Cuaderno de los Presagios
12-.
La sombra de tu cuerpo,
la sombra de tus 20 años
apagó las luces de esta casa
y yo me quedo
a oscuras
entre las sombras,
en silencio y sin tu voz.
Con el olvido.
jota jota
11-03-2023 19:51
Cuaderno de los Presagios
11-.
Puedes desandar caminos
con tu paso desnudo,
puedes intentar también,
no mirar el horizonte
que te espera paciente.
Equivocar la línea,
cambiar el vértice
y el círculo siempre será exacto.
Yo seguiré la huella
de tu paso desnudo,
a ritmo de corazón,
al son de amanecer,
al compás de la noche.
Puedes hacerte nube,
rocío,aguacero,
sombra dentro de la sombra
y dejarás para mi,siempre,
la huella de tu paso desnudo.
Oliendo los vientos.
Apagando los fuegos.
Corriendo los ríos.
Siguiendo los pájaros,
yo iré acompañado del silencio
tras la huella escondida
de tu paso desnudo.
jota jota
10-03-2023 20:00
Cuaderno de los Presagios
10-.
Cada paso,
cada gesto, palabra,
acción o movimiento.
El viento mismo
que se acerca y golpea
en su viaje Interminable.
Esta soledad, que asumo propia,
son quizás el principio del camino,
el presagio a tu presencia
muchacha desconocida.
jota jota
10-03-2023 08:06
Mi querido Rodrigo, para que veas lo intenso de tus imágenes, te dejo este texto como respuesta. Un abrazo y gracias por permitirme leerte.
Un hombre atraviesa por mi pueblo
Un hombre atraviesa un pueblo eterno, que nunca tuvo inicio, la fecha de su fundación siempre se pospuso -la burocracia tiene sus propios camino-, en cambio, el tiempo mantuvo su rigor inflexible de avanzar contra demoras y ahora es tarde para detalles fundacionales y al no tener fecha alguna de referencia, tampoco tendrá final, lo que aún no se ha iniciado no tiene espacios para finales tardíos.
El hombre del que hablo recién ha llegado, deja atrás otros caminos, mares y orillas en los que fue feliz a ratos, camina sobre la medianoche, la luna ilumina su paso y también a un roble añejo que le hace el cortejo cada noche, a esa luz flotante y voluble, el viejo roble se mantiene fiel a su amor desesperado.
Las piedras se apartan y juegan al corre que te pillo con las recias botas de invierno de este desconocido y son brillantes cuchillos bajo el fulgor de la luna.
El hombre intenta mantener la compostura entre las sombras, se escuda en la neblina de la hora, pero el viento se empeña en arrancarle el sombrero y exponer su cabeza pelada para burla de la noche, de la luna, de las sombras. El campanario marca con exactitud suiza el andar del tiempo y obligado por las puntas hirientes de un viento de invierno, el hombre asume la posición del saludo militar para no perder el sombrero y avanza como puede sin resguardo.
El hombre intenta reconocer la edad del pueblo desde la piedra, las formas arquitectónicas, la argamasa, los colores de las paredes, alguna historia antigua de su fundación, incluso, en las claves de los nombres de las calles y para su asombro, descubre, que este es un pueblo sin origen, sin fecha de nacimiento, parecido a él, sin apellido, un hijo natural que es eterno porque ha nacido de padre desconocido, sin apellido.
La luz de la luna juega con las ideas de este hombre, con sus recuerdos, con bocas que se ofrecieron y no pudo besar y otras que se negaron en firme. Sin terminar de cruzar el pueblo, la luna lo abandona, se despide con las prisas de una primeriza, la luna recoge sus destellos y algún resto de llanto, galopa ebria sobre los segundos que le quedan y deja al hombre sin saber que hacer, frente al alba, con la sombra fiel que nunca lo abandona.
Rodrigodeacevedo
09-03-2023 21:12
Y, sin embargo, querido J.J., el hado, sea pérfido o generoso, ha alterado el orden de los espacios, originando una cierta bifurcación en el índice de temas. Concretamente en este de la poesía; no importa, tampoco esto son los innumerables volúmenes del Espasa. El caso es seguir publicando.
Hoy os dejo un nuevo asalto al surrealismo, el primero perpetrado en en pequeño e indefenso pueblecito donde resido. Sed benevolentes.
PASEO NOCTURNO POR EL PUEBLO ANTIGUO
Las piedras se agitan bajo mis pasos
Mis botas acarician sus aristas y ellas juegan con sus reflejos
La luna sonríe cómplice sobre el roble deshojado
Es noche clara que busca dodecaedros
en la tibia y fragorosa geometría
de los vértices puntiagudos de las pizarras.
Es el pueblo que dormita soñando viejas pasiones
Aquellos que lo fundaron olvidaron darle fecha
por eso es un pueblo eterno
mágico en su origen que no tendrá final
Laten en él fuegos que nadie encendió
vibran labios recién besados
y de las fuentes brotan raíces
que sostienen oropéndolas.
Cubierto por el tul pasmado de la noche
el pueblo acompaña mi paseo
Mis botas gimen
Mi sombrero es incapaz de sostenerme
Mis brazos se arquean en actitud militar
Mis ojos ruedan calle abajo
arrancando melodías sincopadas
a las ruedas de molino.
Ancestral pueblo antiguo que nunca fuiste ampuloso
pero las flores te eligieron para dormir a los niños.
La luna se desgaja en pequeños alfanjes plateados
estridencias inocentes de músicas para enamorados
el murmullo de las fuentes es su contrapunto sacro.
Llega la noche a su fin y la luna recompone sus pedazos
Rebrotan los pilares de granito en sus brillos y sus llantos.
jota jota
09-03-2023 18:14
Cuaderno de los Presagios
9-.
Los días de la semana
se me vienen encima
y en sus contadas horas
amenazan vacíos.
Me rodean sombras agudas,
múltiples y filosos silencios
me asedian
y no está tu mano
y tampoco tu voz
y falta un suspiro
y sobran gritos
para este miedo mio.
Y no encuentro tus cabellos
ni tampoco tus pasos
para llenar mis espacios.
Me basta un susurro
y extraño a esta hora
tu voz apagada
que también me falta.
La ausencia me deja
estas letras desmesuradas
disparadas a cielo despejado.
jota jota
09-03-2023 18:08
Ese hado no es un hado perverso mi querido Rodrigo, es más bien un hado bueno y generoso, que reconoce nuestro grado de surrealismo, y que algunos textos deben estar en un Taller de experimentación y no como un poema concluido, es parte de la misma sincronía que Cortazar nos sugiere para leer Rayuela, esa maravilla que nos dejó y que nosotros tomamos su nombre.
jota jota
03-03-2023 19:07
Gracias Rodrigo por dejarnos a ese hombre frente al espejo y por sembrar la duda, si no somos acaso nosotros los Dioses que vamos creando fantasmas a nuestro alrededor.
Permíteme reconocerte en estas imágenes fantásticas.
Tú estás ahí desde los siglos,
produciéndome un terror insoportable,
acusándome, día a día, de estar vivo
y disolviendo mi orgullo de creador
en tu líquida imagen desangrada.
eres mi evidencia cotidiana de que soy un ser para la muerte,
destruyendo mi sueño de mí mismo
con tu implacable, obscena simetría.
A veces no somos realmente consciente de nuestra fuerza creadora, y por tanto, soy uno que cree, en que hay que mostrar lo que escribimos sin ser demasiado exigentes con nosotros mismos, porque alguna palabra, alguna línea, servirá a otro para que se reconozca. Un abrazo y gracias por tu aliento.
jota jota
03-03-2023 17:58
Cuaderno de los Presagios
6-.
A esta hora desaparece
el fresco olor de
de pinos y eucaliptos
que acompañaron
mi mañana.
Ahora huelo a sol de mediodía,
sin una sombra.
A viento
sin un destino firme.
A camino largo
sin tránsito pesado.
Llego a la noche solo
y huelo a humo sin fogón,
a incendio sin doliente.
Rodrigodeacevedo
03-03-2023 13:56
Creo que este es el primer poema que escribí, hace ya muchos años, y que no ha sido arrumbado por mi natural desidia y descuido. Ha sobrevivido a archivos destruídos, a cambios de ordenador... a mí mismo. Debí escribirlo en una de mis frecuentes crisis existenciales de comienzo de madurez. Sirva como recordatorio de una época rica en humanidad y fructífera en experiencias. Y para mantener vivo el espíritu de Rayuela.
HOMBRE FRENTE A UN ESPEJO
No. No me digais que es Física; no vais a convercerme, no,
que unos simples rayos refractados están formando
esa gélida imagen virtual que me contempla.
Grito de terror y me responde sólo un gesto.
Busco mi ardor en su mirada y sólo encuentro
dos frías piedras engarzadas en un espacio aterido.
No me reconozco, no: no en ti, mi no-yo intransitivo.
Soy un hombre y he creado ese Dios en que ahora creo.
He creado la noción de la belleza y he interpretado
la rosa como múltiple esencia de la nada.
Mas a ti no te he creado, inevitable presencia,
aprisionada en la placenta venenosa de la lámina de vidrio.
Tú estás ahí desde los siglos,
produciéndome un terror insoportable,
acusándome, día a día, de estar vivo
y disolviendo mi orgullo de creador
en tu líquida imagen desangrada.
Imposible marioneta manejada por los simultáneos,
exactos gestos del supremo ser que a mí me mueve:
eres mi evidencia cotidiana de que soy un ser para la muerte,
destruyendo mi sueño de mí mismo
con tu implacable, obscena simetría.
Oídme bien vosotros, los no manchados, los inocentes:
Bien haréis en ignorar a aquel que os mira
desde el prístrino cristal del cruel espejo.
Bien haréis, oh hombres no manchados por la Ciencia,
O, tal vez, vuestro grito, como el mío, respondido tan sólo por un gesto,
se transmute en el aullido mineral del que ha visto lo inefable.
El terrible misterio de lo eterno: todo un dios a tí mismo semejante
que es, tan sólo, una imagen virtual en un espejo.