Uno más para distrraer los silencios. Es probable que durante algunos días no pueda aparecer por el foro, por razones famiiares. Pero no os perderé de vista. Espero que os gusten estos nuevos versos.
CAMINANTE SIN PERRO
Trigos en fase de esperanza se ofrecen al agua nueva
Apenas sol y el buey antiguo para que sigan los tiempos
Mis pasos resuenan sin la sombra de su eco por la vacía calleja
La luna me deja la lenidad de su luz como un esperma infértil
y algún perro aúlla junto al ganado que duerme.
Hubo aquí un incendio un día y los pájaros volaron
Hubo en tí una mirada ausente y mataste al ruiseñor
La campana del reloj me deja en herencia sus horas
-ahora son horas mías y la última me matará-
Descarriado en la noche busco el elixir dorado
que me devuelva al camino que conduce a las espigas
o a las feroces ortigas que laceran tu cuerpo núbil
oh pequeña lagartija
Duermo una noche más bajo la encina preñada
cientos de pequeños frutos que nunca serán soldados
me agasajan con sus canciones de bardo
Y el arroyuelo lácteo poderoso en su silencio
acaricia mis pies llagados de caminante sin perro
Estrellas desvencijadas se prodigan entre ramas asustadas
por mi presencia de hombre.
Qué duro es habitar como un fluído
entre las rocas solemnes
Qué duro perder el rumbo cuando la lluvia es más recia.
Asísteme pequeña mía dejame usar tus ojos ciegos
hasta llegar a la cima
Después obra el milagro y transfórmate en rutilante lagarto
donde el sol que en mí se encarna juegue en tu caleidoscopio.
Mis pasos siguen sin eco
en las callejas adustas
donde las casas de piedra bostezan
su pereza secular.
Rodrigodeacevedo
21-10-2023 13:45
Os dejo a los hipotéticos lectores (sólo nuestro fiel Jota tiene garantizada su presencia y su colaboración) un nuevo poema de tinte surreal; creo incluso que mucho más surreal que otros que tildo de tales. Espero que os gusto tanto como a mí: no me salen muchos de los que me pueda vanagloriar así.
Los textos que nos ha regalado Jota estos últimos días tienen su especiasl sello de gran prosista. Tal vez sean algo excesivos en su tamaño; o tal vez sea yo quien ya no soporte, por el cansancio de la edad, textos tan largos. En todo caso sean bienvenidos. "El otro" me recuerda a algún otro texto suyo de hace algún tiempo y otro foro. No se... esta memoria mía se va resintiendo.
LAS AMAZONAS BORRACHAS
Asciende leve la farsa de los sueños ateridos
liberados por indulto de sus caracoles blancos
buscan las nubes que siempre dieron refugio a sus alas
enlazando cielo y tierra con sus babas irisadas.
Sueñan horizontes azules alojados en breves palmeras
de talle monocromo y puntiagudos delinquios
obsolescencia de los dulces vientos alisios
que enmarcan las madrugadas abortadas.
Pues es la ausencia de conspicuos protozoos
lo que marca las humanas decadencias
aunque sean ratas laboriosas las que arruinen las cariátides
y abreven en los ríos de lágrimas cálidas que vierten en el Leteo.
Son los cánticos que nacen en las minas de carbón
para adornar las columnas y oscurecer los cipreses
son las alas de las venus marmóreas que duermen en los museos
las que han trazado el camino que han de seguir las gaviotas.
Grupos de niños adormilados por el efluvio de las tablas de sumar
enarbolan banderas rebeldes y azotan sus abollados tambores de hojalata
llegan sudorosos y hambrientos a las casas de chocolate
de aquellos bosques umbríos de las que saldrán rutilantes caballeros.
Es la magia de las pócimas de amor
es la entelequia del suspiro
es la fruta envenenada o el elixir del sueño
que avanzan con el paso de la oca hacia el desierto sin límites.
Te entregué mis llaves cuando besé tu lengua bífida entre las rocas
me dejaste a cambio aquella mirada de agua en la que sigo flotando
el viejo dragón que guardaba mi castillo no supo reconocerte
y te adornó con una corona de fuego como a un ídolo betílico.
Los murmullos adolescentes de las falenas nocturnas
embriagan de pasión a los amantes que agonizan en las calles del pecado
en las zonas proscritas de la ciudad que un un día serán jardines
o húmedos arquetipos de aeropuertos.
Las amazonas borrachas acuden al reparto de los panes bendecidos
que conservan todavía sus aromas de convento.
Benditas sean…
jota jota
18-10-2023 17:42
El otro
A mediados de este bárbaro verano, una aguacero imprevisto, una lluvia intensa, con granizo incluido, sorprendió a los inocentes habitantes de mi ciudad y de inmediato, entre saltos y carreras, buscaron un lugar cualquiera para guarecerse y fueron muchos los techos improvisados que protegieron del repentino temporal a los desprevenidos transeúntes.
Al final de la tarde, sin nubes peregrinas, sin otras amenazas y bajo un cielo despejado, asistí a la despedida de un sol triste, esa hora imprecisa en que aparecen las sombras y antecede la noche me encontraron en la calle, disfruté la limpia brisa de una ciudad recién lavada, pasé por debajo de los árboles y recibí contento las gotas de la lluvia que quedaron en las hojas y que el viento revuelve en su permanente juego de ir y venir sin dirección. Era esa tarde, una tarde memorable.
La dulce hora me abrió las puertas de caminos desconocidos y anduve sin rumbo siguiendo la huella de un intenso llamado interior. Caminé como ausente, sin miedo y dominado por el arbitrario impulso de lo novedoso crucé bajo un extraño arco de piedra, sin sospechar, que oculto entre la espesa niebla tornasolada que lo envolvía me esperaba el otro. Al avanzar entre la niebla advertí un leve roce y de inmediato me sentí interiormente invadido, en ese momento pensé estar sujeto a los principios del fenómeno de ósmosis.
Al despertar del día siguiente, con insistencia obsesiva, me someto al escrutinio de los espejos y la certeza de sus fieles repeticiones, los espejos de mi casa me ayudan a realizar un minucioso reconocimiento y me examino con detenimiento desde todos los ángulos, no tengo dudas, conservo tercamente mi cuerpo en todas sus detalles particulares, pero por extraño que parezca me siento otro, uno distinto al que soy, uno diferente.
Mi aspecto no ha cambiado, quien me conoce, al verme, incluso en la distancia, reconoce como propios el ancho de mis hombros, la delgadez congénita que me acompaña, los gestos que me pintan, los rasgos que me caracterizan y las líneas que el tiempo ha grabado en mi rostro y me convierten en un hombre único. En mi exterior, en todos mis gestos sigo siendo el que fui hasta ayer, no hay cambios visibles y por lo tanto, tampoco existe motivo de alarma, intento olvidar la idea de ser dominado por otro, pero con obstinación la idea persiste, la sensación se mantiene intacta.
Hasta el momento nadie intenta alejarse, huir de mi presencia, o muestra temor alguno, no presienten al otro que me gobierna. Mis conocidos, mis amigos, incluso, mis familiares, no suponen que soy otro, mi exterior no ha cambiado, pero yo me siento otro. Uno que no soy yo, otro diferente a mí se apoderó del cuerpo y lo obliga a conductas distintas a las mías. Intento expulsar al otro de mi cuerpo, pero con facilidad me doblega, me vencen sus buenas maneras.
Puedo asegurar, aunque es difícil de aceptar, que dentro de mí se ha instalado otro, otro que no soy yo. Otro intenta imponer su criterio con determinación y fuerzas superiores a las mías, y lo consigue con cierta facilidad. Ese otro conduce mi cuerpo, me suplanta con una seguridad que me aterra, maneja las respuestas con soltura y hasta con inusual dulzura, reconozco, que mis amigos, incluso, mi propia familia, desde el momento que no soy yo, que soy otro, son mayores sus muestras de afecto y cariño. El otro, ese que me suplanta y al que estoy sometido, se hace querer.
Ese otro que me habita está decidido a lograr su objetivo y me lo hace saber a través de los sueños. A falta de un lenguaje común y como fórmula de comunicación, el otro impone imágenes en mis sueños. No me ha sido revelado todavía, cuál es el objetivo que persigue el otro, lo oculta cuidadosamente y solo me muestra instrucciones, que más tarde ejecuto en todos sus detalles apenas despierto. El otro es un misterio para mí, desconozco sus oscuros placeres y yo soy un libro abierto para él.
Reconozco su presencia sutil, no son visibles los cambios de carácter, pero van configurando a ese otro que se sobrepone a mí. Lo delatan pequeños detalles, cambios imperceptibles que yo reconozco como ajenos y con los que quiere hacerse notar. Este otro se ha adueñado de mi estructura y densidad molecular y ha iniciado peligrosos avances en establecer una relación simbiótica. Induce y conduce mis sueños por extravagantes galaxias, por mundos desconcertantes y me asegura que no pretende colonizarme, pero necesita utilizar mi cuerpo para cumplir una importante misión, el otro afirma, que debo agradecer ser un elegido y me jura, una y otra vez, que al cumplir su misión abandonará mi cuerpo y volveré a ser yo y no otro.
Hasta ahora no me ha sido revelado el objetivo de la comisión que le ha sido encomendada y que cumplirá inexorablemente. Yo me he convertido en un vehículo, en el transporte de un desconocido, en un medio, que se puede desechar luego de cumplida la tarea, he decidido entregarme a los designios del otro, a sabiendas, que mi nombre quedará asociado a los eventos que este desconocido, este otro que no soy yo desencadene.
Rodrigodeacevedo
17-10-2023 20:41
Hola, lector(es). De nuevo por aquí. Creo que Rayuela ha tenido tiempos de menor actividad. Gracias, Jota. Muy lindo y sugerente tu poema "En silencio..." Puede leerse en él algo de esa personalidad tuya, virtual y supuesta, con la que, sin embargo, tanto empatizo.
Respecto al poema de los setenta años (te gano por doce) a todos nos sangra nuestra patria, el especial calvario por el que, por circunstancias diversas, estamos pasando quienes tenemos por principios los del honor, el respeto, la tolerancia y un cierto espíritu universal labrado en la amalgama que dejaron en España griegos, romanos, árabas, godos... Con predominio por el matiz europeísta por mi vinculación a la proximidad a esta cultura. Todo está en riesgo de desaparecer por esta absurda y prosaica globalización.
Dejo una nueva aportación surreal. Es una lástima no poder insertar imágenes, pues serían un perfecto complemento a la expresión poética. Pero ya no tenemos a Eratalia para ilustrarnos.
PRESAGIOS
Presagios de verticilos
de circulares alondras
o de musgos fibrilares-
Ruedan las nubes redondas
abandonando la sierra
La noche fragmenta la luna
y se dispersan las sombras
desde el cauce silencioso.
Espíritu anochecido
como cohombro versátil
dignísimo en su terno oscuro
de vendedor o alfayate.
La decadencia no es muerte
renacimiento ni vida
es una piedra que rueda
aspirando a ser la nube
que la fecunde y trasmine.
Mansedumbre de los árboles
que apenas esbozan susurros
mientras la noche destila
sus últimas estrellas lánguidas.
Palomas nubes de humo
arrullan amores viejos
perdidos en la hondonada
de este bosque milenario.
Las esquirlas verdinegras
de la noche fragmentada
me llueven como caricias
como canciones de hadas
como marcando el camino
que me llevará a la nada
esa nada silenciosa
que tanto me apacigua el alma.
Presagios de nuevas noches
sin verticilos ni alondras
noches de libertad
para fabricar ensueños
o muñecas presurosas
o poemas monosílabos.
Nuevas noches palatinas
vividas desde el suburbio
y el ensueño
tras la absenta y la rutina.
Noches nuevas
en la noche eterna
jota jota
17-10-2023 19:35
10152023
En silencio, yo intento simetrías
sin contrapeso,
el equilibrio y la armonía
de frutas, verduras y vegetales
y olvido el rígido rigor
de las leyes de la física.
Con la dignidad que otorgan las canas:
vestida puntual de negro
y con zapatos deportivos,
ella camina entre mis torcidas
torres de manzanas,
las deformes pirámides de papas,
y los enormes ajos,
que lucen con orgullo
su uniforme blanco
y sus botones dorados.
Al pasar junto a las fresas se levanta un murmullo
y se desatan los aromas de peras y melones.
Con una sonrisa y generosas palabras
ella reconoce mi empeño en la labor,
y ese gesto amable me conmueve
-será por ser extranjero-
y se agita en un rincón la ternura
de otros afectos mayores.
yo tropiezo con torpeza
con el lenguaje y su belleza
y con pronunciado acento
me desentiendo del halago
para decir en un enredo
de vocales y consonantes:
-Es solo mi trabajo-.
jota jota
16-10-2023 18:32
10142023
Setenta años sobre la espalda
-cinco años menos que un Estado-
y me asombra todavía
la intransigencia,
la tenaz intolerancia.
La huella es bárbara y letal,
el dolor es múltiple
y la venganza será inevitable.
-Feroz-.
Pero siempre será poca cosa.
El desánimo me arropa este otoño
y el horizonte se viste de ira y de silencio.
Guiado por demonios
el fuego de la infamia
se inflama fanático y voraz,
entra con violencia
en casa de los inocentes
y arrasa con la calma
y no le basta la muerte
y se llevan a túneles oscuros
desgarrados sobrevivientes,
que desaparecen desolados
de la franja de los afectos.
jota jota
15-10-2023 17:37
10132023
En días luminosos como este día
el hilo gastado de una idea
anuda mis pensamientos
y golpea y se repite
con la constancia de las horas.
Pienso en un dia luminoso,
tal cual, como este día,
lejano, quizás, en el tiempo,
pero ciertamente indudable,
marcado por repetidas despedidas
por la amenaza inevitable de la ausencia.
jota jota
12-10-2023 17:29
10122023
La ñinga de cuerpo
no es suficiente
para un mal pensamiento.
Buscas elevarte
y con artificio de zancos
tu puñito de huesos
alcanza estatura.
Articulada por los nervios,
por desconocidos apremios
caminas -marioneta-
a punto de desvencijarte.
A las diez de la mañana
se cruzan nuestras vidas
en la calle ochenta y seis
-en un susurro-
siempre mirando el suelo,
repites !Ay que me muero!
y sigues con tu paso de aguja.
jota jota
12-10-2023 01:52
El Joven Guardián de los Sueños
El Guardián de los Sueños, ese desconocido gladiador nuestro, se enfrenta con energía y desbordada tenacidad contra las sombras temibles de las pesadillas. Nuestras espantosas pesadillas emergen sin motivo aparente desde las oscuras profundidades de los mares por donde navegan apacibles los sueños. Nuestro desconocido guerrero, aliado incondicional, combate los horrores del miedo sin utilizar armas letales. Carece de ellas. A ningún Guardián de los Sueños le está permitido el uso de armas de exterminio para proteger debidamente el sueño, pero a estos singulares vigilantes les sobra tiempo, paciencia, valor, y también mucho ingenio.
El joven Guardián de los Sueños inicia su primer trabajo mucho antes de cumplir la edad reglamentaria. Es un entusiasta, en las pruebas demostró habilidades únicas y méritos suficientes para vencer las detestables perturbaciones que obligan al sueño a dejar los caminos amables y lo conducen al desfiladero de la ansiedad y el miedo. Con notas sobresalientes y recomendaciones especiales de quienes fueron sus profesores, instructores y mentores, obtiene las credenciales necesarias que lo acreditan para trabajar, obviando el detalle de ser menor.
El joven Guardián de los Sueños obtiene este privilegio luego de extravagantes peripecias, de difíciles pruebas, en donde se dejó la piel, es cierto, pero bien valió la pena y logró obtener sobre otros muchos candidatos un deslumbrante éxito.
Las máximas autoridades de estos originales Guardianes, visto su desempeño, lo autorizan con urgencia para velar los sueños de un singular durmiente, un soñador, que se quedó huérfano de vigilancia y se teme por su estabilidad emocional. El guardián anterior, encargado de vigilar el curso de sus sueños, presentó alarmantes signos de agotamiento y como concesión extraordinaria, se le otorgó al extenuado vigilante, una jubilación temprana.
Inesperadas circunstancias, el azar, la desconocida labor de los imponderables, las líneas desconocidas escritas en el libro del destino del Joven Guardián de los Sueños, se confabulan y le abren la puerta para acometer un reto impensado.
Contrario a las reglas establecidas, enfrentando las normas que mantienen en funcionamiento la sociedad secreta de los Guardianes, el joven Guardián de los Sueños inicia su primer trabajo de vigilancia con un adulto, los manuales institucionales contemplan en casos extraordinarios algunas excepciones y esta es una de ellas. Es una oportunidad única, atípica, en todos los casos, los Guardianes de los Sueños son asignados a un durmiente recién nacido y lo acompañan durante toda su vida.
El entusiasmo, la juventud, la falta de experiencia, hacen pensar al inocente Joven Guardián de los Sueños, que el compromiso adquirido es relativamente fácil de cumplir. Conoce el protocolo de memoria y ha desarrollado una sagacidad y destrezas únicas, que le permiten adelantarse a los sucesos del sueño.
El deber de un Guardián de los Sueños consiste en mantener un estricto control de vigilancia sobre la historia que se desarrolla en el sueño, estar atento a las imágenes precipitadas y desbocadas, que superpuestas, una detrás de otra, rompen con la esclavitud del tiempo. Los pequeños detalles de esas historias desenfrenadas, que se desarrollan bajo una lógica matemática, es lo que le permite a un Guardián de los Sueños adelantarse a los acontecimientos y evitar las equivocaciones, los errores, las distracciones, que conducen inevitablemente a las inquietudes, a los sobresaltos, a las oscuras perturbaciones del estado de inconsciencia y desatan las peores pesadillas.
La misión de un Guardián de los Sueños se reduce a cumplir una norma precisa y sencilla. -Evitar a toda costa las pesadillas-. Y para ello, tienen la capacidad de crear maravillosas imágenes que regresan al durmiente a los tranquilos mares por donde navega el sueño y lo alejan de la ansiedad y del dolor.
Las pesadillas viajan solapadas detrás de un color, de los gestos más sencillos y por eso, los Guardianes de los Sueños permanecen alerta y prestan una extraordinaria dedicación a los indicadores del sueño, al mínimo desorden de ese placentero estado de inconsciencia del soñador, al menor indicio de ansiedad del durmiente, se encienden las alarmas y de inmediato el Guardián inicia operaciones y toma el control. Vigilan con extraordinaria atención el comportamiento de las imágenes, de la cadena de sucesos soñados, incluso, deben tener la capacidad de prever posibles y sucesivos acontecimientos, para impedir esos saltos inesperados que abren las puertas de incómodas, odiosas y terribles pesadillas.
El Guardián de los Sueños debe impedir esos caprichosos espejismos sin utilizar armas mortíferas, hacer frente a los delirios de las catástrofes, por que ellas conducen inevitablemente a enturbiar las aguas por donde navegan los sueños y empujan al durmiente a los abismos del pánico. El objetivo único de estos sueños de ruinas, de calamidades, es mostrar la tragedia, el infortunio, el drama del dolor, que no nos abandona ni en sueños.
Antes de iniciarse la pesadilla, los vigilantes del sueño intervienen para impedir su desarrollo y evitar la angustia, la ansiedad, la zozobra y finalmente, el dolor. El custodio vigila el corredor del sueño, las imágenes que se suceden ininterrumpidamente y mantienen el placentero estado de descanso necesario. También vigilan atentamente, el cambio que supone el trasponer las puertas de regreso a la vigilia. Al percibir el menor indicio del despertar, el guardián sopla suavemente para borrar la intensidad de lo vivido en el estado de inconsciencia y deja los sueños en la nebulosa de un velo tamizado, en un limbo, que mantiene esas extraordinarias experiencias en la frontera del olvido.
Antes de hacerse cargo del trabajo asignado, el Joven Guardián de los Sueños recuerda los entrenamientos y también recuerda al Tragador de Sueños. El Tragador de Sueños fue su último mentor y contó una historia extraña, tan extraordinaria como los sueños. Según el anciano, ciertas personas logran recrear en el estado de vigilia las imágenes que los vigilantes del sueño crean para evitar las pesadillas. El anciano le aseguró, que alguna vez, un singular Guardián dejó grabada en la imagen extraordinaria de una Diosa sublime, la palabra -Musa-. La palabra fue el desesperado recurso que utilizó el Guardián de los sueños para evitar la pesadilla de un durmiente dedicado en la vigilia a recrear historias con los retazos de sus sueños y de esa manera, el Guardián de los Sueños se convirtió en Musa.
El Joven Guardián de los Sueños recuerda la sentencia final del Tragador de Sueños. Si se soplan los sueños con demasiada fuerza en el momento de despertar y estos escritores no logran recordar los sueños, se les oye exclamar desalentados: me abandonaron las musas.
El joven vigilante del sueño, ansioso y expectante mantiene el hilo del sueño del durmiente que le tocó, imágenes sencillas, retazos de innumerables posibilidades elaboradas sobre una misma línea de bagatelas.
Un golpe de viento inesperado, un movimiento entre sábanas y de improviso, el durmiente regresa a la vigilia. El Joven Guardián, impulsado por el súbito despertar se apresuró y sopló con mucha fuerza y el olvido se tragó por completo el sueño del durmiente, que intentó recordarlo con empeño desmedido.
El Guardián aprovechó la vigilia del hombre para iniciar un recorrido por los intersticios que dejaron otros sueños recurrentes, quiere conocer las costumbres del soñador que le tocó.
De improviso el descalabro, sin ningún aviso se reactivaron en plena vigilia las imágenes que el Joven Guardián de los Sueños había creado para evitar la pesadilla del durmiente y que el inexperto Guardián, creyo que habian caido en el pozo azul de los olvidos. Estuvo a punto de sufrir un colapso, el joven se sintió atropellado por una sucesión inaudita de sus propias imágenes en desorden, que devienen en inusuales y desbordados acontecimientos convocados por las palabras del hombre en un estado aterrador.
El Joven Guardián de los Sueños resistió el embate de sus propias imágenes extravagantes y luminosas, que surgen convocadas a los gritos y en plena vigilia y que el hombre desecha y rehace a manotazos contra el viento.
El hombre deja de caminar en círculos, de repetir frases entre dientes, se acerca a una mesa y escribe. Durante horas escribe y describe con palabras certeras las ideas que vagamente recuerda y logra que brillen sobre la página en blanco.
Para sorpresa del Joven Guardián de los Sueños, le tocó en suerte ese personaje que tanto temía el viejo Tragador de Sueños y recordó sus palabras.
A estos soñadores especiales se les llama escritores, para sobrevivir, para lograr éxito en el desempeño de tu misión, sí tienes la fortuna de ser el Guardián de los Sueños de un escritor, deberás crear imágenes aún más potentes y maravillosas dentro de sus sueños, y tu soplo, ser más delicado de lo que está establecido para no desvanecer del todo los recuerdos del sueño. -Ellos, estos soñadores especiales, los escritores, van a recrear con palabras sobre el papel, de manera única y para el mundo en vigilia, los destellos de tus imágenes, de tu visión del cosmos y serás entonces imprescindible, te habrás convertido en su musa-.
jota jota
11-10-2023 19:11
Para mí es enorme la alegría de saber que has retomado la pluma, o quizás la pluma se apoderó nuevamente de tu espíritu y dicta las letras que nos ofreces.
En los haikus la belleza expuesta en la brevedad es casi un milagro, pero además nos regalas lo profundo del pensamiento, en esa búsqueda del despertar a la verdad, que se nos escapa y nos obligas a repensarla desde diferentes esquinas.
En los tres poemas anteriores, abres tres ventanas a espacios diferentes en ritmos distintos, para mostrarnos un único punto de encuentro, que yo resumo como referencia en estas líneas de cada uno de ellos:
1 Llanuras vertiginosas
caminos hacia la nada
es mi destino de hombre.
2
Errático tu pasear hacia la tumba
3
El caos del universo
tiene su orden y su metro
como el poema el verso
Nuestras obsesiones han cruzado la línea de la razón y se instalan en el inconsciente para dictarnos las palabras que las desnudan.