigue tu camino hacia Damasco:
junto a mí, todo es desierto. |
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| juan fozara |
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SIN TÍTULO - Yo no creo en nada, por eso soy tan serio y tengo la cara tan larga. En mí es normal porque soy un lagarto, pero el otro día vi a un hombre que me hizo reflexionar sobre el origen de nuestra especie.
- No empieces, déjame tomar el sol tranquila.
Y el lagarto filósofo se volvió de espaldas y le creció un poco más la cara, pero a él no le importaba porque era un lagarto y había leído a Pinocho. |
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| | " La madurez del hombre es haber vuelto a encontrar la seriedad con que jugaba cuando era niño ": Nietzsche. |
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| Jose Jesus Morales |
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Gracias Rodrigo, les doy un respiro en los otros hilos y cuelgo en estas otras marginalidades estos ejercicios, no solamente como una voz de alerta, también para compartir textos más allá del compromiso en Rayuela. Intento seguir tu consejo, escribir, hasta la sangre y luego seguir escribiendo. |
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| Rodrigodeacevedo |
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Estos ejercicios que se plantea y nos propone J.J. a base de preparar textos con palabras cuya inicial sea una misma letra me parecen mucho más profundos de lo que él admite; no son simples trabajos de filigrana semántica. El trasfondo político en el que insiste J.J. está perfectamente expresado. Las palabras son como incesantes, monótonos, golpes en la conciencia del lector para advertirle de esa aberración que está sucediendo aquí mismo, junto a nosotros. Una especie de bajo continuo para sostener una cantata contra los despropósitos. Mis felicitaciones, J.J. |
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